JuicioLos honorarios de un abogado, a efectos de prescripción, deben computarse en relación al conjunto de asuntos de cada cliente y no a cada una de sus actuaciones aisladas. Así lo ha determinado la sala de lo Civil del Tribunal Supremo, cuyo ponente es el magistrado Xavier O’Callaghan Muñoz.

La sentencia también concreta que el abogado puede minutar todos los asuntos de un mismo cliente conjuntamente, sin escindir las reclamaciones caso por caso.

El artículo 1967.1 del Código civil establece que la obligación de pagar a abogados, jueces, registradores o notarios -entre otros profesionales jurídicos- prescrive a los tres años desde que dejó de prestarse el servicio.

El tribunal Supremo ha determinado ahora que no se trata de la prescripción de cada asunto, sino de todos ellos, que forman el servicio profesional conjunto. “Ni siquiera se exige que vayan interrelacionados, por ello el dies a quo para el plazo de reclamación de los honorarios profesionales del abogado por dicha actuación, es el día en que finalizan los servicios profesionales del abogado, considerados globalmente”, concreta la resolución.

Según ha informado el Consejo General de la Abogacía, el tema básico, conflictivo en el presente caso, es la continuidad. “En el recurso se insiste que en fecha 30 junio 2009 otro letrado le pidió la venía y éste es el dies a quo. Frente a ello, la sentencia recurrida declara probado que tras las fechas que se han declarado como dies a quo, al término de las actuaciones cuyo precio reclama, no tuvo ninguna intervención que pudiera interrumpir la prescripción”, expone.