“Tendremos que esperar a los dos próximos años para saber si la Reforma Laboral, ahora emprendida a través del Real Decreto 10/2010 de medias urgentes para el empleo que inicia su tramitación parlamentaria, es efectiva.” Es la opinión de Juan Antonio Linares, socio del área laboral de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira. Bajo su punto de vista “Se ha flexibilizado bastante el mercado laboral, pero realmente no estamos ante una reforma tan integral como la del año 1994. Quizá es un punto más agresiva que aquella, en el sentido que cada a las nuevas inversiones que requieran crear nuevos negocios se podrá contratar con mayor comodidad. “ A su juicio, es evidente que el despido por causas objetivas será uno de los temas que se someta a las enmiendas, al quedar muy imprecisa. “Ahora, Hay mas flexibilidad para extinguir y extinguir con menos coste”, explica. En un principio esta nueva normativa laboral no concluirá con la dualidad de nuestro mercado de trabajo de temporalidad y contratos fijos “y es que en este momento, es fundamental crear empleo como sea”.

Juan Antonio Linares es especialista en relaciones laborales con dilatada experiencia en despidos colectivos, negociaciones de Convenio Colectivo, contratación de Altos Directivos, defensa jurídica en juicios en el Orden Jurisdiccional Social y auditorías laborales. Profesor Asociado de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la Universidad Carlos III de Madrid. Profesor del Máster Superior de Recursos Humanos de Centro de Estudios Financieros.

Abogado del Fondo de Garantía Salarial (Ministerio de Trabajo y Seguridad Social) (1993-1995). Magistrado Suplente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid con adscripción permanente. Sala de lo Social. Sección despidos (1996-1998). Ha colaborado en diversas publicaciones, entre ellas “Prescripción y Caducidad” Cuadernos de derecho procesal laboral, “Manual Jurídico de Empresa” Aranzadi, “Guía Jurídica de Altos Directivos”.

Señor Linares, ¿cree que con la Reforma laboral que se ha puesto en marcha, a través del Real Decreto que conocemos, puede romper la dualidad existente de nuestro mercado laboral entre temporalidad y contratos fijos?

Es evidente que el mercado laboral español es cíclico; cuando crece lo hace por encima de lo esperado, al igual que cuando se contrae, lo hace bruscamente.

Ahora con esta reforma se busca mayor estabilidad, primando la contratación indefinida, dando muchos beneficios y bonificaciones a las empresas por un lado, e impulsando para las nuevas contrataciones el nuevo contrato de fomento de la contratación indefinida, cuya extinción será más barata para los empresarios al oscilar entre los 20 y 33 dias en función de las causas del despido. En estas extinciones se habla que el Fogasa se hará cargo de una parte del despido, hasta que quede constituido el llamado Fondo de Capitalización

Con esta perspectiva parece evidente que se harán más contratos indefinidos. Además a medioplazo se penalizarán los contratos temporales; el número de días por prescripción de estos contratos irá subiendo progresivamente de los ocho actuales a los doce. De esta forma contratos indefinidos y temporales tendrán a medio plazo el mismo coste en su extinción de unos doce días.

De todas formas, respondiendo a su pregunta, la dualidad se mantiene a corto plazo, porque en estos momentos hay que crear empleo como sea, vista la situación de nuestro país. En el 2015 es cuando tiene prevista que entre esta penalización para los contratos temporales.

¿Se puede establecer un paralelismo entre esta Reforma que se acomete ahora y la última acaecida en 1994, también en un momento de recesión profundo en nuestro país?

Es posible. En aquel momento vivíamos además la desaparición del contrato de fomento de empleo que era temporal y se trato de desarrollar un sistema de contratación indefinida que no tuvo muchos resultados. Sobre la flexibilización de la relación laboral se llegó a ella por establecer el despido objetivo pero no tuvo la operatividad suficiente que se pensó que iba a tener por establecer las modificaciones de trabajo de una manera más desarrollada pero gran parte de la flexibilidad se dejo a la negociación colectiva. Como usted bien sabe la negociación colectiva en esta reforma no ha entrado, al existir un prepacto entre los agentes sociales que ellos iban a tratar este tema.

Se ha flexibilizado bastante el mercado laboral, pero realmente no estamos ante una reforma tan integral como la del año 1994. Quizá es un punto más agresiva que aquella, en el sentido que las nuevas inversiones que requieran crear nuevos negocios podrán contratar con mayor comodidad. Es evidente que el despido por causas objetivas será uno de los temas que se someta a las enmiendas, al quedar muy imprecisa. Hay mas flexibilidad para extinguir y extinguir con menos coste.

Siempre se ha hablado que el Modelo nuestro de relaciones laborales es muy intervencionista, como el de Grecia, Holanda, es el caso de la necesidad autorización para los despidos masivos, art 51 Estatuto trabajadores, ¿cambia mucho con esta reforma?

Creo que este concepto va a ir cambiando de forma progresiva Ahora los empresarios podrán hacer el despido objetivo y el de expediente de regulación de empleo en más supuestos y con mayor flexibilidad. Ya no hace falta que la empresa esté a punto de quebrar para adoptar estas medidas, también se habla ahora de ser competitivo, con lo que se abre bastante el abanico de posibilidades. De todas formas el papel de los sindicatos como representantes de los trabajadores y el de la Administración sigue siendo el mismo; el de participar en estos procesos de extinciones si hay un volumen importante de trabajadores. Esto es debido a que ahora con el interés personal del profesional que se verá afectado hay otro interés general. En otras situaciones, con menos trabajadores o si afecta menos del 10 por cien de la empresa, no tiene sentido que participen

Se critica mucho las nuevas causas para el despido objetivo, donde el legislador ha introducido las palabras mínimamente razonables. ¿Cuál cree que será el papel de los jueces de lo social en este nuevo escenario?

El juez siempre ha actuado sobre aquello que se pudiera acreditar. De ahí que muchos de los despidos no se pudieran acreditar. Ahora tendrá que interpretar las causas de los despidos. Muchas de ellas podrán ser comportamientos empresariales o tomar decisiones sobre aspectos de negocio que no es su especialidad; que es el Derecho. Es un cambio de mentalidad importante sobre lo que vienen haciendo ahora, con un listón de referencia más bajo en las exigencias del despido. Con el término mínimamente razonable que aparece en este Real Decreto es posible que se autoricen más despidos objetivos

Esto tendrá un doble efecto, a medio plazo crear una jurisprudencia uniforme en todos estos casos, con criterios más amplios que los actuales. Y otro en el que impulsará más la negociación de los despidos a la baja entre el conflicto entre empleado y empresa, al haber más opciones legales ahora por parte de la empresa. Si antes estaba entre 20 y 45 y se pactaban unos 32 o 33 días ahora es posible que los números sean más bajos, es posible que al final la negociación se quede en unos 26 u 28 días

De alguna forma entonces el papel del juez de lo social adquiere un protagonismo similar al de los procesos concursales.

Puede que estemos ante procesos similares, ahora los jueces autorizarán los despidos con menos requisitos amparados en el articulado del Real Decreto, aunque es evidente que este asunto se matizará en el periodo de enmiendas que está a punto de iniciarse, de cara a su aprobación como proyecto de ley.

De todas formas, por la citada redacción que comentamos, ni empresas ni trabajadores estarán demasiado tranquilos. Todavía seguirá dependiendo del juzgado que te toque y de cómo interprete las causas del despido. Por este motivo, habrá durante mucho tiempo mucha negociación entre las partes

Todo lo que estamos hablando a va repercutir de forma notable en el trabajo del director de Recursos Humanos de cualquiera empresa. Podrán al adaptarse a las nuevas condiciones de contratación plantillas cuyas extinciones de empleo sean más bajas que las habituales. Todos los proyectos nuevos o posibles ampliaciones tendrán costes menores. Además podrán recibir la subvención que da el Fogasa en situaciones de despido. El coste real del despido estará entre 25 y 30 días, porque realmente el ámbito actual ahora va de los 20 a 33 dias, pero con la negociación se irá a la baja. Se acabarán los despidos de 45 dias por año trabajado porque la empresa podrá acogerse a cualquier causa objetiva que viene reflejada en el Real Decreto con lo que el despido será menor..

Hablemos de nuevo de tiempo. ¿Cómo sabremos si realmente las medidas que se han tomado son efectivas y generan empleo?

La reforma puede tener efectos relevantes en los próximos dos años. Se dice que no se fomenta la contratación, pero lo que es evidente que es que se flexibiliza para los nuevos contratos. Tenga en cuenta que lo que se busca es generar más empleo ahora. De ahí que aquellos que quieran invertir en nuestro país y, por ende, contratar nuevos profesionales, tengan facilidades que antes no existían.

El punto oscuro de todo esto se encuentra en el marketing de la reforma laboral. No podemos hablar que es una normativa compleja que mantiene la ya existente en muchos casos con las novedades que ya comentamos. Se trata sobre todo de explicar a las empresas que con la nueva reforma los costes reales serán menores. De una lectura más o menos inmediata que haga el empresario no parece que queden claro estos extremos.

En este contexto, no sorprende la gestión de la Reforma como real Decreto y su posterior convalidación como proyecto de ley.

Lo ideal hubiera sido que se hubiera logrado un consenso entre patronal y sindicatos, situación que se mantuvo hasta el último momento. Esta situación tiene siempre menos desgaste para el Gobierno y mayor aceptación para empresarios y trabajadores. Si se agota ese tiempo no se puede tramitar como Ley Ordinaria; es entonces por lo que se recurre a la fórmula de urgencia de Real Decreto. Eso significa que con su convalidación habrá cambios a corto plazo en su tramitación. Los temas de las causas del despido objetivo y la propia flexibilización laboral son susceptibles de mejoras desde luego. La Ley posterior que se aprueba en septiembre respetará los contratos que se firmen en este periodo de transición que surge desde la aprobación del real Decreto hasta su convalidación.

Otra de las cuestiones clave de cualquier reforma laboral es abordar la flexibilidad interna. Hasta ahora parece más sencillo despedir a un trabajador que recolocarlo en la empresa en otro puesto de trabajo, cómo se afronta este tema?

Habrá que verlo en los próximos meses su funcionamiento. Pero a priori parece que seguirá siendo mas sencillo la extinción del puesto de trabajo. El procedimiento es más sencillo , más cómodo y conflictivo para el empresario que el de la recolocación o de modificaciones de condiciones de trabajo., donde se requiere una negociación y la presencia de los representantes de los trabajadores en la misma

De todas formas, ya lo indica la OCDE en varios informes suyos que los españoles son de los trabajadores europeos que menos cambian de ocupación. Cuando tienes antigüedad no te compensa cambiar de empleo vista la indemnización que puedes lograr. Eso frena que te puedas incorporar a otros proyectos más atractivos. Esta situación se pretende solventar en la Reforma a través de una nueva figura que surge que es el Fondo de Capitalización, que ayudará en determinadas situaciones a no perder esa antigüedad

Precisamente el Real Decreto que estamos analizando convierte al Fogasa en una entidad que ayuda al despido al empresario ofreciéndole subvenciones.

El Fogasa solo hará de puente en determinadas situaciones que surjan en el marco de las relaciones laborales nuevas que analiza la Reforma Laboral. Su papel será de ayuda en las extinciones de los contratos posteriores a este Real Decreto y que tengan como requisitos indispensable un año de antigüedad. Ahora tiene un buen superávit, gracias al dinero aportado por los empresarios. No empezará a pagar hasta el 19 de junio del 20111 y no concluirá su función hasta el 1 de enero del 2012. Funcionará seis meses de cara a que se pueda poner en marcha el ya citado Fondo de Capitalización.

En este contexto, es evidente que la empresa tendría que tener la ayuda económica ya para poder extinguir estos contratos. Sin embargo, es una situación compleja. La propia Seguridad Social no puede colaborar en este tema por tener una finalidad diferente a esta cuestión de la que estamos hablando. Con cargo al dinero público, tampoco se puede hacer, porque tendríamos el obstáculo de Bruselas que impide realizar este tipo de operaciones. Por eso crear el Fondo de Capitalización, una figura que permite la posibilidad de recibir ayudas al estar gestionado por los propios empresarios. Mientras que el Fondo se pone en marcha, el puente es el Fogasa, tal y como le estoy explicando.

En otra parte del Real Decreto se vuelve a insistir en la figura de las bonificaciones empresariales, una iniciativa que desgraciadamente no ha logrado crear empleo estable en nuestro país, ¿cómo se aborda ahora?

Este es un problema de su excesiva generalización, lo que ha hecho en muchos de los casos un efecto neutro, en vez de impulsor de nuevo empleo. Cuando se bonifica se hace algo respecto de otro tema, para que tenga sentido. En la situación prereforma todos los contratos estaban sujetos a bonificación, lo que no daba el efecto de incremento de nuevos empleos por ello. Ahora se convierte en una herramienta especial para muy pocos supuestos.

El dinero que quede sobrante la Seguridad Social lo va a dar en ayudas para los contratos de formación. Los contratos formativos con coste cero se incentivan y ahora con la nueva normativa van a tener diversas prestaciones.

¿Cuál es su opinión del papel activo ahora que van a jugar las ETTS y las Agencias de colocación en esta nueva normativa laboral?

Es un cambio de mentalidad radical lo que va a generar. Sobre todo por la aceptación por la figura nueva de Agencia de Colocación privada con ánimo de lucro. Hasta hace poco era inadmisible que nadie se llevara comisión por la intermediación laboral entre empresa y trabajador. Esta medida agilizará el mercado laboral de forma sustancial. Requiere un desarrollo legal que debería realizarse a la máxima brevedad.

Este Real Decreto deja al margen la problemática de la microempresa, ¿le sorprende que se haya quedado sin regulación?

En la práctica la empresa pequeña y mediana va a tener su flexibilización y su facilitación. Podrá adaptase a las causas del despido objetivo que ya hemos comentado en esta entrevista.

Por último, con tantos cambios normativos, ¿no sería bueno aprovechar esta coyuntura y modificar el vigente Estatuto de los Trabajadores?

Realmente el Real Decreto implica modificaciones sustanciales de diferentes artículos del propio Estatuto. En esencia, la parte reformada tiene que ver con la extinción del contrato. No se toca una parte que es imprescindible adaptar para ser competitivos y para ponernos a la altura de un mercado laboral moderno, como es el caso de la negociación colectiva. Pero esto es una decisión política, porque como ya se sabe se reservan los agentes sociales llegan a un acuerdo antes del próximo 9 de agosto. Sería conveniente lograr este acuerdo para que la posterior reforma del Estatuto nos valiera para los próximos quince años. Esta reforma que se ha hecho adolece de ser global y conjunta. Soy partidario que se aproveche la tramitación parlamentaria de la Ley próxima para retocar ya de forma definitiva lo que será el nuevo Estatuto de los Trabajadores.