La Comisión Europea presentaba el pasado 4 de octubre un programa que incluía lo que será la reforma de la normativa europea sobre el IVA más importante de los últimos 25 años. El objetivo del programa presentado es mejorar y modernizar el sistema actual en beneficio de las Administraciones Públicas y de las empresas.

reforma iva

Según datos de la Comisión, cada año se pierden más de 150.000 millones de euros en la recaudación del IVA y esto priva los estados miembros de unos ingresos que podrían ser usados para hacer escuelas y carreteras o financiar servicios sanitarios. Una parte de esta cuantía, unos 50.000 millones, según las estimaciones, es decir, unos 100 euros por ciudadano europeo, son objeto de fraude interfronterizoCon la reforma propuesta, esta cuantía podría reducirse hasta en un 80 %.

La propuesta de reforma del IVA también contempla articular un sistema más sólido y a la vez más sencillo para las empresas; que las ayude a beneficiarse de todas las ventajas del mercado único y a hacer frente a la competencia en los mercados mundiales. Actualmente, para cumplir la normativa, las empresas que hacen negocio más allá de sus fronteras nacionales tienen que hacer frente a unos costes superiores al 11 % en comparación con el IVA que tienen que pagar en sus países respectivos. La simplificación del régimen del IVA puede reducir estos costes en el entorno de los 1.000 millones de euros.

Según declaraciones de Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la Comisión Europea responsable del Euro y del Diálogo Social:

Hoy presentamos una propuesta para renovar el régimen del IVA actual que fue creado con carácter provisional ahora hace 25 años. Necesitamos un sistema definitivo que nos permita ser más eficaces en la lucha contra el fraude transfronterizo.

Con la propuesta presentada, la Comisión quiere modificar en profundidad el actual sistema del IVA; gravando la venta de bienes de un estado miembro a otro del mismo modo que si los bienes fueran vendidos al sido miembro de origen. Esta reforma pretende establecer en toda la Unión un nuevo sistema de IVA definitivo.

La propuesta planteada para adaptar el espacio europea a un nuevo espacio IVA único y definitivo se vertebra sobre cuatro principios fundamentales:

  • Lucha antifraude: a partir de ahora se gravarán con el IVA todos los intercambios comerciales transfronterizos; actualmente, este tipo de intercambios está exento del pago del IVA y esto permite que empresas poco escrupulosas puedan cobrar el IVA y después desaparecer sin declarar las ganancias a las administraciones fiscales nacionales.
  • Ventanilla única: a partir de ahora, gracias a la ventanilla única, será más sencillo que las empresas que se dediquen a vender sus productos dentro del mercado único puedan cumplir con sus obligaciones fiscales; podrán presentar sus declaraciones y pagar el IVA correspondiendo mediante un web en su lengua y de acuerdo con la misma normativa y los mismos impresos que en su país de origen; será competencia de cada sido miembro tener que pagar directamente el IVA correspondiendo al resto de estados miembros del mismo modo que hacen con la prestación de servicios electrónicos.
  • Más coherencia: la reforma consagra el principio de “destino”, según el cual el importe final del IVA se paga al sido miembro del consumidor final de acuerdo con el tipo vigente en este estado; este cambio constituye un compromiso que hace tiempo que asumió la Comisión Europea y que los estados miembros han apoyado; este principio ya se aplica a la prestación de servicios electrónicos.
  • Menos formalidades administrativas: se simplificará la normativa sobre facturación porque los vendedores puedan establecer facturas de acuerdo con la normativa de su sido miembro aunque se trate de intercambios comerciales transfronterizos; por lo tanto, las empresas ya no tendrán que hacer ningún listado de sus intercambios transfronterizos para sus agencias tributarias, es decir, llenar el que se denomina la “declaración recapitulativa” o modelo 349.

La reforma del IVA presentada por la Comisión también introduce el concepto de “sujeto pasivo certificado”, es decir, una categoría de empresas fiables que se podrán beneficiar de una normativa mucho más sencilla. Además, también se han propuesto cuatro “soluciones rápidas”, que entrarían en vigor antes del 2019. Estas medidas a corto plazo han sido pedidas explícitamente por los estados miembros para mejorar el funcionamiento del sistema de IVA actual hasta que no se haya aprobado y haya entrado en vigor el régimen definitivo.

Próximos pasos

La reforma de la normativa europea sobre el IVA será presentada ante el Consejo y ante el Parlamento Europeo donde se someterá a debate y posterior aprobación.

Está previsto que en 2018 la Comisión añada otra propuesta legislativa detallada para introducir modificaciones técnicas en la Directiva sobre el IVA para que se pueda aplicar sin problemas el régimen definitivo del IVA que se propuso el pasado 4 de octubre. 

Trasfondo de la reforma de la normativa europea sobre el IVA

El sistema común que regula el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) tiene un papel fundamental en el mercado único europeo. La primera directiva sobre el IVA es de 1967. El sistema fue implantado para sustituir el impuesto sobre el volumen de negocio, que falseaba la competencia y obstaculizaba la libre circulación de mercancías, y para suprimir los trámites y los controles fiscales a las fronteras interiores. El IVA es una fuente fundamental de recursos dentro de la Unión, que cada vez es más grande y el 2015 representaba más de 1 billón de euros, es decir, el 7 % del PIB de la Unión. Uno de los recursos propios de la Unión proviene precisamente del IVA. Y cómo que es una tasa al consumo, es una de las imposiciones fiscales que más fomentan el crecimiento.

A pesar de todas las reformas que se han hecho, el sistema del IVA no se ha podido adaptar a los retos de la economía global, digital y móvil de hoy en día. El actual sistema del IVA es de 1993 y fue concebido como régimen transitorio. Además, tiene muchas rendijas que permiten cometer fraude: los intercambios nacionales y transfronterizos son tratados de manera diferente y dentro del mismo mercado único se pueden comprar mercancías o contratar servicios en otro sido miembro sin pagar ningún IVA.

La normativa actual del IVA es uno de los ámbitos jurídicos de la Unión que faltan por adaptar a los principios del mercado único.

Fuente: Comisión Europea

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