«No se ha producido una ruptura en la dirección de Garrigues. Llevamos mucho tiempo en esta firma, por lo que tenemos responsabilidad de mantener el liderazgo en España y reforzar los planes internacionales», aseguró Gómez Barreda en una rueda de prensa.
Gómez-Barreda afirmó que la crisis financiera y económica global «no se ha cebado» con el sector de servicios jurídicos, aunque reconoció que ha afectado a determinadas áreas de Garrigues.
Vives avanzó que el despacho ha incorporado a su plantilla a 185 nuevos empleados este mes, frente a las 300 personas contratadas en septiembre de 2008, que achacó a la «menor rotación» del personal.
Los nuevos directores señalaron que no emplearán una «política agresiva» de despidos, y supeditaron el crecimiento de su plantilla, compuesta por cerca de 2.000 abogados, al crecimiento de la empresa.
Garrigues cuenta con 15.000 clientes en todas su oficinas de España y Portugal, y ha desembarcado en Rumanía, Polonia, Marruecos y Latinoamérica, en esta última mediante alianzas con despachos locales. Los nuevos directores prevén alcanzar una facturación de 310 millones de euros al cierre de su ejercicio de 2008.
Gómez-Barreda y Fernando Vives sustituyeron el pasado 1 de septiembre al frente del bufete a José María Alonso y Miguel Gordillo.






