Según datos de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef-Equifax), unos 16.400 millones de euros correspondieron a la mora de los hogares -dos millones de españoles y más de 500.000 extranjeros-, mientras que la deuda impagada de las alrededor de 200.000 empresas superó los 10 millones de euros.

Las operaciones morosas ascendieron a 5.553.412 hasta enero, lo que supone un 40,3% más que un año antes y constituye la cifra más alta desde al menos 2002.

Por otro lado, pese a que los españoles suponen casi dos tercios de los titulares registrados en las listas de morosos de Asnef, tan sólo crecieron en un 12% entre junio y diciembre, frente al incremento del 45,97% de los inmigrantes. Por su parte, las empresas inscritas aumentaron en un 15,78%.

Como consecuencia, el total de operaciones morosas correspondientes a inmigrantes aumentaron un 44,23% en este periodo, frente al porcentaje de los hogares españoles (28,64%) y el de las empresas, (23,43%).

El principal indicador de la difícil situación financiera que atraviesan muchos extranjeros se refleja en la evolución del saldo moroso declarado, que casi se duplicó en el caso de los inmigrantes, con un incremento del 87%, mientras que para los españoles el incremento fue del 50,7%.

El saldo moroso de las empresas se incrementó entre junio y diciembre de 2008 un 84,4%, hasta superar los 10 millones de euros y, además, tomando la evolución de este saldo por titular, el incremento rozó el 60%, mientras que en el caso de los particulares, tanto españoles como extranjeros, la deuda por titular no aumentó más de un 35% en el peor de los casos.

La deuda por operación se incrementó cerca de un 50% en el caso de las empresas, mientras que este saldo creció un 29,6% en el caso de los titulares extranjeros y un 17,1% en el de los nacionales.