Jacobo López ArangurenLos nombres de dominio son hoy en día la marca digital de una empresa.

Nacidos con la finalidad de completar los sistemas numéricos de dirección de los ordenadores por nombres mnemotécnicos de más fácil memorización, la expansión de Internet les ha conferido una enorme importancia, incrementada por los buscadores, que facilitan el rápido acceso a las direcciones de interés mediante el mero suministro de palabras claves.

Lo habitual y más conveniente es que el nombre de dominio reproduzca el signo distintivo (marca, nombre comercial) del solicitante, que es con el que se viene dando a conocer en el mercado y es el que permite más fácilmente localizar a los consumidores los productos y servicios que desean en la red.

Por tanto, la correspondencia entre el signo o signos distintivos de una empresa y el nombre de dominio es fundamental para la posterior estrategia publicitaria y comercial (“Trademarketing”) de dicha empresa en el mercado electrónico que se desarrolla en la red.

Debido a esta importancia crucial de los nombres de dominio para la actividad comercial de las empresas es por lo que éstas han venido demandando nuevas extensiones.

La entidad gestora de los nombres de dominio en internet (ICANN) ha escuchado finalmente estas demandas, aprobando más de 1.000 nuevas extensiones, lo que permitirá a empresas y particulares seleccionar entre una amplia categoría de nombres de dominio los que mejor se adapten a sus gustos y necesidades.

Gracias a esta apertura del ICANN las empresas tienen a su disposición además de los conocidos .com, .es o .org sus propios nombres de dominio. A fecha de hoy algunas empresas españolas han conseguido ya su nombre dominio como Movistar, BBVA, Blanco, Mango, Gallo, Telefónica, etc.

Muy interesantes son también las categorías de nombres genéricos que permiten, por ejemplo, a un hostelero utilizar las terminaciones .bar, .café o .pub;  a un abogado tener su nombre con la terminación lawyer; o a las compañías aéreas o agencias de viajes, las terminaciones .viajes, .vuelo, .hotel, etc.

También han tenido una gran acogida las extensiones genéricas que afectan al sector del comercio electrónico como .web, .shop, .blog, .eco, cuyo objetivo es dar salida a la saturación actual de los dominios.

Si bien tantas opciones de nombres de dominio de nivel alto pueden abrir nuevas posibilidades de negocio, también suponen una nueva amenaza real de los ciberocupas quienes con toda seguridad tratarán de redirigir el tráfico de Internet a páginas web fraudulentas mediante el registro de dominios que confundan a los consumidores.

Para combatir este fenómeno de la piratería de nombres de dominio, el ICANN ha aprobado junto al programa de dominios de primer nivel nuevos instrumentos que pueden resultar muy efectivos a la hora de combatir el llamado cybersqatting.

Entre estos instrumentos destacamos la creación del Trademark Clearinghouse, creado por el ICANN con el objetivo de que los titulares de marcas registradas puedan impedir que terceros registren sus nombres antes del lanzamiento del dominio otorgándoles preferencia a la hora de registrar.

Otro instrumento interesante es la nueva política del ICANN de resolución de conflictos conocida como Uniform Rapid Suspension System (URS) que ofrece a los titulares de marcas la posibilidad de bloquear de manera rápida aquellos nombres de dominio que infrinjan sus derechos.

Ha llegado, por tanto, el momento de que las empresas rediseñen sus estrategias de registro y defensa de sus carteras de nombres de dominios que necesariamente se verán afectadas por la aprobación de una amplia gama de nombres de dominios de primer nivel que permitirá a terceros adquirir dominios en perjuicio de sus marcas.

Ante los elevados gastos que supondría registrar nuestra marca en los numerosos nombres de dominio de nivel alto que han sido aprobados y que seguirán aumentando, es muy recomendable que las empresas examinen en profundidad su cartera de dominios, eliminando aquellos que no vengan siendo utilizados y manteniendo y registrando aquellos que tengan una alta probabilidad de ser objeto de ciberocupación.

El nombre de dominio es la marca digital de la empresa y como tal debemos protegerlo frente a los ciberocupas. No nos debemos despistar, a pesar de que la ley esté de nuestro lado, el procedimiento de recuperar un nombre de dominio es más largo y costoso que registrarlo previamente.

Jacobo López-Aranguren, abogado del departamento de Propiedad industrial e Intelectual de Ceca Magán.

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