La institución no sólo incumplió la normativa para fraccionar contratos y no superar los poco más de 12.000 euros que obligan a convocar un concurso público otorgando a cuatro empresas distintas para hacer el mismo trabajo, por ejemplo, sino que además no ha pagado por esos trabajos y han sido las propias empresas adjudicatarias de sos contratos concedidos a dedo quienes han llevado a los tribunales a la Conselleria.

Sin embargo, la misma ilegalidad que ha sacado a la luz los trapicheos de Sanidad le da la razón ante la justicia en este tema concreto.

La Conselleria no tiene que pagar porque el tribunal no ha podido encontrar ningún acta que demuestre que el consejo de dirección de la Conselleria de Salud encargó los trabajos, los cuales se refieren a campañas de salud bucodental, Plan de Salud 0-14 años y redacción de textos para 20 cuñas de radio.

La sentencia dice que es un hecho “insólito” porque el trabajo se hizo pero “no se ha podido establecer quién o qué órgano administrativo lo encargó”.

Ni el que fuera jefe de prensa de la Conselleria ni las empresas han podido presentar algún tipo de documentación al respecto.