Los integrantes de la Comisión Sexta de Senado expresaron su preocupación por las recientes denuncias que vienen haciendo algunos maestros en medio del nuevo modelo de atención de salud del magisterio en Colombia que entró en vigencia el pasado 1 de mayo.

En sus dos primeras semanas el modelo ya ha recibido cientos de denuncias por parte de los maestros en varias regiones del país.

Las largas filas, la falta de atención, la escases de medicamentos, problemas en el servicio de urgencias o incluso el desplazamiento a otras ciudades llevaron a maestros de distintas zonas del país a declararse en alerta roja.

La senadora Sandra Yaneth Jaimes Cruz, de la Coalición Pacto Histórico y explicó que el Gobierno Nacional en su necesidad de mitigar “las enormes falencias que tenía el anterior sistema de prestación de salud de los docentes con un número de quejas y reclamos que duplicabanen los que se recibían en comparación con el régimen ordinario, el Consejo Directivo del Fomag propusoque fuera la Fiduprevisora la encargada de centralizar la operación, organizar la red y administrar los recursos”.

La senadora calificó como un “verdadero desorden” la forma en que se ha dado la migración del sistema de salud y que no está cumpliendo el mandato del presidente Gustavo Petro de mejorarles la vida a los educadores.

“La fiduprovisora ha administrado hace tres décadas y aún no tiene organizada la base de datos del magisterio, las historias clínicas no están digitalizadas, esto es vergonzoso”, puntualizó la congresista.

Por su parte el senador Pedro Hernando Flórez Porras, de la Coalición Pacto Histórico, sostuvo que según las evidencias y recientes denuncias públicas por parte de maestros que alegan que no son atendidos, “el actual sistema no está mejorando los errores del pasado y, al contrario, está agravando las condiciones de los maestros, situación que podría hacerle creer a los colombianos que si así le está yendo al magisterio qué podrían esperar de una reforma a la salud. Como Gobierno hago un llamado a la reflexión”.

La senadora Soledad Tamayo Tamayo, del Partido Conservador, indicó que este modelo de transición podría tomarse como el plan piloto para eventuales proyectos de reformas en el sistema de salud y que por ello es indispensable que corrijan los errores de las entidades toda vez que “si buscaron el cambio es para mejorar, no para acentuar las dificultades de los profesionales con vocación que en numerosos casos actúan como los padres de familia de la niñez y juventud colombiana”.

A su paso, el senador caldense Guido Echeverri Piedrahita, del Partido En Marchay quien en el pasado se desempeñó también como rector de universidades públicas y privadas del país, centró su discurso en el  poco tiempo que se estableció para hacer la transición al nuevo modelo de salud y agregó que para el caso del departamento de Caldas contrataron con las mejores IPS pero “se les olvidó que el modelo va más allá, lo hicieron a las carreras y de forma improvisada”.

Recordó cuando la Procuraduría General de la Nación hizo un llamado antes de la implementación del nuevo modelo, sobre las dificultades que esto podría acarrear, sobre todo cuando se buscaba reestructurar un modelo de hace muchos años, con el agravante de que la Fiduprevisora no está vigilada por la Superintendencia de Salud. “Ni siquiera una entidad especializada en el sector salud hubiera podido implementar en tan poco tiempo un nuevo modelo con tales rigideces”, apuntó.

Por: Luisa María Llano

 

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