Jesús Casado, Secretario General de European Family Businesses, la organización que representa ante las instituciones de la Unión Europea a las asociaciones de la empresa familiar de doce países miembros, ha exhortado a los empresarios familiares madrileños a lograr una representación en Bruselas, “ya sea a través de asociaciones o directamente”, dado que el 80% de la legislación que afecta a sus actividades se elabora y aprueba en las instituciones comunitarias”.

Casado, que ha mantenido una reunión con los socios de la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM), se ha lamentado de que hasta hace tan sólo cuatro años ningún documento oficial de la UE hablase de la empresa familiar, lo que se ha traducido en una completa invisibilidad que ha ido en detrimento de este tipo de organizaciones. “Las empresa familiares no están recibiendo ayudas de ningún tipo por parte dela Unión Europea” se lamentó.

Según ha explicado Casado, desde 1960, las instituciones europeas solo han reconocido el concepto de pyme (empresa cuya plantilla no excede de los 250 empleados y con una facturación de hasta 50 millones), una categoría en la que estarían englobadas más del 90% de las empresas europeas y también españolas, y que tiene efectos jurídicos y económicos para los negocios de la UE. “Si no eres una pyme significa que no tienes entidad para Eurostat (la oficina estadística europea) ni puedes acceder a las ayudas provenientes dela Unión Europea”.

Para combatir este silencio en torno a las empresas familiares, European Family Businesses (EFB), que agrupa a 10.000 empresas familiares de 12 países miembros, que generan una facturación equivalente al 9% del PIB de la Unión Europea y cinco millones de empleos, está trabajando desde hace tres años para convencer a las autoridades comunitarias de que el tamaño de la empresa no es suficiente para caracterizarla y definirla, sino que es necesario tener muy en cuenta también el concepto de propiedad. “Si una familia posee una participación mayoritaria en la junta de accionistas, y un miembro de la familia está involucrado en el gobierno de la misma, inequívocamente nos encontramos ante una empresa familiar”, asegura Jesús Casado.

El representante de las empresas familiares europeas en Bruselas sostiene que la labor del lobby de la EFB ha logrado generar una corriente favorable a estas organizaciones en las instituciones comunitarias, lo que ya se ha traducido en la creación en 2009 del Grupo de Expertos en Empresa Familiar en el seno de la Unión Europea, que logró un consenso en la definición de Empresa Familiar y la incorporación de una mención de empresa familiar en la Small Business Act, el cuaderno de ruta para impulsar la iniciativa empresarial  en toda Europa. “Es muy importante que se sepa que el 85% de las nuevas empresas se crean con el dinero de la familia, y que a partir de esta realidad a las empresas familiares se las tenga muy en cuenta”, ha afirmado.

Nuevo Grupo sobre Transmisión de empresas

Jesús Casado anunció que la Unión Europea va a crear un Grupo de Expertos sobre Transmisión de Empresas en los próximos tres meses, bajo la premisa de reconocer la importancia que tanto para el mantenimiento del tejido productivo como para la generación de empleo tiene la existencia de un impuesto de sucesiones y donaciones en niveles reducidos. “Hasta ahora ha habido una tendencia dentro de la Unión Europea a eliminar el impuesto de sucesiones y donaciones, pues es evidente que las empresas que logran completar satisfactoriamente el proceso de sucesión son capaces de mantener 5 empleos de media, frente a 2 puestos de trabajo que generan las start-ups. Sin embargo, con la crisis actual esta situación podría cambiar”, razonó Casado, quien afirmó que sería deseable que “el objetivo de los Gobiernos, incluida la Unión Europea, no fuera sólo propiciar empresas de nueva creación, sino además ayudar a las empresas ya creadas a mantenerse en el tiempo”.

El Secretario General de EFB reconoció que a las empresas españolas les falta todavía un camino por recorrer para poder influir en las instituciones comunitarias, a diferencia de otros países más activos como Gran Bretaña, Francia y Alemania, y reconoció que está por hacer el gran estudio  sobre el impacto real de la empresa familiar en la Unión Europea. “Hasta el momento, Eurostat no proporciona datos sobre estas empresas, y solo por primera vez el Eurobarómetro va a incluir este año dos preguntas sobre la empresa familiar”. Para paliar esta ausencia de información sobre los negocios familiares, EFB ha encargado a la consultora KPMG un análisis sobre el peso de estas empresas en la economía europea.

Entre las medidas concretas impulsadas por la Unión Europea que pueden interesar a las empresas españolas, Casado citó la reciente legislación europea sobre sucesiones, que entrará en vigor en los Estados miembros dentro de tres años y que afectará a los residentes comunitarios en un país diferente al de su nacionalidad. Este podrá elegir la legislación que le sea aplicable, bien la del país de su nacionalidad o la del país de residencia habitual. También citó como novedad la aprobación de un nuevo programa ERASMUS para emprendedores, que contempla fondos para que las personas con iniciativas empresariales puedan viajar a otros países miembros para continuar su formación empresarial, o la existencia de la página web European Enterprise Network, en la que se recogen todos los tipos de ayudas quela Unión Europeapone al servicio de las pymes.

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