¿Cuál es actualmente la principal barrera a la que se enfrenta un migrante después de obtener un estatus legal?

En la práctica, uno de los problemas más relevantes no es la ausencia de regulación normativa, sino la complejidad de su aplicación efectiva.

fuga de talentoUna misma situación personal puede estar sometida simultáneamente a diferentes ramas del Derecho. Por ejemplo, el acceso al empleo de una persona extranjera puede tener consecuencias sobre su estatus migratorio, su situación fiscal y sus derechos sociales.

En los casos transfronterizos se añade, además, la legislación de otro Estado.

En consecuencia, la persona no se enfrenta a una única norma jurídica, sino a todo un sistema de obligaciones, procedimientos y consecuencias jurídicas interrelacionadas.

¿Cuál es el papel de la adaptación jurídica?

Entiendo la adaptación jurídica como la capacidad de una persona para comprender el entorno jurídico del Estado de residencia y orientarse de manera efectiva en los mecanismos de ejercicio de sus derechos y cumplimiento de sus obligaciones.

Se trata de un concepto considerablemente más amplio que la mera transmisión de información jurídica.

No basta con saber que existe un determinado derecho. La persona debe comprender cómo puede ejercerlo, qué autoridad es competente, qué documentación se requiere, qué plazos son aplicables y qué consecuencias jurídicas puede producir una elección incorrecta del procedimiento.

Precisamente esta distancia entre la existencia formal de un derecho y la capacidad efectiva de ejercerlo constituye, a mi juicio, uno de los principales desafíos de la práctica migratoria contemporánea.

¿Por qué esta cuestión adquiere especial relevancia en el momento actual?

El sistema migratorio europeo ha entrado en una nueva etapa de desarrollo. El Pacto sobre Migración y Asilo establece una arquitectura común para la gestión de la migración y la protección internacional, mientras que la estrategia de la Unión Europea para el período 2026–2030 presta atención no solo a la gestión de los flujos migratorios, sino también a la integración y a la atracción de talento.

Esto modifica el propio planteamiento de la cuestión.

Si Europa considera la migración cualificada como uno de los recursos para su desarrollo económico, la adaptación deja de ser exclusivamente una cuestión social o humanitaria y pasa a formar parte también de la política económica y de la competitividad europea.

¿Qué papel puede desempeñar la inteligencia artificial en esta transformación?

La inteligencia artificial puede modificar sustancialmente el acceso de las personas a la información jurídica.

Puede utilizarse para estructurar datos normativos, analizar documentación, generar algoritmos preliminares de actuación y facilitar la navegación entre diferentes procedimientos administrativos.

Esto resulta especialmente relevante para una persona migrante que se enfrenta por primera vez a un sistema jurídico desconocido.

Sin embargo, es necesario establecer un límite fundamental: la tecnología puede mejorar la accesibilidad del Derecho, pero no debe convertirse automáticamente en un mecanismo de adopción de decisiones jurídicamente relevantes.

¿Por qué considera indispensable mantener el control humano?

Porque el Derecho siempre está vinculado al contexto.

Dos situaciones migratorias aparentemente similares pueden producir consecuencias jurídicas diferentes debido a las circunstancias familiares, el historial de residencia, la documentación disponible, los plazos o las decisiones administrativas anteriores.

Un algoritmo puede identificar patrones, pero la evaluación jurídica profesional exige interpretar los hechos y valorar los riesgos jurídicos.

Por ello, considero especialmente adecuada una arquitectura human-in-the-loop, en la que el sistema digital amplíe las capacidades analíticas del profesional sin eliminar su responsabilidad jurídica.

¿En qué consiste AI Legal Relocation Academy?

El proyecto surge de una problemática práctica: con frecuencia, una persona debe recopilar por sí misma información fragmentada sobre inmigración, documentación, empleo, fiscalidad, vivienda y otros aspectos de su vida en un nuevo país.

Mi propuesta consiste en sustituir este modelo fragmentario por un sistema estructurado de navegación jurídica.

AI Legal Relocation Academy está concebida como un entorno que combina formación, herramientas digitales y una secuencia estructurada de actuaciones: desde la identificación de la vía migratoria hasta las etapas posteriores de integración jurídica y profesional.

¿Puede considerarse la Academia una continuación de su trabajo académico y profesional?

Sin duda. El proyecto constituye una aplicación práctica de mi trabajo en el ámbito del Derecho internacional y comparado.

En particular, está relacionado con Legal Bridge Method, una metodología que desarrollé para el análisis de situaciones jurídicas transfronterizas.

En lugar de analizar las legislaciones de distintos Estados de forma aislada, la metodología permite establecer las relaciones entre ellas: determinar el Derecho aplicable, comparar los requisitos de distintas jurisdicciones, identificar riesgos y construir una estrategia jurídica coherente.

La Academia permite trasladar este enfoque desde el ámbito de la metodología profesional hacia un entorno educativo y digital.

¿Por qué resulta cada vez más necesario adoptar un enfoque transfronterizo?

La geografía de la vida de una persona ya no coincide necesariamente con las fronteras de un único Estado.

Un ciudadano ucraniano puede residir de forma permanente en España, colaborar profesionalmente con una empresa estadounidense y mantener relaciones bancarias, familiares o patrimoniales en Ucrania.

Al mismo tiempo, cada Estado establece sus propios requisitos jurídicos.

Surge así una pluralidad de jurisdicciones, y es precisamente en este contexto donde el modelo tradicional de «una persona, un Estado y un sistema jurídico» deja de describir adecuadamente la realidad contemporánea.

¿Qué puede obtener España de un sistema más eficaz de adaptación?

El resultado no se limita a una posible reducción de la carga administrativa.

Cuando una persona comprende las reglas del Estado de residencia, puede trabajar legalmente, cumplir sus obligaciones fiscales, utilizar los mecanismos sociales disponibles y desarrollar sus competencias profesionales, se convierte con mayor rapidez en un participante autónomo de la actividad económica y social.

Por tanto, la inversión en adaptación produce un doble efecto: contribuye a la protección efectiva de los derechos de las personas y, al mismo tiempo, mejora el aprovechamiento del capital humano.

¿Por qué vincula esta concepción con Estados Unidos y Ucrania?

Ucrania, España y Estados Unidos representan tres contextos jurídicos e institucionales diferentes entre los cuales existe actualmente una importante movilidad de personas, profesionales y empresarios.

El análisis comparado permite identificar qué elementos de los sistemas migratorios pueden considerarse comunes y cuáles responden a las características específicas de cada jurisdicción.

Para mí, esto es también esencial para el desarrollo de una metodología jurídica transnacional, porque la movilidad contemporánea exige cada vez más considerar simultáneamente varios ordenamientos jurídicos.

¿Cómo cambiará la profesión del abogado especializado en inmigración en la era de la inteligencia artificial?

El abogado dedicará progresivamente menos tiempo profesional a la búsqueda y clasificación mecánica de información y más a su interpretación jurídica.

Adquirirán mayor relevancia el análisis comparado, la evaluación de riesgos, la planificación estratégica y la protección de los derechos fundamentales.

Por ello, la inteligencia artificial no reduce necesariamente la importancia de la profesión jurídica. Por el contrario, eleva las exigencias respecto de la preparación profesional.

Cuanto más avanzada sea la tecnología, mayor deberá ser la responsabilidad intelectual y ética del jurista.

¿Cómo debería ser la próxima generación de la política migratoria europea?

La definiría como una transición desde la gestión del estatus migratorio hacia la gestión de la trayectoria migratoria de la persona.

Este modelo debería integrar cuatro elementos: estatus legal, adaptación jurídica, integración profesional y posibilidad de desarrollar a largo plazo el capital humano.

Las tecnologías deberían desempeñar una función auxiliar, facilitando el acceso a la información y aumentando la eficiencia de los procesos.

El Derecho, por su parte, debe continuar siendo el mecanismo que establece las garantías, los límites de la actuación estatal y la responsabilidad de los distintos actores.

Europa necesita talento. ¿Qué debe hacer para que ese talento se convierta realmente en capital humano europeo?

Es necesario modificar la propia secuencia de pensamiento.

Atraer talento no constituye el resultado final de una política migratoria, sino el inicio de un ciclo de inversión.

El Estado debe proporcionar a la persona seguridad jurídica, acceso efectivo a las instituciones, posibilidades reales de desarrollo profesional y una trayectoria clara de integración.

Por ello, considero que el futuro del Derecho migratorio se encuentra en la intersección entre el Derecho internacional, el análisis jurídico comparado, la educación digital y la inteligencia artificial.

A Europa no le basta con abrir sus fronteras a una persona.

Debe crear un entorno jurídico en el que esa persona pueda desarrollar precisamente el potencial por el que el Estado decidió inicialmente atraerla.


Sobre la autora

Nataliia Fursenko

Experta en Derecho internacional, Derecho migratorio y comparado, derechos humanos, transformación digital del Derecho e inteligencia artificial. Autora del Legal Bridge Method e impulsora de AI Legal Relocation Academy.

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