Aún no son tan conocidas como las cláusulas suelo ni el IRPH pero darán mucho que hablar, sobre todo, después del dictado de la Sentencia de fecha 30 de junio de 2015 por parte del Tribunal Supremo, que tras describir los motivos por los que este producto financiero cuyo valor depende del de un activo subyacente que lo constituye otra divisa, ha de considerarse como un producto de riesgo conforme a lo prevenido tanto por la normativa MIFID como por la Ley del Mercado de Valores, concluye la necesidad de acreditar el perfil financiero del cliente y de comprobar que si el mismo no se corresponde con el de un profesional u experto en la materia, se exija la documentación u otras pruebas que acrediten la información al cliente según dispone tal normativa citada.

Ello supone un gran paso adelante ya que, al igual que ocurrió con las preferentes, se reconoce que este tipo de préstamos en los que el capital pendiente de pago iba variando en función del valor del euro con otra moneda (ej. El yen), son productos financieros complejos y que colocarlos a quien no tiene suficiente formación financiera exige que se hayan superado hasta las barreras más exigentes de información, es decir, que el cliente haya sido advertido expresa y concienzudamente de todos los riesgos que entrañan este tipo de préstamos y que, aún con ello, haya consentido en contratarlo a sabiendas que de la misma manera que podría ahorrarle dinero, podría implicar que el capital pendiente de pago se incrementase y en consecuencia la cuota, ello sin límite alguno.

Como decimos, un importantísimo caso que sienta las bases para que futuros clientes afectados por este tipo de préstamo puedan reclamar judicialmente la sustitución del sistema operado por el euribor y poder así disfrutar de una hipoteca al uso, que era lo que muchos pensaban que contrataban.

Ercilla Abogados

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.