Máxima expectación en la presentación del libro “Memorias de un Fiscal”, escrito por Irene Villa en colaboración con Ignacio Gordillo,  celebrado en el Colegio de Abogados de Madrid.  Personalidades como la del Fiscal General del Estado, Eduardo Torres-Dulce, el juez Eloy Velasco de la Audiencia nacional, Ccmpañeros de la carrera fiscal; abogados, y muchas personas relacionadas con la AVT, con su presidenta Mari Angeles Pedraza, a la cabeza, también presente en el evento, (Asociación de las Víctimas con el Terrorismo”, acompañaron a Ignacio Gordillo, treinta años como fiscal de la Audiencia Nacional y hoy responsable del área penal económica del despacho Martinez Echevarria Abogados en ese acto. DIARIOJURIDICO, gracias a las facilidades dadas por el propio ICAM, pudo hablar con el protagonista minutos antes de la celebración de este acto que desbordó las expectativas de los organizadores

El propio Eduardo Fungairiño en el prólogo de este libro deja claro que “Ignacio ha sido uno de los puntales en las investigaciones de todos los terrorismos. De la ETA, del GRAPO, de Terra Lliure, de los diversos grupos anarquistas residuales, etc. Y del GAL. Una de las características de Ignacio Gordillo como fiscal es su imparcialidad y su escrupuloso respeto al principio de legalidad. Ello, como a Melitino, le ha supuesto enfrentamientos con sus superiores, alguno de los cuales pretendía que firmase un escrito pidiendo la libertad de terroristas responsables de asesinatos cometidos en el sur de Francia y otro le reprochaba haber ido a ese país a tramitar una comisión rogatoria internacional, junto con el juez español, para investigar a los GAL. No muchos fiscales pueden hoy día hacer gala de esa independencia, de esa imparcialidad y de ese respeto al principio de legalidad.”

Ignacio Gordillo (Madrid, 1950) es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, donde obtuvo el título de doctorado con la tesis La blasfemia y la libertad religiosa. En1976 ingresó en la Escuela Judicial, optando por la carrera de fiscal. Fue destinado a la Audiencia Provincial de Gerona en 1977 y, posteriormente, a la de Valladolid. En 1980 ingresó en la Audiencia Nacional con el cargo de fiscal, donde se encargó de temas como el terrorismo y la delincuencia económica organizada, hasta el año 2010 en que pidió la excedencia, para dedicarse entonces a la empresa privada.

Es autor de varios trabajos en el campo de las leyes y ha sido profesor no numerario de Derecho Penal I y II en la Universidad de Educación Nacional a Distancia; profesor tutor de Derecho Civil del Centro Asociado de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Gerona; profesor de Derecho Penal I y II en el Colegio Universitario San Pablo (CEU), hoy Universidad San Pablo (con la categoría de profesor agregado); profesor asociado de Derecho Penal en la Universidad Carlos III de Madrid y de Derecho Procesal en la Universidad Complutense de la misma ciudad. Igualmente es profesor del máster de Derecho Privado del Colegio de Abogados de Madrid y dirige en dicho colegio un curso de Especialización de Derecho Penal y Procesal Penal. Está encargado, igualmente, de la preparación de alumnos

Sr Gordillo, tras esta etapa tan longeva como fiscal, ¿Qué tal le va en su faceta de abogado penalista  en un despacho como Martinez Echevarria?

Si, estoy cómodo. El ejercicio de la abogacía, como en su día en la fiscalía, cerca de treinta años y otros tres en otras audiencias tiene características parecidas. En ambos casos buscamos la aplicación de la ley, el ordenamiento jurídico  y sobre todo la defensa del estado de derecho; en unos casos protegiendo a las  personas que son imputadas, en otros, a las víctimas de delito, pero siempre aplicando la ley por encima de todo.

Treinta años dan para muchos momentos a recordar o a destacar.. ¿Con qué se queda con aquella etapa de fiscal de la Audiencia Nacional?

Es difícil ser tan selectivo, pero tengo que reconocer que en esta etapa profesional he conocido a personas extraordinarias, como han sido compañeros jueces, fiscales y abogados. Y, en segundo, es un privilegio y una gran experiencia haber conocido de cerca a muchas de las víctimas del terrorismo, con una capacidad humana notable. Desgraciadamente también he estado presente en algunos actos delictivos por mi propio trabajo fiscal, situaciones que no se olvidan fácilmente.

Pese a su papel en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado, Sr Gordillo, ¿Le sorprende que aún haya gente que cuestiona la viabilidad de la Audiencia Nacional?

Es posible que diversos sectores la hayan puesto en duda. La Audiencia Nacional se crea en 1977, casi al comienzo de la democracia, y en esos primeros años su viabilidad era clara.

Hablar de treinta años de la Audiencia Nacional es hacerlo de una institución que ha actuado con eficacia. Creo que hoy por hoy es imprescindible en la estructura judicial nuestra tanto en los delitos económicos; como en los de narcotráfico así como en los que se cometen fuera de España, como se ha visto recientemente en el tema de los piratas del Alakrana.

Al mismo tiempo están los delitos de terrorismo, de lesa humanidad, en los que estamos todos afectados por el principio de universalidad, este es otro de los elementos que le da razón de ser a la propia Audiencia Nacional.

Estamos hablando de un órgano especializado en el que gracias a la labor de jueces, fiscales y policía judicial desempeña una labor clave en los temas que le he comentado.

¿Comparte con el criterio del presidente Angel Juanes, de la necesidad de reordenar la competencias de la propia Audiencia Nacional?

SÍ, quizás haya llegado el momento de reordenar sus competencias. No podemos olvidar que han cambiado las figuras penales, algunas de ellas tienen que ver con los paraísos fiscales y blanqueo de capitales, al igual que el delito de piratería o secuestro de aeronaves.

Estos temas deberían ser competencia de la propia Audiencia Nacional. En ocasiones es complejo saber qué organismo se va a encargar de este tipo de asuntos. Bajo mi punto de vista, la Audiencia tiene medios y conocimientos en la materia para ocuparse de estos asuntos.

Sobre las medidas anunciadas por el Ministro Gallardón, algunas de las cuales dejan claro la necesidad de crear un Estatuto para las Víctimas del Terrorismo…

Si, me parece bien. Todo lo que sea apoyar y proteger a estas personas me parece muy interesante. De hecho, por desgracia en los procesos penales han sido siempre las grandes olvidadas y mas desprotegidas.  Cualquier formula de proteger y solidarizarse con las víctimas tiene mucha razón de ser.

Hay que mirar la vista atrás y ver como en los años ochenta estas personas que sufrían esa tragedia no tenían ningún apoyo jurídico, económico y social. Viviamos entierros de madrugada con la sensación que aun seguían siendo perseguidas pese a la situación dolorosa que vivian en esos momentos.

Creo que la situación ha ido cambiando afortunadamente. Las víctimas casi necesitan nuestro reconocimiento diario. Se merecen cualquier apoyo que pueda prestárselas, sin ningún género de dudas.

Ahora, usted está al frente del área penal económica de un destacado despacho de abogados. ¿Le parece bien la situación actual donde parece que todo gira sobre el Código Penal?

Debería ser el Código Penal la última salida pero no lo estamos entendiendo asi. Siempre se ha hablado del principio de intervención mínima en relación con la normativa penal, sin embargo está pasando todo lo contrario y se acude al hecho penal como primera instancia.

Nuestro Código Penal ha sufrido muchas modificaciones y constantes cambios por el entorno que vivimos. Ahora se habla de incluir la figura del derrochador como nuevo tipo penal. En mi opiion habría que dejarlo tranquilo un temporada para que cuajasen las últimas modificaciones introducidas. En ese contexto hay figuras con difícil encaje como es el de la responsabilidad penal de las personas jurídicas

Sobre la Lecrim, ¿ que opinión le merece los cambios que se quieren poner en marcha?

Se ha abierto una discusión grande, se pretende que el fiscal sea el instructor del proceso penal, veremos en queda este tema. Lo que si esta claro es que juez y fiscal realizan la misma labor y el mismo momento no tiene mucho sentido. Es posible que hubiera que darle la instrucción al fiscal pero con autonomía en su trabajo.

¿Cómo ve el interés desde diferentes fuentes jurídicas de controlar las filtraciones de los sumarios con reproche penal para los filtradores?

Es uno de los temas más preocupantes que hay en nuestra justicia. Las filtraciones del sumario, sobre todo habiéndose declarado su secreto, son peligrosas. La persona que se responsabiliza de ese secreto del sumario debe poner todos los medios para evitar las filtraciones. El problema esta en la custodia del sumario, nunca los medios de comunicación son culpables en este asunto. En este sentido en el Código Penal aparece como posible delito la revelación de secretos profesionales y ahí puede encajar la figura de las filtraciones de los procedimientos judiciales.

 

1 Comentario

  1. El fiscal Gordillo es un jurista excelente. Humanamente grandioso. Lo malo es para el resto de los abogados, que hemos de reconocer su gran valía(mayor que la nuestra) cuando se enfrenta a nosotros.

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