María Jesús González-EspejoPor María Jesús González Espejo, socia directora de Emprendelaw

Cerramos año y toca hacer balance. En este artículo esbozo en 12 puntos las cuestiones que en mi opinión han tenido más transcendencia en el sector legal en 2013. En unos días publicaré otro artículo con las que pienso serán las prioridades de los responsables de desarrollo de negocio y marketing jurídico en 2014.

1.Nuevas normas, más estudio: el sector no ha podido dejar de estudiar ni parece que vaya a poder hacerlo en los próximos meses, pues son muchas las normas que están siendo objeto de renovación (aquí puede consultarse la actividad legislativa clave de este año). Ha sido un año de importantes reformas en muchos campos: fiscalidad, mediación, sistema judicial, mercantil, laboral, etc. Algunas normas se han hecho esperar mucho más de lo necesario: la Ley de Emprendedores o el Reglamento de Mediación. Otras reformas se están gestando rodeadas de polémica, como la normativa sobre el Aborto o la que regula los Servicios Profesionales”.

2.Futuro incierto para algunas profesiones: algunos colectivos del Sector Legal están preocupados por su futuro.. Como por ejemplo, los procuradores, los notarios y los abogados especializados en los litigios para las que se exigen tasas, entre otros, están viviendo con preocupación las reformas que el gobierno está llevando y/o pretende llevar a cabo. El Anteproyecto de Ley de Servicios Profesionales tiene preocupados y ocupados a muchos. Es más que posible que algunos de estos colectivos de profesionales tengan que reinventarse profesionalmente.

3.Menos juicios porque salen caros: la Ley de tasas ha tenido un impacto claro en el volumen de juicios iniciados este año. Como escribí en un artículo publicado en Expansión hace un par de meses (ver artículo), el descenso en el número de procesos iniciados este año ha sido importante y ello ha tenido consecuencias directas en la cuenta de resultados de más de un despacho. En todo caso, aún queda por determinar si las tasas han venido para quedarse, porque 2013 ha sido un año de activismo opositor contra esa exacción –para muchos considerada recaudatoria y desproporcionada–, y se han presentado múltiples recursos contra esta medida, que están aún pendientes de resolución.

4.Y todos descubrieron la mediación: si ha habido una especialización que ha estado de moda este año es la mediación. Quienes han lanzado programas para formar en esta materia han visto superadas con creces sus expectativas de alumnado. Algunos de los que ya han hecho cursos, tendrán que incorporarse a nuevos programas y completar su formación, porque la que realizaron no reúne el número de horas que finalmente ha impuesto el Reglamento de Mediación. Texto que tanto se ha hecho de rogar, entre otros motivos, porque en el Ministerio no se ponían de acuerdo sobre justamente este punto de la duración mínima exigible de la formación.
Al final, la duración mínima exigida para ser mediador es de 100 horas de docencia efectiva, que se deberá desarrollar tanto a nivel teórico como práctico, correspondiendo a este último, al menos, un 35 por ciento de la duración mínima prevista. Las prácticas incluirán ejercicios y simulación de casos y, de manera preferente, la participación asistida en mediaciones reales. Me dicen profesionales con esta especialización que este último punto es un reto en la práctica y que lo que está ocurriendo es que la mediación se está posicionando ante la sociedad, como una actividad que alguien desarrolla sin ánimo de lucro. Algo así como lo que ocurre con la información que nos encontramos en Internet que, o es gratis, o no nos interesa. Y peligrosa cuanto menos me parece esta situación de que los ciudadanos se acostumbren a no tener que pagar por los servicios de un mediador. A lo mejor, en los cursos de formación conviene incluir algunas horas sobre cómo ganar dinero ejerciendo de mediador.

5.Abogados virtuales: han sido varios los despachos que han lanzado plataformas y servicios virtuales. Está claro que esta tendencia, que ya anunció el gurú del management de servicios profesionales Richard Susskind, no ha hecho más que empezar y que serán cada vez más los despachos que se relacionen con sus clientes casi de forma exclusiva a través de Internet.

6.Servicios jurídicos low-cost: siguiendo la estela de las prácticas de marketing aplicadas en otros sectores, el nuestro se ha sumado a la utilización de estrategias de reducción de precios; más basadas en una rebaja de su margen que en una reducción de los precios de prestación de los servicios, pero útil al fin y al cabo para los fines para los que han sido diseñadas: la atracción de nuevos clientes, sobre todo de los que forman la nueva base emprendedora del país, los cientos de autónomos y PYME que deciden iniciarse en la actividad empresarial ante la falta de otras opciones laborales.

7.Colegios de Abogados: ha sido un año activo para muchos colegios profesionales. En el caso del de Madrid por la inestabilidad generada por un proceso electoral cuestionado por algunos colectivos, en el de otros colegios por la renovación de todos o parte de sus juntas de gobierno. En todos ellos, por la necesidad de estar activos en causas varias como la financiación del turno de oficio, la eliminación de las tasas, el riesgo de la eliminación de la colegiación obligatoria o la avalancha de nuevas colegiaciones motivada por la entrada en vigor de la normativa incluida en la Ley de Acceso.

8.Potente activismo institucional: como señalamos más arriba, han sido varias las instituciones, Colegios Profesionales, Consejo General del Notariado, Consejo General de la Abogacía Española, Consejo General del Poder Judicial que han tenido un año movidito, con luchas internas (el caso del máximo órgano de los notarios) o que se han visto abocadas a salir a la calle y manifestar su descontento por cuestiones.

9.Casi todos ya a bordo de Internet y de las redes sociales: ya quedan pocos que no creen en el poder de Internet y de las Redes Sociales. La presencia en Linkedin de profesionales de la abogacía ha crecido exponencialmente, como lo ha hecho su presencia en Twitter.

10.Abogados emprendedores: son numerosísimos los casos de abogados de grandes despachos que, cansados de no tener carrera o de la presión por la venta en un mercado deprimido o por otros muchos motivos, han optado por salir de sus organizaciones e instalarse por su cuenta. Muchos de ellos se han establecido por su cuenta, como despacho boutique, especializado en algún área muy concreta del derecho y con una decisión clara de construir organizaciones eficientes desde el punto de vista de la gestión. Estos despachos están compitiendo en la lucha por captar clientes con sus antiguas organizaciones y han empujado a la baja los precios de los servicios.

11.Descubriendo América: han sido muchos los despachos que han decidido hacer las Américas. En unos casos siguiendo a sus clientes, en otros, buscando nuevos mercados ante la falta de uno local, adormecido por la crisis y paralizado por el miedo. Perú, Colombia, México y Chile, han sido los destinos favoritos. Me decía el ex embajador de Perú en España hace unos meses que cada semana tenía contacto con una media de dos empresarios o profesionales españoles que llegaban a Perú hacer negocios.

12.Ahora sí que importa el marketing: si en algo se ha caracterizado 2013, y me atrevo a decir que será también propio del 2014, es la importancia que el marketing ha tomado para la mayoría de los despachos. Pocos son ya los que no piensan que Internet está cambiando la forma en la que se prestan los servicios jurídicos y pocos son ya por ello, los que no ambicionarían tener una buena web, estar presente en las redes sociales o incluso en prensa y TV. Como siempre, el día a día, come a muchos de estos profesionales, que se ven obligados a atender primero las necesidades del cliente, presentar a tiempo los escritos y respetar los muchos plazos que fijan los procedimientos legales, pero aún así, mi sensación, basada en mi experiencia de un año como asesora de despachos profesionales, es que las cosas están cambiando y que el marketing sí que está en la agenda de los abogados y despachos y además ocupa una posición prioritaria.

En resumen, ha sido un año de intensa actividad, un año de cambios, que ha exigido a los profesionales del sector desarrollar su capacidad de adaptación a nuevas y en ocasiones difíciles circunstancias. El año 2014 se presenta lleno de incertidumbres, unos dicen que será un buen año o al menos un año mejor. Otros siguen cuestionando la supuesta mejora de la economía. Veremos que nos depara y en todo caso, no quiero cerrar este artículo sin desear a todos los lectores de Diario Jurídico, lo mejor para 2014. Desde nuestra publicación seguiremos trabajando para mantenerles informados de las novedades y tendencias más relevantes.

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