El Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF), dependiente del Ministerio de Justicia, ha hecho público un documento con las instrucciones a seguir en los casos de delitos cometidos contra las personas sometidas a sustancias psicoactivas que manipulan su voluntad, lo que se conoce como sumisión química. En los últimos años se ha observado un incremento en estas prácticas especialmente en delitos de índole sexual.

El aumento registrado en los últimos años este tipo de delitos ha animado a los científicos del INTCF, en colaboración con profesionales de los Institutos de Medicina Legal, a publicar el citado documento con las instrucciones de actuación en casos de agresión sexual con sospecha de intoxicación.

En nuestro país la actuación de los servicios asistenciales a las víctimas de agresiones sexuales (urgencias hospitalarias, Institutos de Medicina Legal, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, etc…) se rige por un  Protocolo común para la actuación sanitaria ante la violencia de género (Orden JUS/1291/2012, de 13 de mayo), normalizado para todo el territorio nacional.

El INTCF es el laboratorio de referencia para todos los Institutos de Medicina Legal de España, que forman parte de la red de atención urgente a las víctimas de agresiones sexuales en coordinación con la red asistencial hospitalaria y con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Esto permite la investigación toxicológica de todas las pruebas realizadas en delitos contra la libertad sexual y, por tanto, la posibilidad de determinar si ha existido sumisión química. El análisis de las mismas incluye de forma rutinaria sustancias como el alcohol, las benzodiacepinas o las drogas de abuso, pero la búsqueda se extiende en muchas ocasiones a unos 50 compuestos químicos de uso más extraordinario.

ESCASAS DENUNCIAS

En el documento de instrucciones del INTCF se señala la dificultad para determinar la frecuencia real con que se producen este tipo de delitos de sumisión química debido a que se estima que sólo se denuncia a la autoridad un 20% de los casos. Esto se debe, en la mayoría de ellos, a la pérdida o disminución de la memoria de la víctima, como consecuencia de los efectos de las sustancias administradas por el agresor.

Además, existe otro obstáculo fundamental en la investigación de estos casos: la tardanza en la denuncia. Esto puede impedir una adecuada recogida e identificación de muestras, por lo que el INTCF insiste en que las víctimas de estas agresiones sexuales soliciten asistencia con la máxima rapidez y colaboren en la preservación de los vestigios que pudieran tener un interés criminalístico o toxicológico.

Por lo general, según indica el INTCF, la demora en acudir a un centro médico por parte de la víctima (para que se practique la recogida de muestras biológicas con fines toxicológicos y criminalísticos) es inversamente proporcional a las posibilidades de detectar las sustancias implicadas en casos de sumisión química.

El documento completo se encuentra en el apartado ‘Noticias’ de la web:  http://institutodetoxicologia.justicia.es

 

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