Diputados aprobó y despachó a segundo trámite el proyecto que precisa y sanciona los turbazos, dentro de la tipificación del Código Penal
Un turbazo es una modalidad delictiva, consolidada principalmente en Chile, que consiste en la irrupción violenta y rápida de un grupo numeroso de personas (una «turba») en establecimientos comerciales, farmacias, supermercados o domicilios particulares.
Los «turbazos» en Chile son una modalidad de robo en masa que ha generado gran alarma pública debido a su violencia y a que recientemente se han trasladado desde el comercio minorista hacia el interior de los hogares.
Este fenómeno ha generado gran preocupación y se están tramitando proyectos de ley para aumentar las penas por este tipo de robos, que pueden incluir el uso de armas y la retención de personas dentro de sus hogares. Entran, roban la mayor cantidad de bienes en poco tiempo y huyen rápidamente, a menudo coordinados.
PROYECTO DE LEY
El 22 de abril de 2026, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad y despachó al Senado un proyecto de ley que endurece las penas específicamente para este delito.
La iniciativa (boletín 17235) corresponde a una moción del diputado Diego Schalper que proponía modificar el Código Penal para crear el tipo especial de robo cometido por tumulto o multitud. De tal modo, también sanciona el actuar simultáneo y conjunto de dos o más sujetos en lugares cerrados.
En la Cámara de Diputados se estimó necesario hacerse cargo de un fenómeno creciente como son los turbazos. Según se explicó, el problema radica, en la práctica, que al no existir o configurarse una violencia directa o intimidación explícita, la acción cometida como turbazo termina calificada como hurto, sancionando con penas menores a los delincuentes.
La Sala plantea modificar el artículo 439 del Código Penal, referido a los supuestos que serán considerados como violencia o intimidación en las personas, para añadir “el actuar simultáneo y conjunto de dos o más sujetos en lugares cerrados”.
Durante la discusión, hubo coincidencia en apoyar la propuesta. Los diputados reconocieron que se trata de un fenómeno delictual que anula la capacidad de defensa de las víctimas, al intimidarlas sin la necesidad de que se ejerza una acción violenta directa, contra una persona en particular.
Por otro lado, precisaron que existe un fuerte incremento del 150% de esta modalidad de delitos, que hoy solo suelen abordarse como un simple hurto o robo.
Sin embargo, algunos legisladores estimaron que este avance resultará limitado sino se complementa con sanciones adicionales a aspectos como la coordinación, la organización o el aprovechamiento del contexto de desorden, factores característicos de estos delitos.
Finalmente cabe destacar que la situación ha trascendido fronteras, provocando alertas de seguridad por parte de países como Estados Unidos y Argentina, lo que ha impactado la imagen del país y el turismo en regiones como Valparaíso y Coquimbo.







