ESADE laboral
El catedrático Salvador Del Rey abogó por revisar los textos legislativos para que sean más claros y adecuados en la práctica.

Expertos del sector jurídico coinciden en que los cambios en el control judicial antes y después de la reforma laboral “son imperceptibles”. Tras más de dos años de vigencia, la ambigüedad y la poca precisión de la reforma han provocado “riesgos interpretativos” en el sector, que afectan a empleados y a empresas, según afirmaron los ponentes de un acto organizado en Barcelona por ESADE Law School y el bufete Cuatrecasas, Gonçalves-Pereira ante más de un centenar de abogados y especialistas jurídicos.

Salvador Del Rey, catedrático del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de ESADE Law School y Presidente del Instituto Internacional Cuatrecasas de Estrategia Legal en RRHH, apeló al carácter metalegal y metajurídico para la revisión de textos, que considera que debería ser “más claro y adecuado” para la práctica, aunque apuntó al aspecto positivo de que “el reformador del 2012 no cayó en la inconstitucionalidad”, aspecto que se había puesto en duda hasta ahora. 

Del Rey abogó por identificar aquellos problemas que se generan y repercuten a los trabajadores. Según el jurista, debería producirse un “proceso de ósmosis” y apuntó que sería interesante saber por qué se genera indefensión en los trabajadores.

Asimismo, el presidente del Instituto de Cuatrecasas añadió que el legislador debería aclarar lo que es “puntual, temporal, transitorio o cerrado” para subsanar ambigüedades en materia de trabajo, así como detallar un horario dentro del calendario laboral. En palabras del catedrático, “en nuestro Derecho no hay derecho de opción, como se reconoce en el ámbito alemán”, y “se está avanzando pero quedan cuestiones abiertas”.

Según Esther Sánchez, profesora de ESADE, todo pasa en “rendir cuentas a quien tiene la competencia de hacer la ley”. La experta en Derecho del Trabajo consideró que “ha habido un satélite de ‘lobbies’ de diferente naturaleza que han obstaculizado en identificar el objetivo que pretendía el legislador” y propuso que se pueda plantear una mejora estratégica en el marco de la competitividad, con dinámicas de participación.

Comunicación con el trabajador

Rosa María Virolés y María Lourdes Arastey, magistradas de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, plantearon las cuestiones críticas de los despidos colectivos en cuanto a la duración y la forma de llevar a cabo las consultas a los trabajadores, la comunicación con ellos, y los criterios de selección.

Para Virolés, “es necesario una negociación auténtica inspirada en la buena fe para llegar a un acuerdo”. Según la magistrada, el trabajador debe recibir información si le puede afectar un despido colectivo. “Para poder impugnar, el trabajador tiene que tener el conocimiento exacto y concreto que le pueda afectar a él”, dijo. Por su parte, Arastey destacó que “todo lo que sea sensible a la vida del trabajador debe ser comunicado”.

Por su parte, Sara Pose, magistrada de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, destacó puntos de choque con otras áreas y defendió “no dejar en manos de solo una de las partes los puntos que están en los estatutos de los trabajadores para salvar la situación de desprotección”.

Creación de empleo

Se mostró más optimista Joan Aregio, secretario de Ocupación y Relaciones Laborales de la Generalitat, quien señaló que sin detenerse en los resultados actuales, los objetivos de la reforma laboral eran reducir el paro, crear ocupación y acercar el mundo de la empresa y del trabajo. Aregio consideró que sí que se han cumplido los objetivos de la reforma laboral, que “ha ayudado a crear ocupación en un momento de lenta recuperación económica” y apuntó a que, a largo plazo, la reforma se puede vislumbrar “desde una mirada más positiva”.

En el momento en que se planteó la reforma, añadió Aregio, “no se le podían pedir milagros” y apuntó que los últimos datos de EPA’s son positivos. Asimismo, lamentó la destrucción de empresas de sectores específicos en los últimos años, aunque “gracias a la reforma laboral algunas han podido salvar aspectos productivos”, dijo. Las certezas y la búsqueda por una mejor interpretación permitirán aplicar la reforma laboral cada vez mejor, concluyó el secretario de Ocupación.