A partir del 1 de julio de 2026, los scooters y bicicletas eléctricas en la CDMX que superen los 25 km/h o tengan motores de más de 250 watts deberán portar placas
La movilidad en la Ciudad de México ha generado que nuevos vehículos se integren al sistema de emplacamiento, tal como será con los scooters y bicicletas eléctricas a partir de este 2026.
Luego de aprobarse la reforma a la Ley de Movilidad, este tipo de vehículos se sumarán a importantes medidas establecidas dentro del Reglamento de Tránsito y otras normas de la capital del país. Para que tengas un panorama completo, aquí te compartimos los lineamientos que se aplicarán para estos vehículos de baja velocidad.
Esta nueva regulación busca ordenar la movilidad urbana y garantizar la seguridad vial. Los vehículos nuevos vendidos a partir del 1 de julio de 2026 saldrán con placas. Los usuarios actuales tienen del 1 de julio al 20 de noviembre de 2026 para regularizarse.
El Gobierno de la Ciudad de México ha puesto en marcha un nuevo programa de emplacamiento de vehículos eléctricos de baja velocidad para ordenar el uso de scooters y bicicletas eléctricas.
El fundamento de la media es incrementar la seguridad y facilitar la identificación de estas unidades en la vía pública. La iniciativa, de carácter obligatorio, responde al aumento en la utilización de estas alternativas de movilidad y establece reglas claras para quienes las manejan en la capital.
Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno de la CDMX, afirmó en rueda de prensa lo siguiente: “Esta regulación que hoy se presenta significa reconocer esta nueva realidad y establecer reglas justas, garantizar derechos, prevenir accidentes y la convivencia con todas las formas de movilidad”.
SCOOTERS ELÉCTRICOS Y BICICLETAS ELÉCTRICAS
Entre los lineamientos principales del programa destaca la obligatoriedad de contar con licencia de conducir para operar scooters eléctricos y bicicletas eléctricas sujetas a regulación.
Los scooters eléctricos presentan riesgos significativos, principalmente caídas y colisiones que causan fracturas, lesiones craneales y golpes. La inestabilidad, la alta velocidad, la falta de equipo de protección y el mal mantenimiento son factores de riesgo clave. Además, las baterías de litio representan un peligro de incendio, especialmente durante la carga. Son comunes los traumatismos craneoencefálicos, fracturas óseas (brazos, muñecas), lesiones cervicales y cortes debido a caídas a alta velocidad. Su diseño de ruedas pequeñas los hace propensos a volcarse al enfrentar obstáculos en la vía, como baches, grietas o irregularidades, más que una bicicleta.
El peligro aumenta al circular entre peatones en aceras, compartir tráfico con vehículos motorizados, o por giros inesperados de autos.
A todo ello se suma la conducción imprudente de quienes los usan, esto es, el uso de alcohol, el exceso de velocidad, llevar pasajeros (ir dos personas) y no usar casco elevan drásticamente el riesgo de accidentes graves o mortales.
Por otro lado, los scooters eléctricos debem contar obligatoriamente con seguro, para aquellos vehículos que superen los 25 km/h. Se recomienda contratar seguros que cubran responsabilidad civil (daños a terceros), robo y gastos médicos.






