Por Antonio Tajani, Vicepresidente de la Comisión Europea responsable de Empresa e Industria

 Cada año los ciudadanos y empresas de la Unión Europea mueven cerca de 3,5 millones de vehículos de un Estado miembro a otro, lo que implica su registro de acuerdo con la legislación nacional.

 Sin embargo, lo que debería ser un procedimiento de simple registro en el mercado único del siglo XXI, sigue siendo un procedimiento administrativo engorroso y prolongado debido a la diversidad de normas y al exceso de burocracia y de requisitos. Además, estos problemas también representan una importante barrera a la libre circulación de bienes, servicios y trabajadores y, por lo tanto, para el crecimiento y la creación de puestos de trabajo.

 20 años después de la entrada en vigor del mercado interior es inaceptable que todavía exista este tipo de obstáculos para los ciudadanos y las empresas. Es por esta razón que la Comisión se ha propuesto reducir drásticamente el papeleo y los procedimientos administrativos para la matriculación de vehículos en otro Estado miembro. Nuestra propuesta pone fin a muchos de los trámites y largos procedimientos de matriculación de vehículos. Esto significa un ahorro sustancial para las empresas de alquiler de coches. La economía en su conjunto va a ganar y, en particular, la industria del turismo.

 Esta iniciativa dará lugar a una simplificación administrativa muy importante, con un ahorro total de al menos 1.445 millones de euros al año para empresas, ciudadanos y autoridades de registro. Por ejemplo, reduciremos drásticamente los costes de cancelación de registro y de renovación de matrícula para los ciudadanos y las empresas, que en la actualidad alcanzan los 400 euros por la transferencia de vehículos. Las empresas de alquiler de coches se beneficiarán de un ahorro considerable, ya que podrán transferir sus vehículos a otro país de la Unión Europea. Ésta es una buena noticia para los turistas, ya que se espera que el alquiler de un coche sea más barato, una vez que la propuesta de hoy sea aprobada.

 En concreto, la nueva regulación agilizará el registro de un vehículo que se desplazar de manera permanente a otro país, puesto que la mayoría de los trámites y los controles físicos serán suprimidos. Las oficinas de matriculación de vehículos obtendrán la información técnica necesaria directamente de sus homólogos en el país de la Unión Europea. Esto ahorrará mucho tiempo y reducirá la burocracia. Los ciudadanos dispondrán de seis meses para volver a registrar su coche después de su traslado a otro Estado miembro. Las personas que pasan una parte del año en una residencia de vacaciones en otro país de la Unión Europea no tendrán que volver a registrar su coche allí.

 Asimismo, facilitará la compra y la venta de coches en el extranjero, pues no habrá controles adicionales ni problemas técnicos administrativos. Y será imposible registrar un coche robado en un país de la Unión Europea debido a la creciente cooperación entre las autoridades de registro.

 Las personas que trabajan en otro país de la Unión Europea y utilizan un vehículo matriculado por su empleador, ya no van a tener que registrarse en su país de origen. Las empresas de alquiler de coches serán capaces de transferir los automóviles a otro país de la Unión Europea durante los períodos de vacaciones sin necesidad de realizar un registro previo: por ejemplo, podrán mantener los mismos coches en las zonas costeras durante el verano y en los Alpes durante el invierno, lo que aumenta el potencial del turismo en diferentes regiones europeas. Esto, además, debería reducir el precio de alquiler de coches.

 Con demasiada frecuencia, la Comisión Europea es injustamente criticada por la creación de la burocracia. Esta propuesta demuestra, una vez más, que la regulación inteligente a nivel europeo puede facilitar la vida de los ciudadanos y las empresas.

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