Según los datos publicados por Fesvial, los accidentes de tráfico en latinoamérica tienen un coste tres veces mayor que en Europa, lo que supone entre el 4 y el 5% del PIB. Según indican fuentes oficiales, se estima que en latinomérica se producen cerca de 50.000 muertes ligadas a accidentes laborales al volante. De este estudio se desprende la necesidad de adquirir hábitos y medidas para evitar el elavado grado de siniestralidad laboral al volante.
Responsabilidad al volante: ¿por qué hay que tener un seguro de coche?
Conducir un vehículo requiere una serie de obligaciones. No todo se limita a cumplir unas normas y llevar la documentación preceptiva. Además de todo esto, es obligatorio contar con un seguro. En este caso, no es un mero trámite, sino que implica ser responsable frente a los imprevistos que puedan surgir al volante. En este post analizamos qué es el seguro de coche obligatorio, qué cubre y qué lo diferencia frente a otras modalidades de seguros.
¿Qué es el seguro de coche obligatorio?
Es una póliza que se suscribe con una compañía de seguros, para hacer frente a los daños que se produzcan en caso de accidente de tráfico. Como su nombre indica, la ley señala que es obligatorio disponer de este tipo de seguro para poder circular, ya sea en carretera o en ciudad. El motivo de esta obligatoriedad es muy sencillo: se trata de una garantía para responder de los gastos ocasionados sobre otros vehículos, sobre bienes o sobre otras personas si provocas un accidente. De manera coloquial, se conoce también como seguro a terceros. Esto se debe a que está pensado para el caso de que haya terceras personas afectadas.
¿Qué clase de daños cubre?
En ocasiones suscita dudas sobre qué daños cubre el seguro obligatorio. El nombre completo de este seguro es seguro obligatorio de responsabilidad civil. Como ya se ha indicado, cubre los daños que se provocan sobre terceros. Esto incluye tanto los provocados sobre bienes como los daños materiales en otros vehículos y sobre personas. ¿Qué significa esto en la práctica? Los términos que usan los seguros en ocasiones pueden resultar un tanto confusos, pero en la práctica es más sencillo de lo que parece. En lo que se refiere a los bienes, quiere decir que si, por ejemplo, chocas por accidente con la valla de acceso a un chalet y se rompe, tu seguro obligatorio pagaría este desperfecto. De igual forma, también cubriría la reparación de otros coches con los que hayas chocado o hayas golpeado accidentalmente, o los daños físicos que hayan sufrido otras personas.
¿Hay otros tipos de seguro de coche?
Sí, además del seguro de responsabilidad civil, que es el obligatorio, hay otras modalidades en el mercado. Uno de los más conocidos es el que se denomina seguro a terceros ampliado. Esto quiere decir que además de lo que incluye el seguro obligatorio, se le añaden algunos otros conceptos. Por ejemplo, la rotura de lunas o el robo, según la compañía y las condiciones estipuladas. Además, existe el denominado seguro a todo riesgo, que incluye el incendio, el robo, y la mayor parte de las circunstancias posibles, salvo desastre natural. Es importante señalar que en el momento de suscribir la póliza hay que prestar atención a varias cuestiones. En primer lugar, antes de firmar el seguro es recomendable acordar con la compañía el precio y qué supuestos cubre.
Lo más importante es consultar con varias compañías o utilizar comparadores de seguros, porque el precio puede variar notablemente de unas a otras y, trabajando con vehículos, es importante tener todo cubierto para estar a salvo y que la actividad profesional no cese, garantizando el bienestar del núcleo familiar y el propio.





