Guisasola y Larrañaga, que deberán seguir en prisión, serán expulsados de Francia al finalizar su condena, en virtud de la sentencia dictada por el tribunal, que los consideró culpables de todos los cargos de los que estaban acusados.

Les impuso indemnizaciones que deberán afrontar de forma solidaria, ante cuatro acusaciones particulares que se habían constituido en este proceso, respectivamente por 4.250 euros, 1.752 euros, 751 euros y 300 euros.

Larrañaga también deberá responder por su cuenta de otra indemnización a una quinta parte civil por un monto de 1.167 euros.

Las penas de prisión decididas por el tribunal son algo inferiores a los siete años que había pedido para ambos la Fiscalía, que había situado a Larrañaga en el aparato logístico de ETA al ser capturado.

En cuanto a Guisasola, la representante de la Fiscalía Fanny Bussac había señalado en el juicio, celebrado el pasado 7 de abril, que durante algún tiempo dependió del aparato militar y que, posteriormente, se le vincula con el aparato internacional y con el logístico.

Los dos, acusados entre otros cargos de pertenencia a una organización terrorista y de robo, fueron arrestados en la localidad de Tournon-Saint-Pierre el 28 de diciembre de 2005, tras una persecución policial iniciada cuando se saltaron un control de tráfico de la Gendarmería con un vehículo robado.

Los investigadores encontraron las huellas de Larrañaga y Guisasola -nacidos en 1977 en Zarautz (Guipúzcoa) y Guernica (Vizcaya), respectivamente- en apartamentos clandestinos utilizados por etarras.

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