“En unos tiempos como los que vivimos es evidente que puedes tener la tentación de comprar un producto de imitación y ahorrarte un dinero. Es algo que parece estar muy dentro de nuestra cultura, pese a que las autoridades norteamericanas ya han advertido del grado de piratería tan notable que existe en nuestro país. “Es la primera reflexión de Antonio Selas, socio responsable del área de Propiedad Industrial del despacho Cremades & Calvo Sotelo, un profesional que ha aceptado el reto de impulsar esta área nueva, en una actividad siempre en el ojo del huracán por sus contínuas implicaciones con otras áreas del derecho. Bajo su punto de vista “No es tanto culpa de la legislación actual que tenemos en estos temas, como de su posterior aplicación. No podemos olvidar que en los últimos diez años se han introducido bastantes modificaciones a la normativa de propiedad intelectual. El problema radica en la aplicación efectiva de las normas”.

Antonio Selas es Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y Miembro del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid desde 1996. Además es Diploma de Estudios Avanzados dentro del programa de Doctorado Temas Procesales de Actualidad, Universidad Nacional de Educación a Distancia (2007). Master en Derecho de la Unión Europea por la Universidad Carlos III de Madrid, becado por el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (1997). Master en Propiedad Industrial e Intelectual por la Universidad de Alicante (1996). International Trade Law Post-Graduate Course, U. Institute of European Studies – International Training Centre of the ILO, Turin, Italia, becado por el centro (1995).

Respecto a su trayectoria profesional la actividad de Antonio Selas se ha centrado en Propiedad Industrial y Competencia Desleal. Desde esta perspectiva se ha dedicado también el asesoramiento, defensa judicial y extrajudicial (incluyendo la coordinación de litigios en varias jurisdicciones) en relación con patentes, marcas, diseños, nombres de dominio, comercio electrónico, así como la contratación mercantil. Por su experiencia en esta materia ha sido recomendado en varias guías y directorios de la abogacía internacional, incluyendo LEGAL 500 (años 2003, 2004, 2005 y 2006), Best Lawyers (año 2008, 2009) o Chambers Europe (2009). En la última edición de Chambers Europe se indica que Antonio Selas “has built up a strong practise that focuses chiefly on industrial property and unfair competition”.

Dio sus primeros pasos en Italia, donde estuvo trabajando en la oficina de Roma de una firma norteamericana, entre octubre de 1993 y marzo de 1995, en el ámbito de sendas becas COMETT de la Comisión de las Comunidades Europeas. Desde 1996 ha desarrollado su actividad en sendos despachos especializados en la materia. Sobre su experiencia docente desde el año 2003, es profesor asociado del Departamento de Derecho Mercantil de la Universidad Carlos III de Madrid (www.uc3m.es), impartiendo las asignaturas de Derecho de la Competencia, Derecho Mercantil de Contratos y Derecho Mercantil I (Derecho de Sociedades). También es profesor del Master en Derecho de la Unión Europea de la Universidad Carlos III de Madrid y del Master en Propiedad Industrial e Intelectual de la Universidad de Alicante .

Es coautor de las siguientes monografías: “Comentarios a la Ley de Marcas”, Grupo Difusión, Barcelona, 2002. “Propiedad Industrial, Teoría y Práctica”, Editorial Ramón Areces, Madrid, 2001. Además es autor de los siguientes artículos doctrinales,

“Diligencias de comprobación de hechos (especialidades procesales)”, Base de datos de bibliografía El Derecho, julio de 2006. “La entrada y registro civil en el ámbito del Derecho industrial”, Base de datos de bibliografía El Derecho, julio de 2006. “Importaciones paralelas”, La Vanguardia, Suplemento Togas, enero de 2006. “Piratería de Marcas”, La Vanguardia, Suplemento Togas, marzo de 2003. “¿Nueva Ley de Marcas?”, Expansión, octubre de 2002.

¿Podría hacernos un balance de estos primeros seis meses al frente de este nuevo Departamento? ¿Qué ventajas tiene para el abogado y el cliente agrupar ambas áreas?

Es evidente que esta nueva actividad profesional supone un reto importante que asumo gracias a un cualificado equipo de trabajo que dirijo. Hasta la fecha creo que el balance es positivo; confirma los planteamientos iniciales que tenía de la firma antes de mi incorporación a la misma. Es muy edificante trabajar en un despacho disciplinar como Cremades & Calvo Sotelo donde tengo compañeros bastante preparados en áreas como Derecho Mercantil o Penal, lo que permite dar una visión a los asuntos más amplia, desde el punto de vista del asesoramiento integral al cliente. Crear este nuevo Departamento de Propiedad Industrial es todo una iniciativa para la firma pero ha venido propiciado por el incremento del volumen de trabajo del bufete en estos temas

¿Cómo se articula en el despacho la creación de esta área nueva de Derecho de Propiedad Industrial?

Es un área independiente pero muy conectada con otros grupos de trabajo del bufete. De hecho mucha parte del trabajo del a firma se consensua con los responsables de otros departamentos. . De esta forma vemos las implicaciones de un asunto en otras ramas del Derecho. Trabajan diferentes especialistas en la materia conmigo que ayudan a dar un mejor servicio a los clientes en esta materia.

¿Qué tipología de disputas han surgido en este arranque de esta nueva actividad?

Estamos trabajando en tres áreas muy definidas; por un lado, el sector de la joyería en el que hemos llevado diversos asuntos extrajudiciales como contenciosos de una primera firma del sector, tanto en el orden civil y penal por los problemas de imitaciones. También hemos abierto otra via en el sector de las bebidas alcohólicas que tienen problemas serios de marca por las importaciones paralelas; estas son importaciones que vienen de terceros países y que se benefician de su menor precio. Y por último, otro tema en el que nos hemos volcado es un asunto sobre derecho de la competencia relacionado con la competencia desleal en relación con entidades de crédito y prácticas concertadas que perjudican a un competidor.

En época de crisis como la que vivimos, ¿crece la litigiosidad por falsificación de marcas?

No es sencillo contestar a esa pregunta de forma radical. Puede ser asi en determinados productos y marcas específicas de carácter medio, cuyo público si está sufriendo las repercusiones de la crisis Ese público se lo piensa dos veces a la hora de comprar el producto por lo que puede a veces caer en la tentación de comprar un producto de imitación porque sabes que vas a ahorrar dinero. De todas formas en aquellas marcas de gran lujo no se ven muy resentidas en este contexto.

¿Y hay una buena legislación que respalde el trabajo de los despachos en el área?

No es tanto culpa de la legislación como de su posterior aplicación. Llegar a esta situación no es tanto por un descuido del legislador, que en los últimos diez años ha introducido bastantes modificaciones a la normativa de propiedad intelectual como por la forma de aplicar estas normas, ahí esta el problema.

Al final puedes dudar de si hay intención de aplicarlas o si incluso hay los medios para ponerlas en marcha. Es el caso de las modificaciones, por ejemplo del Código Penal que han intentado proteger mejor los derechos de propiedad industrial e intelectual. Sin s embargo si nos fijamos en la estadística esto no ha sido asi, el porcentaje de éxito en los procedimientos no se ha incrementado en este contexto. Algo falla desde luego. Es posible que aún no tengamos conciencia que la usurpación de los derechos de propiedad industrial/intelectual sea un delito como otros similares

Valorar una marca no es una tarea sencilla. Además, desgraciadamente nuestro país según las autoridades norteamericanas incita bastante la piratería y la falsificación, lo que nos señala como una nación que se preocupa muy poco por los derechos de propiedad intelectual

¿Hay algún país próximo a nuestro entorno que pueda servirnos de referencia como modelo que protege la propiedad intelectual e industrial?

A nivel legislativo tenemos mecanismos que son comunes con el resto de los países de la UE. Es evidente que entrar en Europa modificó bastante nuestro derecho y también la parte relacionada con la propiedad industrial. En 1985 se cambió casi todo nuestro derecho de patentes y de marcas. Curiosamente la propia Ley de Marcas de estos años incorporaba bastantes cosas que luego vimos en las respectivas directivas comunitarias.

Una vez comentado estos aspectos, la verdad es que lo ideal es que nos acercásemos a un nivel de protección similar al de Francia, donde no solo existe una normativa que defiende los derechos de propiedad intelectual e industrial sino que también hay una conciencia de que hay que protegerlos y que realmente se protegen con procedimientos rápidos y decisiones fundamentadas. De esta forma se lanza el mensaje que no se deben realizar determinadas actuaciones

¿Porqué hemos llegado a la situación que hemos vivido donde se vulnera de forma constante los derechos de propiedad intelectual?

Creo que han confluido varios factores a la vez. En primer lugar, es evidente que la tolerancia hacia estos temas es notable. Antes de la entrada en lo que es hoy la UE no había forma efectiva de perseguir estas conductas punibles. Con posterioridad a nuestra integración se han incorporado medios para luchar contra esta lacra, pero visto lo visto no son suficientes aún. Hasta ahora es complicado luchar contra la propia actitud de la sociedad que piensa que aquí no se cometen delitos.

Por otro lado también hay un problema de no saber interpretar de forma correcta los mensajes. En estos momentos, sin ir más lejos vivimos un momento de tensión dialéctica importante. Son presiones que se ven de forma explicita en la recién creada Comisión de Propiedad Intelectual por parte de la comunidad de blogueros e internautas. Si sale adelante la modificación de la citada Ley podrá perseguir webs donde se defrauden derechos de propiedad intelectual. Al final lo que se pretende es mantener una situación irregular de usurpación gratuita de esos derechos que no beneficia a nadie. También pasa algo similar en la tramitación parlamentaria del Código Penal donde se quiere eliminar la figura delictiva de los manteros por presiones de grupos que apoyan a estos colectivos.

Entonces, ¿hay alguna forma eficaz de proteger realmente una marca de todas las amenazas externas?

No existe hasta la fecha una fórmula milagrosa para afrontar estas cuestiones. De todas formas si es recomendable que la empresa haga un análisis inicial donde se contabilicen los activos empresariales. De esta forma veremos si tienen las marcas, patentes o diseños correspondientes una protección adecuada. Una vez conformada esta cartera de derechos de propiedad industrial estaremos en una posición ideal para defendernos sobre los actos de imitación o usurpación. Con posterioridad se decidirá que tipo de acciones se pueden tomar, bien vía civil o penal, para salvaguardar esos derechos.

Este planteamiento que le comento se ha puesto a prueba con la llegada de Internet como fenómeno de masas. A nadie escapa que va muy por delante de cualquier situación legislativa lo que hace que sea muy fácil hacer algún daño a esos derechos de propiedad industrial en la red. Creo que por todo lo que menciono debe haber en la Ley de Propiedad Intelectual ciertas modificaciones legislativas que regulen mejor la universalidad de Internet. De hecho las modificaciones que se están planteando ahora no son novedosas. Son mecanismos que se contemplaban en las reformas que se hicieron en el 2006. Que al final se afronten estas cuestiones dependerá de las herramientas que tengamos para hacerles frente

Desde esta afirmación suya, ¿qué opinión le merece la medida incluida en la Ley de Economía Sostenible que apuesta por el cierre de webs piratas?

De una forma objetiva y sin apasionamiento creo que puede ser una buena solución para los problemas que tienen los creadores en nuestro país. Ahora la gran novedad es que al Ministerio de Cultura se le confiere la potestad de crear esa Comisión de Propiedad Intelectual que funcionaría de forma similar a la actual Comisión Nacional de Competencia que dirime las disputas en derecho de la competencia. Al sacar esta entidad de los tribunales lo que se busca es que tenga una capacidad de reacción superior, sabiendo las dilaciones que tienen nuestros juzgados. Si está funcionando de forma correcta la CNC no entiendo porque no lo puede hacer esta nueva entidad que dependiera de Cultura. Además este nuevo organismo también estaría sometido de forma posterior a un control jurisdiccional en sus decisiones que podrán ser recurridas e incluso el propio particular pudiera pedir la adopción de medidas cautelares ante determinadas actuaciones

Habla de la Comisión Nacional de la Competencia y recientemente ha puesto en tela de juicio la actividad como entidad de gestión de la SGAE en nuestro país. ¿Cuál puede ser su futuro?

Siempre es bueno, sobre todo por la propia competitividad de cualquier sector que existan una diversidad de operadores. El Derecho de la Competencia no prohíbe la posición de dominio, pero sí el abuso, de ahí que existan delimitaciones para evitar dichas prácticas, sobre todo en lo relacionado con las fusiones o adquisiciones de empresas.

En este sentido en la gestión de los derechos de autor, sería bueno que pudiera haber esa pluralidad que beneficiaría a los titulares de esos derechos de tal forma que cada uno de ellos pudiera trabajar con aquella que más le pudiera interesar.

¿Qué opinión le merece la modificaciones que entran en vigor con la Ley de Competencia Desleal y de la reforma de publicidad del pasado 22 de diciembre?

La nueva Ley de Competencia desleal nos tiene expectantes. Es posible que por venir propiciada de dos directivas comunitarias no ha encajado como se esperaba. Pero en su día tuvo bastante debate en su tramitación. Hay parte del articulado que nos plantea ciertas dudas sobre cómo se va a interpretar en la práctica. Es bastante factible que necesitaremos de la labor de los tribunales para aclarar sobre esa interpretación. Hay una parte que es clara y beneficiosa que se busca una mayor protección de los consumidores. Sin embargo, hay luego una serie de medidas que no sabemos como evolucionarán. Creo que estaremos pendientes de su posterior aplicación porque deja muchos cabos sueltos. La anterior ley era una buena norma. Bastante abierta lo que permitía introducir o enjuiciar prácticas no contempladas en la misma si se consideraban desleales.

Esta ley dedica un capítulo a los Códigos de Conducta. ¿Es factible que los organismos y corporaciones trabajen el tema de la autorregulación?

Es quizás uno de los temas más controvertidos. De alguna forma se obliga a las empresas a que se adhieran a esos Códigos. Además aunque lo asumiesen no hay una relación directa entre esa asunción y su posterior comportamiento lícito. Puede funcionar en algunos sectores pero no creo que ni a corto ni a medio plazo se extienda de forma generalizada para toda la industria.

Es evidente que estamos ante un sector litigioso por naturaleza. En esta situación, ¿dónde puede haber cabida para las soluciones extrajudiciales?

Por lo general, siempre hay que buscar una aproximación extrajudicial a la controversia. Lo deseable sería descargar a los Tribunales de su trabajo. Creo que abusamos de la judicialización de los asuntos. De todas formas, realizado este comentario, en nuestro país las aproximaciones judiciales sirven para bien poco demuestra la propia experiencia . Hasta que la otra parte no recibe una citación judicial no suelen tomarse en serio la reclamación que haces. Una vez iniciado el procedimiento, también es buen momento para buscar de nuevo una solución amistosa.

Otra iniciativa que puede tener una de las partes, sobre todo suele ser la más afectada, es airear el asunto en los medios de comunicación. Se trata de alguna manera de dar rienda a esa impotencia por los acontecimientos que se desarrollan.

En un par de meses tendrá lugar el Mundial de Fútbol en Sudáfrica, un evento donde desgraciadamente volverá a surgir la piratería de forma masiva.

Eventos como el que me menciona son el germen de muchos conflictos. Pueden surgir desde el registro de dominio previo similares al Campeonato buscando luego un lucro tras su venta. También es posible que aparezcan problemas derivados de la falsificación de equipaciones así incluso de las propias entradas. Es posible que pueda surgir la cooperación entre países en este tipo de espectáculos aunque normalmente donde se realiza la infracción ahí se suele solventar el litigio

Por último, denos sus claves para mejorar nuestra Justicia como servicio público, desde su experiencia profesional

Esta es una cuestión que es complicada de contestar. A priori, parece evidente que el número de jueces que tenemos es bastante escaso. Su cultura en los temas de propiedad intelectual e industrial ha ido incrementándose sobre todo desde que los juzgados de lo mercantil se ocupan de estos asuntos. De todas formas la eclosión debido a la crisis económica de los procesos concursales ha frenado la agilidad de estos juzgados. Por todo lo que le comento la situación que vivimos de retraso beneficia al infractor o usurpador de derechos de propiedad industrial.

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