El Senador José David Name Cardozo presenta su columna acerca de los desafíos de la integración Caribe.

 

 

La ley de Regiones sancionada recientemente por el Presidente Iván Duque, se convierte a juicio del Senador, en la primera gran victoria en el marco del viejo anhelo costeño de contar con herramientas legales para avanzar en el proceso descentralizador del que se viene hablando hace cien años.

Sin embargo, advierte que es necesario tener en cuenta que a partir de esa conquista vienen enormes desafíos para los congresistas, pero también para gobernadores, alcaldes, empresarios, la academia, medios de comunicación y ciudadanos en general.

Los datos revelados en el censo poblacional del Dane, entregan cifras que impresionan sobre los índices de pobreza en el Caribe Colombiano que no puede pasar inadvertidas sobre todo en momentos en que la migración venezolana contribuye aún más al deterioro socioeconómico de la población.

El funcionario estima que éste es sin duda un gran reto que se debe enfrentar unidos, sin mezquindades políticas y mucho menos egoísmos personales.

La tarea consiste en pensar en grande, con una adecuada planeación de proyectos de impacto como lo plantea la Ley de Regiones que, si bien nace sin recursos, nos permite articular esfuerzos para concretar la aplazada tarea de derrotar o disminuir la pobreza.

El representante considera que para ser triunfantes en este desafío, es fundamental el desarrollo humano que garantice mejorar la calidad de vida en materia de saneamiento básico, salud, alimentación y vivienda.

Los proyectos de infraestructura como las llamadas Autopistas de Cuarta Generación-4G, cuyos cronogramas están retrasados y algunos desfinanciados, deben ser prioritarios en la agenda regional, exigiendo el impuso definitivo del Gobierno Nacional.

No obstante reconoce que es cierto que existe un problema fiscal que no se puede ocultar, pero también manifiesta que es cierto que buena parte de esos contratos demandan ajustes para agilizar su construcción y evitar que la Nación incurra en sobrecostos exagerados por laxitud con los contratistas o descuido gubernamental.

Otro de los grandes problemas por resolver señalados por Name Cardozo es la precaria infraestructura eléctrica agravada con el fracasado modelo de intervención; porque muy a pesar de los esfuerzos del Presidente Iván Duque y su Ministra de Minas, María Fernanda Suárez, teme que al final del camino no habrá operadores que se le midan a manejar el negocio.

Esta profunda crisis eléctrica plantea otro desafío para los habitantes del Caribe Colombiano sobre la urgente necesidad de avanzar hacia nuevas fuentes de generación, cuyos desarrollos están previstos en la Ley de 1715 de 2014, reconociendo que el Presidente en sus manifestaciones públicas evidencia haber entendido que el país debe avanzar hacia la garantía de un servicio más amigable con el medio ambiente, más seguro, de mejor calidad y menos costoso.

El Senador explica que la masificación de las energías renovables requiere un mayor compromiso del equipo de Ministros para extender sus beneficios por ejemplo a hospitales públicos, colegios y los nuevos proyectos de vivienda de interés social.

Finalmente, advierte con total seguridad que varios de los macroproyectos de vivienda gratis que entregó el pasado gobierno, van camino al fracaso porque sus propietarios no tienen capacidad económica para pagar los servicios públicos.

Fuente: Cámara de Senadores, Colombia – Prensa s. José David Name.