El SII se pronunció sobre la tributación que afecta a los beneficiarios residentes en Chile de una fundación constituida por un residente chileno en el extranjero devenida (de una forma que no se aclara) en un trust irrevocable y discrecional (debido a la muerte del fundador o Settlor). 


Al no existir dentro de nuestro derecho la figura del trust, no sería clara, hasta la publicación de este Oficio, la calificación jurídica de los montos distribuidos de un trust irrevocable y discrecional (debido a la muerte del Settlor) a sus beneficiarios residentes en Chile, pudiendo asimilarse a una donación (tributando con el impuesto a las donaciones) o a una renta propiamente tal (tributando con impuesto global complemenario). En este último caso, el momento de tributación en Chile tampoco era claro.

El Oficio destaca lo siguiente:
1.      Los montos distribuidos por un trust irrevocable y discrecional a sus beneficiarios residentes en Chile califican como una renta de fuente extranjera, sujeta a los impuestos de la Ley de Impuesto a la Renta, específicamente con el impuesto global complementario, el que tiene actualmente como tasa máxima un 35%.

2.      Tales beneficiarios deben reconocer las rentas sobre base percibida, no aplicándose a este caso particular la norma sobre Entidades Controladas en el Extranjero (“CFC”), contenida en el artículo 41 G de la Ley de la Renta, al no existir control por parte de estos beneficiarios.

3.       El SII en cierto modo validó para efectos chilenos la constitución de la fundación o trust extranjero, alejándose de la figura de la donación encubierta del Settlor a los beneficiarios. Esto porque resultaría contradictorio cuestionar la constitución del trust o fundación en base a la figura de la donación encubierta a los beneficiarios y al mismo tiempo estimar que las distribuciones a ellos constituyen renta. Del mismo modo, se aleja de la figura de la herencia.

Sin perjuicio de lo anterior, el Oficio deja varias preguntas abiertas. Por ejemplo, no da a conocer los fundamentos por los cuales consideró tal calificación jurídica, ni lo que pase con aquellos trusts revocables, ni con los irrevocables no discrecionales, entre otras interrogantes que surgirán.