La promoción de “Fake News” podría llegar a ser una nueva causal de remoción en el cargo par autoridades nacionales y regionales.

El Presidente de la República, senadores, diputados, consejeros regionales, alcaldes y concejales podrían perder el escaño por la difusión, promoción o financiamiento de noticias falsas.

Dada la gran proliferación de las llamadas “Fake news” y con ello la manipulación de la opinión del pueblo y electorado, se busca combatirlas imponiendo como causal para las cesación de cargos tanto para autoridades nacionales como regionales.

Las fake news (español: noticias falsas) es un tipo de bulo que consiste en un contenido pseudo-periodístico difundido a través de portales de noticias, prensa escrita, radio, televisión y redes sociales y cuyo objetivo es la desinformación.

Si bien este no es un fenómeno nuevo, actualmente ha tomado nueva fuerza con la actividad de las redes sociales. Por ello, y como modo de enfrentarlas y a la vez disuadirlas, el proyecto de reforma constitucional establece la cesación en los cargos de Presidente de la República, Senador, Diputado, Consejero Regional, Alcalde y Concejal por la difusión, promoción o financiamiento de noticias falsas.

Los senadores Alejandro Navarro, Yasna Provoste, Juan Ignacio Latorre, Alfonso De Urresti y Jaime  Quintana, proponen a través de reforma constitucional “instaurar una nueva causal de cesación de ciertos y determinados cargos de elección popular, que se sustenta en la hipótesis de una autoridad electa que resulte responsable de difundir, promover o financiar noticias falsas respecto de las otras candidaturas durante el período de campaña, por cualquier medio, incluidas las redes sociales”.

Los senadores agregan que con esta iniciativa buscan que se sancione una nueva y nefasta forma de hacer política, que es manifestación del populismo y que avanza en latinoamérica mediante distintas modalidades.

Peligroso resulta este modo de ejercer la política, dado que para generar estas Fake News, incluso, se hace utilizando big data, es decir, investigando las preferencias de los usurarios de redes sociales, para luego difundir mentiras y destruir con estas malas artes las candidaturas de sus contendores, su imagen, su prestigio.

El texto legal pone como antecedentes la realidad mundial y su legislación, además de estudios, como el de la Revista Science, que publicó la investigación de los profesores del Instituto Tecnológico de Massachusetts, quienes analizaron 126.000 historias difundidas en Twitter entre 2006 y 2017, con más de 4.5 millones de tuits de unos 3 millones de personas.

La conclusión fue relevante, “la falsedad se difunde significativamente más lejos, más rápido, más profunda y más ampliamente que la verdad en todas las categorías de información, y los efectos fueron más pronunciados para noticias políticas falsas  (…)”.

Por tanto, se apuesta a que las fake news son manifestación de la manipulación emocional de las audiencias, apelando a las emociones y no a la racionalidad del público. Como consecuencia de ellos son tan efectivas y permiten imponer una mentira o post verdad.

Ahora, el proyecto de ley deberá ser analizado por la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento.

Fuente: Senado República de Chile