Las pérdidas del juego no se computarán como gasto fiscalmente deducible, pero las ganancias sí serán ingreso.

Tampoco tienen la consideración de gasto fiscalmente deducible los donativos y liberalidades, si bien no tienen esta consideración y, por lo tanto, son partida deducible:

  • Los gastos por atenciones a clientes o proveedores. No obstante y de forma particular para este tipo de gastos se establece un límite máximo que se fija en el 1% del importe neto de la cifra de negocios del período impositivo. El límite señalado afecta única y exclusivamente a este tipo de gastos.
  • Los que con arreglo a los usos y costumbres se efectúen con respecto al personal de la empresa. Debe destacarse la precisión que la norma introduce en las atenciones con el personal respecto a, por ejemplo, las atenciones con clientes, al exigir en las primeras que se produzcan con arreglo a los usos y costumbres.
  • Los realizados para promocionar, directa o indirectamente, la venta de bienes y prestación de servicios.
  • Los gastos que se hallen correlacionados con los ingresos. Contablemente estas partidas sí tienen la consideración de gasto.
  • Los gastos por retribuciones a los administradores por el desempeño de funciones de alta dirección, u otras funciones derivadas de un contrato de carácter laboral con la entidad. En relación con la deducción fiscal de este tipo de gasto.
  • Las cestas y otros regalos de Navidad, entregadas por la empresa a sus trabajadores, que no figuran establecidas en el Convenio y, por tanto, no se consideran retribución al trabajo, serán gastos deducibles en la medida que formen parte de los usos y costumbres de la entidad con respecto a su personal (DGT 03-06-2002).
  • Entidad que contrata con una empresa cinegética unas jornadas de caza para disfrute de algunos de sus clientes: podrían encuadrarse dentro del concepto de relaciones públicas con clientes, siempre que el contribuyente pueda probar que los gastos mencionados respondan a los fines descritos, estén debidamente justificados, se hallen correlacionados con los ingresos y guarden la debida proporcionalidad conforme a los usos y costumbres comerciales (DGT 25-11-2002).
  • La donación efectuada al Ayuntamiento para la adquisición de una escultura que el Consistorio instalará dentro de la localidad, no tiene la consideración de gasto fiscalmente deducible a efectos del cálculo de la base imponible del IS, sin perjuicio del derecho a aplicar la deducción en cuota prevista en el artículo 20 Ley 49/2002 (DGT 10-02-2006).
  • La entidad consultante se dedica a la actividad de intermediación inmobiliaria y soporta como gastos necesarios para el desarrollo de su actividad el alojamiento y manutención en España de sus clientes, que proceden de país comunitario: serán fiscalmente deducibles puesto que son gastos necesarios para promocionar la venta de sus productos, en la medida en que figuren contabilizados, estén debidamente justificados y se pruebe la realidad de los servicios prestados a los clientes (DGT V0151-06 de 25-01-2006).
  • En la medida en que la persona cuya carrera universitaria va a ser financiada no mantiene una relación laboral o profesional con la entidad consultante, ni tiene la consideración de cliente o proveedor de aquella, ni tampoco realiza actividad alguna que coadyuve o contribuya a la obtención de ingresos por parte de la consultante, la financiación de su carrera universitaria tendrá la consideración de liberalidad para la entidad consultante y, por tanto, el gasto incurrido en dicha financiación no tendrá la consideración de gasto fiscalmente deducible en el Impuesto sobre Sociedades ni, por tanto, podrá generar deducción en la cuota por gastos de formación profesional, a que se refiere el artículo 40 TRLIS (DGT V2524-07 de 26-11-2007).
  • Cuota de IVA satisfecha como consecuencia de la declaración de responsable por sucesión en la actividad: el exceso del IVA repercutido sobre el IVA soportado deducible se abona al terminar cada período de liquidación a la cuenta “4750. Hacienda Pública, acreedora por IVA”, que pertenece al grupo de acreedores y deudores por operaciones de tráfico. En el caso planteado, la cuota del IVA liquidada en el cuarto trimestre del año 1994 debió registrarse en dicha cuenta, que posteriormente pasó a integrar el patrimonio de la consultante por sucesión universal en los derechos y obligaciones derivados de la actividad de la empresa deudora, sin que la declaración de responsabilidad y exigibilidad de la deuda modifique el carácter patrimonial de la misma y, en consecuencia, sin que esta circunstancia permita considerar la referida cuota del IVA como un gasto en la cuenta de pérdidas y ganancias de la entidad consultante (DGT V0230-09 de 09-02-2009).
  • Promotora que está realizando la construcción de un inmueble y tiene un contrato para la ejecución de la obra con otra empresa dedicada a la construcción. Mediante un acuerdo escrito entre ambas sociedades, la consultante se compromete al pago mensual de las comidas de los trabajadores de la constructora ya que estos tienen que permanecer en el mismo municipio en el que se ejecuta la obra durante la hora del almuerzo: los conceptos de gasto mencionados en el escrito de consulta serán fiscalmente deducibles puesto que son gastos necesarios para la construcción del inmueble por parte de la entidad consultante, en la medida en que figuren contabilizados y estén debidamente justificados (DGT V0246-09 de 11-02-2009).
  • Dado que los beneficiarios del plan que sean empleados de otras entidades del grupo de la entidad consultante prestan servicios a estas últimas relacionados con la obtención de ingresos atribuibles a esas entidades, los posibles gastos contables que pudiera registrar la consultante derivados del plan imputables a esos empleados no tendrían la consideración de fiscalmente deducibles al no estar correlacionados con los ingresos de la consultante, en base a lo establecido en el artículo 14.1.e) TRLIS (DGT V0408-09 de 26-02-2009).
  • Con independencia de que se haya o no justificado la identificación personal de los asistentes al palco del Estadio Santiago Bernabéu, dada la actividad de la empresa, la naturaleza de sus clientes, fundamentalmente empresas del sector alimenticio de la restauración ubicadas además en toda la geografía española, y la general afición española al deporte en cuestión, se comprende la eficacia comercial de la invitación a clientes presentes o potenciales a partidos de fútbol. En consecuencia, procede admitir la deducción del gasto por ser de relaciones públicas (SAN Rec. 488/2006 de 11-03-2010).
  • La “exclusión” de estos conceptos de la “no deducibilidad” responde, primero, a la inclusión de las “relaciones públicas” en el ámbito de la actividad económica de la empresa, en cuanto tienden a la conservación mediante el trato cordial, como reflejo del talante empresarial, de “clientes”, es decir, de personas o empresas ya captadas, o de los “proveedores” de la empresa, como reconocimiento por la calidad de la prestación de sus servicios; segundo, al estar dichos gastos relacionados con atenciones al personal de la empresa (notoriamente popularizados, como la cesta de Navidad, entradas de espectáculos,..); tercero, por estar destinados a la “promoción” de los productos elaborados por la empresa, con el fin de conseguir su venta o la prestación de sus servicios (exposiciones, ferias, regalos con la marca del producto, etc.); y cuarto, aquellos gastos que están íntimamente relacionados con los ingresos (gastos que popularmente se identifican con el hecho de levantar la persiana -energía, personal, etc..). Todos los demás gastos no incluidos en este apartado y que no respondan a estos criterios son legalmente considerados como “donativos” o “liberalidades”, al carecer de trascendencia empresarial o comercial alguna y responder únicamente al pleno arbitrio de la voluntad del empresario, pero sin trascendencia en el desarrollo y mantenimiento de la producción económica o empresarial. Pues bien, en el caso de autos, la deducibilidad de los gastos por asistencia a acontecimientos deportivos, no puede considerarse como un “gasto” derivado de una explotación económica de forma que el pago del mismo se pueda entender que repercuta en la obtención de ingresos y “prima facie” es un gasto producido a extramuros de esa actividad económica, si no tiene la finalidad de promocionar los productos de la empresa, circunstancia que no se ha acreditado, si se tiene en cuenta que los viajes han sido utilizados también por el personal de la empresa, familiares y otros acompañantes (SAN Rec. 488/2006 de 11-03-2010).
  • La ecuación gasto necesario, y sólo este, es gasto deducible, que constituía la base del concepto de gasto deducible en la normativa anterior a la Ley 43/1995, en el que la exigencia de necesariedad era ineludible, se ha flexibilizado con esta Ley, de suerte que la clave vino a ser la correlación entre gasto con obtención del rendimiento -reflejo de la cercanía con el concepto de gasto contable, en tanto que este es el que se realiza para obtener ingresos-; ha de rechazarse, también, que sólo pueda considerase gasto deducible aquel que sea obligatorio jurídicamente, puesto que cabe que gastos no obligatorios jurídicamente sean deducibles cuando se realicen para obtener ingresos, y no constituyan una liberalidad. En el presente caso, que la parte recurrente pretendiera mediante las opciones sobre acciones fidelizar a sus empleados o incentivarlos y que los gastos generados estén contabilizados, y se trate de rendimientos sujetos al IRPF, en sí mismo considerado nada aporta a los efectos de despejar la duda sobre su cualidad o no de gasto deducible Lo cierto es que en este caso nos encontramos con que el gasto se asume por la entidad voluntariamente, ninguna norma ni instrumento de obligado cumplimiento le impelía a pactar con sus empleados el beneficio señalado, no existía obligación legal, sólo se ve obligada contractualmente cuando libre y voluntariamente pacta; por tanto, procede a hacer frente a los gastos generados, sin que nada le obligara a ello, es decir, dispone de forma gratuita del beneficio que concede a sus empleados, lo que, en principio, podría constituir una liberalidad, pero en lo que ahora interesa, resulta evidente que el hecho de que se sujeten los rendimientos obtenidos por los empleados en el ejercicio de las opciones sobre las acciones que se les conceden al impuesto sobre la renta, en modo alguno resulta determinante para que deban considerarse gastos fiscalmente deducibles en el Impuesto sobre Sociedades (STS Rec. Nº 1979/2011 de 30-05-2013).

La LIS ha suprimido la deducción fiscal de las donaciones (monetarias o en especie) efectuadas a sociedades de desarrollo industrial regional o federaciones deportivas españolas, territoriales de ámbito autonómico o clubes desportivos. Por tanto, en los períodos impositivos iniciados a partir de 1 de enero de 2015, tales donaciones no serán en principio fiscalmente deducibles, salvo que resulte aplicable el régimen de mecenazgo previsto en la Ley 49/2002 (Ver comentario relacionado y ss.).

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