Las personas, de una forma u otra, con independencia de nuestro sexo, raza u ocupación profesional, significamos algo para los demás, y esto es algo que debemos como abogados, saber transmitir. Y en consecuencia saber construir o mejorar la marca personal para abogados.

marca personal abogados

La relación de confianza que un abogado mantiene con su representado o cliente debe de ser total, es por ello, que la relevancia de la misma debe estar enfatizada por algunos aspectos que debemos tener en cuenta como profesionales y para construir una marca personal para abogados.

Existen expertos en marketing jurídico, como Francesc Domínguez @CescDominguez, que recientemente debatió en una jornada en la Sección de iniciación profesional del Colegio de Abogados de Madrid, los principales fundamentos y características, que se deben de tener en cuenta para poder afianzar la relación con el cliente para una posterior contratación.

Los abogados venden, por así decirlo, tranquilidad y sobre todo posibles soluciones a los casos en los que a diario se enfrentan, es por ello, que deben transmitir en todo momento una confianza plena de cara a sus clientes, que saben a la perfección que en algún momento de la situación que plantean, están o se pueden encontrar en una situación de riesgo para ellos.

Quizás los atributos de un abogado sean intangibles, son cosas que no se pueden tocar, como la reputación, la credibilidad, su posicionamiento o prestigio, pero son cosas que le han de saber transmitir a sus posibles clientes, para que estos, se abran como un libro ante ellos a la hora de exponer un caso, una inquietud o un problema.

Francesc Domínguez, ofrece una pequeña guía, con la que, en unos sencillos pasos, cualquier abogado especializado en un ámbito jurídico, debe ser capaz de gestionar su propia marca personal para abogados, con independencia de dónde esté trabajando, al final, el será quien transmita sosiego a su cliente.

Pequeña Guía de marca personal para abogados

  1. Competencia profesional

El primero de los requisitos que todo abogado debe cumplir, es el de ser profesionalmente competente, sabiendo en todo momento que tiene en su conocimiento lo que su especialidad le requiera.

  1. Autoanálisis

Quizás sea la valoración personal de uno mismo lo que nos haga crecer, no solo como persona, sino como profesional. Así que nuestros valores, quienes somos o quienes queremos ser, son alguna de las cosas que debemos tener presentes para saber hasta dónde queremos llegar.

  1. ¿Cómo nos ven los demás?

La opinión de los demás importa, y mucho, ya que nosotros a veces, podemos no ser objetivos con una valoración personal, lo que nos lleva a veces, a escuchar cosas que no queremos oír de nosotros y que debemos saber encajar, para aprender de ellas.

  1. Análisis de la competencia

Llevada a cabo nuestra propia valoración, analizaremos la de nuestra competencia más directa, para saber que podemos encontrar en el mercado, y como mejorarlo, claro está.

  1. Definir nuestro producto u oferta profesional

Si tu presentación ante un cliente genera confianza, esa persona pensará que te necesita, para ello, debes transmitirle todos tus valores.

  1. Posicionarnos en el mercado

Si tienes un buffet propio o trabajas tu solo posicionarte requerirá de un trabajo extra dentro de un mercado en el que hay mucha competencia. Para ello, deberás recurrir a redes sociales profesionalizadas, como LinkedIn, por ejemplo, o a directorios en los que te pues incluir como profesional para que tus posibles clientes te encuentren, como podría ser el caso de Lexdir.

  1. Formarnos adecuadamente

La formación es primordial para mejorar nuestra actitud y nuestra aptitud frente a los posibles casos que nos presenten.

3 pasos claves para la marca personal para abogados

Según Domínguez, existen tres claves o pasos que son necesarios para llevar a cabo la creación de nuestra marca personal, por lo que la fijación de objetivos, su marco personal seguido de un acercamiento hacia los clientes, son fundamentales para llevar a cabo una buena estrategia profesional.

Todo esto supone, saber escuchar al cliente, leer sus inquietudes ante el caso que nos presente, saber cómo analizarlo, enfocarlo, y, sobre todo, prestar atención de forma tan personal como profesional, ya que a veces los comentarios personales te acercan más a las personas, sobre todo de aquellas de las que tienes que ganarte su confianza.

Como todos los procesos, personales y profesionales, hay errores que dan pie a destruir o no forjar bien la marca personal que queremos crear, entre ellos están el miedo, el miedo al fracaso, la falta de coherencia o paciencia, excusas como falta de tiempo para poder cumplir con tus objetivos.

Recordemos que la propia construcción de una marca personal es algo que requiere tiempo y esfuerzo, lo que a veces nos lleva a no emplear ambas cosas en positivo. Al final, debemos de ser capaces de transmitir seguridad y confianza a nuestros clientes, para afianzarlos de alguna manera y que crean en nuestra persona.