Las protestas que sacuden a Bolivia escalaron este miércoles 20 de mayo a una crisis política y diplomática, sobre todo con el gobierno actual de Colombia

El Gobierno boliviano de Rodrigo Paz denunció un intento de desestabilización ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

Rodrigo Paz busca recomponer Bolivia tras denunciar ante la OEA un intento de “desestabilización”. En el mismo sentido decidió expulsar a la embajadora de Colombia y recibió el respaldo de Estados Unidos y otros gobiernos de la región.

Paz denunció ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) un supuesto intento de “desestabilización” impulsado por el entorno del expresidente Evo Morales.

El gobierno de Bolivia sugiere que protestas ya han dejado de ser interpretadas únicamente como una reivindicación sectorial, desde La Paz se perciben como un desafío directo a la continuidad institucional del Ejecutivo.

El canciller boliviano informó sobre la expulsión de la embajadora Elizabeth García y la declaratoria de “persona non grata”, luego que el presidente colombiano expresara su respaldo a las protestas contra el Gobierno.

El canciller boliviano informó en una entrevista televisiva: “Efectivamente, la embajadora fue declarada persona ‘non grata’ ante las insistentes declaraciones públicas del presidente Gustavo Petro de injerencia en política interna boliviana, así como el endoso que hace el movimiento político desestabilizador de la democracia”.

Petro calificó las movilizaciones que tienen cercada la ciudad de La Paz desde hace dos semanas como “una insurrección popular” en respuesta a “la soberbia geopolítica”.

El Consejo de Seguridad de la Organización de Estados Americanos (OEA) fue convocado para abordar la situación boliviana. Indígenas del altiplano iniciaron bloqueos de caminos para exigir la renuncia de Paz.

El vínculo entre Gustavo Petro y Evo Morales es una alianza política e ideológica de izquierda. Petro ha defendido al expresidente boliviano frente a la justicia de su país y ante el gobierno de Estados Unidos.

Petro solicitó al gobierno estadounidense que no ataque a Morales y advirtió que cualquier acción en su contra podría desestabilizar la región y «llenar de sangre a América Latina».

El apoyo del presidente colombiano ha generado fricciones con el gobierno boliviano. Autoridades de Bolivia han acusado a Petro de inmiscuirse en sus asuntos internos y de apoyar lo que consideran un «plan desestabilizador» de Morales.

El expresidente de Bolivia, Evo Morales, tiene una orden de captura y ha sido declarado en rebeldía por la Justicia boliviana tras no presentarse a su juicio oral. El Ministerio Público solicitó una condena de 20 años de prisión por el delito de trata de personas agravado.

Evo Morales permanece escondido para evadir una orden de aprehensión y un proceso judicial. Evo Morales respaldó las violentas protestas en Bolivia y habló de una “sublevación” contra Rodrigo Paz. Morales aseguró que el movimiento indígena se encuentra al frente de las movilizaciones para defender la actual Constitución boliviana y frenar cambios impulsados por el gobierno. Lo cierto es que Rodrigo Paz es un presidente constitucional y la democracia debe respetarse y evitar injerencias de ex presidentes o aliados internacionales como lo está haciendo el Presidente de Colombia, quien se encuentra a poco de terminar su mandato.

El mandato presidencial de Gustavo Petro en Colombia terminará oficialmente el 7 de agosto de 2026. En esta fecha, tal como lo establece la Constitución colombiana, asumirá el cargo el nuevo mandatario elegido en las urnas. La primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia de 2026 se realizará el próximo domingo 31 de mayo de 2026.

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