Desde su atalaya que le brinda una trayectoria profesional volcada al campo laboral, reconoce que la crisis económica actual es una situación que obligará a los poderes públicos a tomar unas medidas que hasta la fecha no han puesto en marcha. “Es evidente que ha llegado el momento de afrontar la reforma en profundidad para actualizar contenidos y eliminar rigideces y un excesivo intervencionismo de la Administración. Lo que hay que hacer en nada se debe parecer a lo hecho hasta ahora», señala Alfonso Caldevila, uno de los abogados laboralistas más prestigiosos de nuestro país, parte principal de la expansión de Dutilh Abogados desde hace un año. También bajo su punto de vista sindicatos y el concepto de negociación colectiva debe actualizarse en estos tiempos: “No tiene sentido centrar la reforma laboral en el abaratamiento del despido”, comenta.

Alfonso Caldevilla y Gómez-Pineda es Licenciado en Derecho y Diplomado por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense de Madrid. Además, Caldevilla es miembro del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid y pertenece al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado.

En 1987 constituye Bufete Caldevilla, un despacho de abogados especializado en Derecho Laboral que ofrece servicios de asesoramiento en temas jurídico-laborales y que cuenta con clientes de prestigio en sectores claves del ámbito empresarial como, por ejemplo, Grupo Santander, EADS-CASA, Ericsson o Paradores.

El año pasado el Bufete Caldevilla y Dutilh Abogados decidieron unirse para crear una única firma legal con la que poder ofrecer al cliente un asesoramiento jurídico de calidad e integral, caracterizado por la proximidad y rapidez de respuesta en todas las áreas de práctica: desde Mercantil; Bancario y Financiero; Fiscal; Laboral; Administrativo; Procesal y Arbitraje, y así poder posicionarse entre los 30 despachos líderes en España.

De su trayectoria profesional anterior a la de Director y Socio de Bufete Caldevilla destacan su cargo como responsable del Departamento Jurídico-Laboral en Garrigues, y su etapa como Socio Fundador de Estudio Legal Abogados.

¿Podría hacernos una valoración de este primer año de integración de su firma en Dutilh abogados?

La valoración es muy positiva. No se ha producido disfunción alguna y hemos consolidado y ampliado nuestro equipo profesional, integrándonos en un proyecto profesional muy atrayente.

En un momento de recesión como el que vivimos, ¿qué planes de crecimiento tiene su firma de cara a este año 2009? ¿Cómo se logra estar entre los 30 despachos más importantes del país?

No estamos lejos de estar entre los treinta bufetes más importantes del país. Para conseguirlo creo que vamos por el buen camino incorporando abogados de muy reconocido prestigio en diferentes especialidades; prestando unos servicios profesionales de la máxima cercanía y apoyo al cliente, con un claro compromiso con los resultados; presupuestando unos honorarios muy razonables y prestando un asesoramiento jurídico integral.

Como prestigioso abogado laboralista que Ud. es, y en este momento de recesión que vivimos, ¿cómo cree que debería ser la reforma laboral que debe hacerse? ¿Tiene algún paralelismo con la efectuada en el año 1994?

Hasta el momento presente nunca se ha producido una reforma de la legislación laboral en profundidad. Se han realizado a lo largo de los últimos treinta años retoques puntuales con criterios de oportunidad política y enorme cautela para no provocar tensiones sociales. Es evidente que ha llegado el momento de afrontar la reforma en profundidad para actualizar contenidos y eliminar rigideces y un excesivo intervencionismo de la Administración. Lo que hay que hacer en nada se debe parecer a lo hecho hasta ahora.

¿Cuál cree que debe ser el papel de los sindicatos en esta hipotética reforma?

No me cabe la más mínima duda de que los sindicatos son un elemento clave y fundamental para desarrollar unas equilibradas relaciones laborales. Pero también es de significar que tienen que actualizar muchos de sus mensajes pues corren el peligro, si no lo hacen, de que amplios colectivos de trabajadores les den la espalda.

¿Qué aspectos habría que modificar de la negociación colectiva a su juicio? ¿Cree que habría que fomentar el empleo en vez de abaratar el despido en estos momentos?

La negociación colectiva necesita de nuevos planteamientos respecto de contenidos y formalidades. Hay convenios colectivos que parecen un reglamento de régimen interno. Por otra parte existe una insoportable atomización que carece de sentido. A los efectos de los incrementos salariales es necesario prestar más atención a la productividad. No tiene sentido centrar la reforma laboral en el abaratamiento del despido.

¿Hasta que punto sería efectiva una legislación laboral para las PYMES, hasta ahora inexistente en nuestro país?

No creo que sea necesario una legislación laboral específica para las PYMES. Una reforma de la legislación laboral actual dando paso a una normativa actualizada y más flexible podría ser suficiente. Probablemente lo que necesitan la PYMES no es una legislación laboral específica sino un tratamiento fiscal diferenciado.

¿Cómo cree que ha evolucionado en nuestro país la profesión de abogado laboralista?

En los años setenta la especialidad en laboral era totalmente residual. Con el transcurso del tiempo ha ido asimilando contenidos y dignificándose. Hoy tiene un peso específico indudable e indiscutible. Todo despacho que pretenda dar un asesoramiento jurídico integral necesita de un potente departamento laboral.

Por último, dénos su opinión sobre el problema de la Justicia ¿qué debería hacerse para agilizarla de forma conveniente?

Dotar a la oficina judicial de los medios necesarios, lo que requiere una decidida inversión en tecnología y recursos humanos y exigir a Jueces y Magistrados una verdadera y plena dedicación exclusiva, remunerándoles adecuadamente.