El Consell de l’Advocacia Catalana (CICAC) defiende la utilidad de los medios adecuados de solución de controversias (MASC), especialmente en el ámbito del Derecho de Familia, donde la negociación puede contribuir a alcanzar acuerdos, reducir la judicialización y preservar las relaciones personales. Esta es una de las principales ideas del manifiesto del CICAC en defensa de los MASC y del papel de la abogacía en la transformación del modelo de justicia, presentado hoy en Lleida en el marco de una jornada que ha reunido a más de 200 profesionales, tanto de forma presencial como en línea.
La jornada ‘La aplicación de la LO 1/2025: ¿un cambio de paradigma real en la resolución de conflictos?’, organizada por el CICAC y el Colegio de la Abogacía de Lleida, con el apoyo del Centro de Mediación de Catalunya y del Departament de Justícia i Qualitat Democràtica, ha contado con las intervenciones en vídeo del ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y del conseller de Justícia i Qualitat Democràtica de la Generalitat, Ramon Espadaler, así como con la participación presencial del presidente de la Audiència Provincial de Lleida, Albert Guilanyà.
El manifiesto pone especial énfasis en los procedimientos de Derecho de Familia, en los que considera que los mecanismos adecuados de resolución de conflictos no solo contribuyen a descongestionar los tribunales, sino que también ofrecen respuestas más adecuadas en aquellos casos en los que es necesario preservar los vínculos personales y proteger el interés superior de los niños, niñas y adolescentes. Al mismo tiempo, advierte de que la obligación de intentar previamente una vía negociadora no puede impedir ni retrasar una respuesta judicial cuando existen situaciones de urgencia o derechos de menores que requieren protección inmediata.
La tradición negociadora de la abogacía catalana
El documento reivindica la tradición negociadora de la abogacía catalana y defiende una aplicación diferenciada de los mecanismos de resolución de conflictos, que tenga en cuenta las circunstancias de cada caso. También reclama formación especializada, recursos suficientes y mayor agilidad institucional para garantizar una gestión adecuada de los conflictos familiares.
Este posicionamiento llega en un momento de debate sobre la aplicación de la Ley Orgánica 1/2025. El Congreso de los Diputados ha iniciado la tramitación de una propuesta de reforma relativa a los MASC en los procedimientos de familia con menores, una cuestión que ha generado controversia entre distintos actores jurídicos. El Consell defiende que la promoción de los acuerdos debe ir acompañada de garantías que preserven el interés superior de los niños y niñas y el derecho a la tutela judicial efectiva.
El presidente del Consell de l’Advocacia Catalana, Rogeli Montoliu, ha señalado que “los MASC representan una oportunidad para avanzar hacia un modelo de justicia más eficiente, en el que el diálogo y la negociación tengan un papel central en la resolución de los conflictos”. Montoliu ha recordado que “la abogacía catalana tiene una larga tradición en la búsqueda de acuerdos y debe seguir siendo un actor clave en esta transformación, porque alcanzar soluciones consensuadas cuando es posible beneficia tanto a las personas como al conjunto del sistema de justicia”.
Preservar las relaciones personales
Por su parte, la presidenta de la Comisión de ADR del CICAC, Marta Martínez, ha defendido que “los MASC son una herramienta especialmente valiosa en el Derecho de Familia, porque permiten abordar los conflictos desde el diálogo y la búsqueda de acuerdos, con soluciones más adaptadas a las necesidades de cada familia y que contribuyen a preservar las relaciones personales”. Según ha señalado, “la negociación debe tener un papel central en este ámbito, siempre con las garantías necesarias para proteger el interés superior de los niños y niñas y asegurar una respuesta judicial inmediata cuando la situación lo requiera”.
Martínez asegura que “el valor de los profesionales de la abogacía no se debe medir por el número de procedimientos judiciales, sino por la capacidad que tiene de encontrar soluciones efectivas a los problemas de las personas y de resolver los conflictos”.
La decana del Colegio de la Abogacía de Lleida, Antònia Martí, ha destacado la importancia de la celebración de la jornada y ha afirmado que “el diálogo entre la abogacía, la judicatura, las administraciones y la universidad es imprescindible para evaluar la aplicación de la reforma y avanzar hacia un modelo de justicia más eficiente, accesible y adaptado a las necesidades de la ciudadanía”.
La jornada ha reunido a representantes de la abogacía, la judicatura, las administraciones y el ámbito universitario para debatir sobre la evolución de los MASC en Europa, su aplicación práctica y los retos de la nueva regulación. Entre los ponentes han participado Jordi Seguí, presidente de la Sección 16.ª Civil de la Audiencia Provincial de Barcelona; Eulàlia Barros, decana del Colegio de la Abogacía de Sabadell; Montserrat Prieto, directora del Centro de Mediación de Cataluña; Mercedes Ayuso, catedrática de Estadística Actuarial de la Universidad de Barcelona; Albert Guilanyà, presidente de la Audiencia Provincial de Lleida; Ramon Quintano, presidente de la Sociedad Catalana de Abogados de Familia; Isabel Viola, profesora de Derecho Civil de la Universidad de Barcelona; Frederic Adán, catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Rovira i Virgili; Lídia Urrea, secretaria coordinadora provincial de Lleida de la Administración de Justicia; Carles García Roqueta, secretario general de la Junta de Gobierno del Colegio de la Abogacía de Barcelona; e Imma Barral, directora general de Derecho, Entidades Jurídicas y Gestión Adecuada de Conflictos del Departament de Justícia i Qualitat Democràtica.
Con esta iniciativa, el CICAC reafirma su compromiso con una justicia más dialogante y eficiente, en la que la negociación y los acuerdos desempeñen un papel relevante sin comprometer las garantías jurídicas ni la protección de los derechos de las personas.





