María Jesús González EspejoPor María Jesús González-Espejo, Socia Directora de Emprendelaw

Cada vez son más los abogados que tienen un blog o ABlogueros. Unos lo usan para mostrar su conocimiento en temas legales, otros para compartir gustos o aficiones, otros sus ideas políticas, iniciativas, reflexiones. Algunos obtienen clientes gracias a lo que allí escriben, otros simplemente promocionan su imagen personal y/o profesional. Pero casi todos ellos comparten unos rasgos, que están en la base del éxito:

Amor por la escritura: A casi todos los ABlogueros les gusta escribir, pues en ese arte de plasmar nuestras ideas radica en gran parte el éxito de un blog. Pero no vale cualquier tipo de escritura, quien escoge este medio debe aprender y dominar una serie de reglas como son la claridad, la brevedad y la proximidad. Aquí no vale el lenguaje farragoso, tampoco los escritos sin fin y menos aún, la creación de distancia con el destinatario del mensaje. Es necesario un verdadero cambio de registro, que aunque complejo para el abogado, es posible. Y el camino que algunos hemos hecho ya, demuestra que sólo andando se hace el camino. Leer a otros, repasar mil veces lo escrito, ser objeto de críticas feroces y escribir mucho, son las recetas para lograr que te entiendan y te lean.

Curiosidad: Una de las claves de un buen blog es que sea innovador, que cuente novedades o incluya reflexiones interesantes. Por eso es tan importante la curiosidad.

Deseo de construir su marca personal: Está claro que como decía Paloma Llaneza en el encuentro organizado por tener un blog es una forma de hacer un “egotrip”, es decir de colmar tu ego, a través de hacer público lo que pensamos y sabemos, colmamos nuestra necesidad de que ser reconocidos. Nadie puede negar que este objetivo suele estar entre los primeros que justifican la creación de un blog, pero es un objetivo que no tiene nada de malo, sino más bien mucho de bueno, sobre todo a los efectos de construir y fortalecer la marca personal, algo clave para quien vende confianza y conocimiento, como es el caso del abogado.

Generosidad: El ABloguero de éxito desea compartir con otros lo que sabe, pero no le cuesta serlo porque para él que es curioso, la información pierde valor con mucha rapidez y por tanto, darla no supone hacer un gran sacrificio.

Imaginación: Además, un buen ABloguero debe tener imaginación y permitir que ésta vuele para incluir contenidos originales y diferentes.

Valentía: Además, el bloguero de éxito ha de tener coraje porque salir al ruedo de Internet conlleva exponerse a la crítica, abrirse a otros permitiendo que te conozcan. Ilustran bien lo que digo las palabras del prestigioso abogado bloguero José María Pérez Gómez (blog reflexiones de un hombre corriente) pronunciadas en el encuentro de bloggers jurídicos organizado por el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, con el patrocinio de la marca “The Glenlivet”. “… al menos en mi caso, la principal razón para no tener un blog era el miedo. Miedo a equivocarme, a decir cosas que no gustaran y perjudicar mi carrera profesional, a provocar envidias, a los trolls, etc… Es cierto que en este mundo en el que los medios de comunicación crean y destruyen prestigios, el abrir una ventana en donde otros puedan conocer tus opiniones o tus conocimientos si bien es una forma de construir un imagen pública propia, también te deja expuesto al público y, de manera inevitable, en este proceso se pueden cometer errores que pueden erosionar tu propia imagen en vez de potenciarla. Es preciso ser cuidadoso y si uno abre un blog debe tener cuidado con lo que se dice y, sobre todo, cómo se dice.

Espero que esta reflexión sobre los atributos que tiene un buen ABloguero te haya resultado interesante. Cada vez somos más los abogados de la blogosfera. Si aún no estás, piensa en ello, el esfuerzo es grande, pero también muchos los beneficios.

María Jesús González-Espejo
Socia Directora de Emprendelaw