A punto de celebrar su tercer lustro como despacho, lo hará en febrero del año que viene, Roca Junyent se ha convertido en uno de los bufetes de referencia españoles del panorama actual. Desde la oficina Madrid, eje de la expansión de la marca en nuestro país, donde trabajan medio centenar de letrados de forme multidisciplinar, Isidro del Saz, su socio director y responsable del área fiscal y tributaria, explica las causas del crecimiento de la firma; analiza la situación del sector legal y, como fiscalista que es, puntualiza sobre aquellos temas que en los últimos días han sido noticia en diferentes medios informativos “Pese a la responsabilidad que tengo considero fundamental seguir con trato directo sobre los propios clientes ”, comenta. Nuestro interlocutor también forma parte del Consejo de Administración de la firma así como integrante activo del Comité de dirección. “Soportamos la situación de crisis generalizada gracias a una buena gestión interna de nuestro despacho multidisciplinar”, afirma. Desde su punto de vista, “ Las empresas que están saliendo de esta recesión tienen mucho músculo financiero o dependen poco del mercado español interno”.

Isidro Del Saz Cordero es el Socio y Director de la oficina de Madrid del despacho Roca Junyent, cargo que compagina con la coordinación del área fiscal de la firma. Nuestro entrevistado tiene a amplia experiencia en fusiones, escisiones, adquisiciones, joint ventures, reestructuraciones societarias, derecho financiero y derecho inmobiliario, fiscalidad de grupos y planificación fiscal nacional e internacional, representando tanto a clientes españoles como multinacionales.

Abogado perteneciente al Ilustre Colegio de Abogados de Madrid es Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y Doctorado en Economía, especialización en Fondos Públicos, Universidad Autónoma de Madrid. También es Master en Sistema Fiscal Español en la Escuela de Economía y European Tax Senior School en Valdhoven, Holanda. Es, a su vez, Secretario del Consejo de Administración de varias empresas.

Sobre su actividad docente debemos destacar que es Profesor Asociado en el Departamento de Derecho Financiero y Tributario, en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid y Profesor del “Máster en Economía Financiera” que imparte cada año el ICADE, sobre tasación en transacciones internacionales. Además es Profesor en el Centro de Estudios y Prácticas Empresariales (Garrigues).

Respecto a las publicaciones que es colaborador habitual en Derecho de los Negocios (LA LEY), “Crítica Internacional sobre Plans d’Impostos” y Diario Expansión, en el ámbito económico.

Isidro del Saz aparece recomendado en las principales guías legales:

Chambers Europe, ediciones 2008 y 2009, en el área de “Tax Law”.

PLC Wich Lawyer?, ediciones 2008 y 2010, en el área de “Tax”.

Chambers Europe, edición 2008, en el área de “Tax Law”.

Best Lawyers Internacional ediciones 2008 y 2009.

Best Lawyers Internacional, edición 2009 en el área de “Tax Law”.

¿Cómo puede compaginarse la dirección de una oficina con la coordinación de un área tan compleja como la fiscal-tributaria?

Es cierto que hay alguna dificultad al compaginar la actividad. El tiempo es el que es y no se puede estirar. Es posible que en firmas más grandes que la nuestra esta doble función seria imposible. En el caso concreto mio, tengo que reconocer el apoyo importante que tenemos desde la oficina de Barcelona sobre todo en los temas de administración, contabilidad o proceso de datos. De esa forma puedo compaginar la gestión del despacho con la coordinación del área fiscal. Al final se trata de que tienes que ampliar tus horas de trabajo.

¿Qué es más complicado para un abogado directivo, coordinar ese equipo de profesionales o la búsqueda de nuevos clientes?

Aunque pueda parecer increíble, creo que es más complicado gestionar el talento de los profesionales que tienes a tus órdenes que la captación de nuevos clientes. Tenga en cuenta que soy un profesional de la gestión fiscal y no soy especialista en gestiones directivas. No podemos olvidar que hablamos de profesionales con cultura e inquietudes; colectivos muy ricos desde luego a los que hay que saber sacar todo su potencial.

Sobre los clientes, usted ya sabe el marco que nos movemos de crisis. Es necesario buscar al cliente allá donde esté y con ofertas razonables. Las empresas reducen su gasto legal y hay que incentivarles a que trabajen contigo en unas condiciones buenas para ambas partes.

Ahora somos solidarios con los problemas de nuestros clientes. Hacemos esfuerzos para acompañarles en estos duros momentos pese a que disminuya nuestra rentabilidad.

En esta coyuntura, ¿cómo esta afectando la crisis económica a la actividad de una firma como Roca Junyent?

Todas las crisis tienen dos vertientes. Al ser un despacho multidisciplinar creo que hemos sabido mitigar la baja de actividad de otras áreas del derecho frente a las que tienen más actividad ahora; laboral, procesal y sobre todo reestructuración de empresas o los concursos, propiamente dichos. Las reducciones de unos negocios se han compensando con creces con los incrementos de otras actividades

Podemos decir, por todo ello, que el efecto de la crisis en nuestra firma se ha mitigado gracias a nuestra multidisciplinariedad

Por otro lado, no hemos dejado de invertir en nuestra marca desarrollando una política activa de captación de clientes. Se trata de lograr su confianza antes que les vayamos a facturar. Esto implica que seamos bastante imaginativos en temas de honorarios. Se trata de implicarnos aún más para que el cliente vea que su éxito puede condicionar nuestros ingresos, si así queda pactado

Imaginamos que en un contexto como el actual la facturación por horas será una herramienta complicada de explicar al cliente.

Aunque las horas son imprescindibles y hay que ver cómo gestionar este asunto, reconozco que nos cuesta ahora justificarlas y que el cliente lo apruebe. Es un buen método de gestión interna de cara a supervisar el trabajo de nuestros profesionales pero no es sencillo que ahora el cliente se decante por esta fórmula de retribución.

Estamos ante una situación de retroceso, pese a que no cabe duda que era ya un sistema universalmente aceptado como gestión de honorarios. Volvemos a presupuestos cerrados acordados con los clientes e incluso está bastante bien aceptado la llamada participación del bufete en el éxito

Su firma se autodenomina despacho independiente. ¿Cuesta mucho mantener este status, en un sector que se está reorganizando? ¿De qué forma está afectando al sector legal la recesión que vivimos?

Hemos tenido propuestas de integrarnos en otras organizaciones pero al final , tras el debate interno correspondiente entre socios, nos hemos dado cuenta que lo mejor era seguir trabajando de forma independiente.

De cara a los próximos dos años queremos seguir en el mismo contexto profesional. Reconozco que cuando se han dirigido a nosotros siempre hemos pensado que podría reforzar nuestra área internacional. Sin embargo, al final nos hemos decantado por pertenecer a la red internacional Terralex, organización que permite la independencia en todos los sentidos de sus miembros. Somos, además el único despacho español adscrito a la misma.

No creo que siga la expansión geográfica de Roca Junyet en España. Si pretendemos seguir contratando buenos profesionales y mejorando nuestros ingresos de forma progresiva. Nosotros funcionamos, por nuestro tamaño, como una empresa de servicios jurídicos y así nos hemos organizado. Sin embargo, somos conscientes que un despacho como el nuestro no puede funcionar en otras actividades como si fuera una empresa. Sobre todo en la relación con los clientes o entre los socios y los propios colaboradores funcionamos de otra manera

En las últimas semanas su despacho a incorporado a profesionales con Luis Enrique de la Villa, laboralista y Dupont en el derecho deportivo. ¿Van a seguir esta línea en otras áreas del derecho?

Se trataba de reforzar una plaza tan importante como Madrid. Creemos que aunque la firma seguirá creciendo en la capital de España tenemos más recorrido para crecer aún más. Por ese motivo, pretendemos cubrir con la solvencia necesaria todas aquellas áreas del Derecho que nuestros clientes demanden. Pensamos que en este momento era mejor poder llegar a acuerdos con profesionales destacados de cara a incorporarles a nuestra firma. Es evidente que de esta forma llegaremos a los objetivos marcados con menos tiempo del previsto.

Colegas suyos señalan la complejidad del mercado español legal, donde los despachos multinacionales no acaban de triunfar, ¿tan complicado es posicionarse en el sector legal nuestro?

Creo que confluyen varios factores en esta coyuntura que usted señala. En primer lugar, el muy buen nivel de las firmas legales españolas. No es casualidad que entre los diez primeros despachos que trabajan en España la gran mayoría sean españoles. Curiosamente esta situación no pasa en otros países como Francia, Italia o Alemania

En segundo lugar es evidente que el desarrollo de los servicios jurídicos en Madrid ha sido reciente pero exponencial. Se ha crecido mucho y hay una competencia muy difícil. No podemos olvidar además que las firmas necesitan determinado volumen y rentabilidad para poder posicionarse en otros mercados que no sean los suyos.

Y Portugal, destino de la abogacía española, ¿qué proyectos tienen para el ya llamado mercado ibérico?

No es una prioridad, ahora dentro de la estrategia de la firma en estos momentos. Sin embargo, hemos detectado que el mercado ibérico funciona de forma integrada en muchas ocasiones, con lo cual nos apoyamos bastante en el buen hacer de nuestros colegas lusos. Eso ha hecho que se hayan intensificado las relaciones con los despachos de la zona y clientes portugueses. Probablemente nos decantemos por encontrar algún bestfriend en los próximos años

¿Por qué han elegido en su política de internacionalización los best friends que las oficinas propias?

Nos ha parecido que se ajustaba mejor a nuestra forma de ejercer el derecho la posibilidad de elegir un partner o partner que conociera mejor que nadie ese país emergente. De esa manera creemos que protegemos mejor los intereses de nuestros clientes. No obstante, hay una excepción en esta expansión y es nuestra ubicación en China. Gracias a una oportunidad de negocio importante estamos ubicados en Shangai.

Otros mercados emergentes que vamos a atender son Brasil y México. Ya han pasado los años en los que nuestro país era destinatario de inversión. Ahora, el movimiento es al contrario, de España surgen muchas inversiones y Latinoamérica, no cabe duda es un mercado prioritario. Una entidad como el Banco de Santander que acaba de presentar resultados, solo el 17 por cien de ese total proviene del mercado nacional. Nuestro negocio también está sufriendo este cambio y ya acompañamos a muchas empresas fuera de nuestro país. Estoy convencido que a medida de la crisis vaya amainando esta política de externalización de las empresas españolas, pymes también, será mucho mayor que lo que se ve en la actualidad.

Hablamos de internacionalización, pero todavía se tiene la sensación que el abogado sale poco y utiliza escasamente las organizaciones internaciones, ¿qué opinión tiene usted sobre este asunto?

La verdad es que en los últimos años esta situación está cambiando. Como bien sabe la presencia española en organismos internacionales, algunos de los cuales, han sido dirigidos por abogados nuestros, es notoria. Creo que cada vez es más activa esa participación aunque todavía no sea la deseable

Otra cuestión es la internacionalización de los despachos. No podemos olvidar que los bufetes son empresas de servicios jurídicos que buscan una rentabilidad. Desde esa perspectiva la actividad internacional se desarrolla siempre de forma que tengas que acompañar a tus clientes. Ahora estamos en un momento donde la crisis empuja a buscar la demanda fuera de nuestras fronteras. Las empresas lo hacen y los despachos las acompañamos.

En este sentido, ¿cree que sería bueno incentivar de forma fiscal al empresario para que pudiera internacionalizarse mejor?

Desde esta vertiente fiscal hay que reconocer que se han hecho más cosas en este sentido. La normativa fiscal española es bastante incentivadora en este sentido. Las modificaciones introducidas sobre las exenciones de las ganancias logradas en el extranjero por venta de filiales o la propia deducción del fondo de comercio internacional han servido bastante en esta coyuntura. Frente a este marco incentivador no podemos olvidar que al estar nuestro país integrado en la UE hay ciertas restricciones al respecto. De hecho aún hay abierto un procedimiento de la justicia europea contra nuestro país por las deducciones del fondo de comercio de operaciones internacionales

¿Cómo interpreta usted, que es fiscalista, que existan diversos procedimientos abiertos desde Bruselas sobre la normativa impositiva española?

Los fiscalistas pensamos que los temas comunitarios tendrían más incidencia en fiscalidad indirecta. Es lógico los asuntos que se han derivado del IVA, al ser un impuesto armónico y comunitario; o en los temas aduaneros o de libre circulación de capital.

Sin embargo nos ha sorprendido el alto grado de contencioso en la fiscalidad directa. Los propios tribunales europeos hacen una interpretación agresiva y valiente en algunos casos, en temas referidos a impuestos sobre la renta y sociedades. Las ayudas del Estado en materia fiscal o la discriminación de empresas en materia comunitaria está dando mucho más juego del esperado. Nuestro país tiene abierto muchos procedimientos, algunos fallados en su contra pero no es el único Estado de la UE en esta situación.

¿Es usted partidario de diseñar una política fiscal más activa para que la economía española pueda crecer?

Es fundamental que se impulse el incentivo fiscal, elemento clave para el desarrollo de las empresas. Lo que sucede desde el punto de vista técnico es que el Impuesto de Sociedades para que funcione de forma correcta debe ser bastante neutral. Se piensa por ello que los incentivos para las empresas irían mejor en lo referente a subvenciones en trabajo; seguridad social o en la compra de tecnología que medidas fiscales directas.

Respecto al IRPF somos conscientes que una reforma en este sentido, con la consiguiente subida de tipos de interés puede generar un efecto negativo para nuestra economía. Así ha pasado también con el IVA pese al gran debate que se generó sobre su subida.

En este contexto entiendo que es viable diseñar una política fiscal para pymes porque las diferencias existentes con las grandes empresas en este terreno son muy escasas. Creo que deberían tener un trato fiscal adaptado a sus necesidades.

¿Cómo valora la complejidad legislativa de un país, el nuestro, con mucha normativa cambiante que a veces asfixia al empresario?

Comparto la opinión que usted comenta que el panorama normativo que nos rodea es complejo. Por si esto fuera poco, también se encuentra la normativa comunitaria de la que hemos hablado hace un momento. Sin embargo, desde la perspectiva fiscal no es lo que más nos preocupa. Lo que más nos preocupa en este terreno es lo cambiante de la normativa, lo que hace que sea más difícil de gestionar para el propio empresario.

A veces es complicado interpretar normas sin doctrina jurisprudencial. Hay asuntos que llegan a los tribunales, en otras ocasiones, cuando la normativa no está en vigor. Ese efecto cambiante de las normas genera inseguridad jurídica y no soporta un marco estable que pueda ayudar a impulsar inversiones notables en este sentido. Soy consciente que algunas operaciones plurianuales se han dejado de realizar porque el marco fiscal no era estable.

Acaba de celebrarse el Congreso de Inspectores de Hacienda en Tarragona, ¿entiende sus reivindicaciones por un sistema fiscal más justo y equitativo?

Muchas de sus preocupaciones son compartidas por los profesionales que trabajamos en estos temas. Tanto la ausencia de medios que tienen para trabajar como algunas inspecciones que se llevan a cabo son muy cuestionables mientras que otros contribuyentes más poderosos quedan eximes. No parece que sea de recibo que por el afán recaudatorio de la Administración Tributaria se impongan ciertas directrices

Por último, habla de afán recaudatorio, ha salido en varios medios la noticia que Bruselas ayudaría a poner en marcha una tasa ecológica para los estados en los próximos años. ¿Es factible hacerlo en nuestro país?

Creo que una tasa de estas características sería muy complicada de implementar en la práctica. Habría también que pensar si se cedería en su totalidad o en una parte a las propias Comunidades Autónomas. No tengo claro si tenemos la madurez suficiente para establecer este tipo de impuesto. Cuestión diferente es si desde Bruselas se pone en marcha una directiva sobre este asunto, no tendremos más remedio que acomodarnos al contexto europeo. No creo que sea ahora un tema urgente ni prioritario

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