Primero fue en La Zarzuela, donde el que es ya nuevo Fiscal General del Estado  Eduardo-Torres Dulce juraba su cargo ante  los Reyes de España en una sencilla ceremonia a primera hora de la mañana de ayer.. A este acto, celebrado en el Salón de Audiencias,  también acudían   la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y el presidente del Tribunal Supremo y el CGPJ, Carlos Dívar, así como el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, quien ha actuado como notario mayor del Reino al dar fe acompañado por el recién nombrado director general de los Registros y del Notariado, Joaquín José Rodríguez Hernández.

 Como recordará el lector de DIARIOJURIDICO, el Consejo de Ministros nombró el pasado viernes a Torres-Dulce nuevo fiscal general del Estado, quien tomó posesión de su cargo ante el Rey en una ceremonia celebrada en el Palacio de la Zarzuela antes de la acontecida en el Tribunal Supremo. El nombramiento, por cuatro años no renovables, se produce tras cumplimentarse los requisitos fijados en el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal. Esto es, habiendo informado favorablemente de la propuesta el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y tras la comparecencia de Torres-Dulce en el Congreso el pasado miércoles, donde su designación fue apoyada por todos los grupos parlamentarios presentes en la Comisión de Justicia. En esa comparecencia,, Torres-Dulce hizo hincapié en su interés en reforzar la independencia de la Fiscalía respecto del Ejecutivo y de avanzar en temas como una autonomía presupuestaria de esta institución.

 Poco antes de la sobremesa tenia lugar en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo el acto solemne de toma de posesión del nuevo Fiscal General del Estado. Tal y como dejó entrever, Carlos Dívar, en su discurso y salutaciones, a este acto estuvieron representado tanto el poder legislativo, en la persona de Jesús Posada, presidente del Congreso; Ejecutivo, con la asistencia de los ministros de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón; Agricultura, Miguel Arias Cañete y Educación y Cultura, José Ignacio Wert;  las presidentas de Castilla La Mancha, Maria Dolores de Cospedal y Madrid, Esperanza Aguirre y el judicial, donde pudimos saludar a diferentes vocales del CGPJ;  Pascual Sala, presidente del Constitucional; fiscales en activo y presidentes del CGAE, Carlos Carnicer; de los notarios Manuel Pardiña o de los Procuradores Juan Carlos Estévez, entre otras personalidades. El propio José Luis Garci, amigo personal de Torres Dulce, uno de nuestros mejores directores de cine, también acudió al acto.

 Como ya es habitual en todas sus intervenciones, Carlos Dívar, presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ,  no paso desapercibido. Si en primer lugar, glosó la figura del nuevo Fiscal General, del que dejó claro que había muy buena relación entre su familia y la suya, con posterioridad pasó a dibujar el papel de los fiscales en la sociedad: “Ser fiscal supone defender a toda la sociedad y especialmente a los más débiles”,subrayó.  Par el presidente del Supremo es clave el papel que ejercen los fiscales que ayudan a mantener la independencia de los magistrados en su labor. “Realmente el fiscal disfruta de la justicia y no de la condena, pese a que muchos digan lo contario”, añadió

Dívar volvío a insistir, como ya ha hecho en varias ocasiones, en que la crisis económica que vive Europa en general y España, en particular viene acompañada de otras dos centradas en la falta de valores y también a nivel institucional. “En este terreno moral es imprescindible la labor de la fiscalía para discernir el bien del mal”, recalcó. Y sobre las instituciones, quizás aludiendo a una posible desaparición de la figura del Defensor del Pueblo insistió en que “no es bueno que se supriman ciertas instituciones que son básicas en nuestro país”.

En otro momento de su intervención se dirigió al Ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, recordando el gesto realizado poco antes de este acto, en el que el Ministro devolvía el Gran Collar de la Justicia al alto tribunal tras 73 años de «custodia» de este símbolo por el Ministerio.  La decisión de Ruiz-Gallardón, que a juicio de los expertos consultados por este medio significa que no va a interferir en las decisiones del poder judicia, fue tildada de «todo un símbolo» por el presidente del Supremo, que aprovechó  la ocasión para desear al nuevo responsable de la cartera de Justicia , lo mejor a través de una fase lapidaria como «que  Dios guíe el acierto de sus pasos en todo momento». Tambíén quiso en otro momento de su breve intervención ensalzar la «finura y elegancia» de Torres-Dulce por invitar expresamente al acto a las familias de Portero y Tagle y ha recordado que las víctimas del terrorismo tienen «todos los derechos» y todo su «apoyo».

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