El Consejo de Ministros ha aprobado en su reunión de hoy, a propuesta del ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, el Decreto Ley para la reforma de la negociación colectiva. En rueda de prensa el propio ministro con el vicepresidente Rubalcaba han dado cuenta de las novedades que supone esta nueva legislación. Poco después de darse a conocer esta nueva normativa, patronal, sindicatos, oposición y colectivo de autónomos criticaban de forma dura esta nueva legislación a la que califican de poco consistente. Pese a ello, CEOE y sindicatos dejan la vía abierta para seguir dialogando en búsqueda de consenso en este sentido y así plantear modificaciones al texto del Gobierno

Según se ha comentado en dicha rueda de prensa, el Gobierno elabora este Decreto Ley tras ampliar el tiempo de negociación entre las organizaciones sindicales y empresariales que marcaba la Reforma Laboral, con el convencimiento expresado de que lo deseable hubiese sido una reforma pactada por los protagonistas de la negociación colectiva.

Ante la falta de acuerdo entre sindicatos y empresarios, el Gobierno ha buscado una reforma profunda, avanzada y equilibrada, teniendo en cuenta las posturas expresadas por los protagonistas de la negociación colectiva.

El Decreto Ley aprobado pretende introducir mayor flexibilidad interna en las empresas, de forma que cuando sufran cambios o atraviesen situaciones de dificultad, sea posible su adaptación a las nuevas condiciones, con el objetivo de mantener el empleo, en lugar de ir al despido, como sucede ahora.

También busca que los trabajadores puedan tener mayor participación en esa flexibilidad interna y aumentar con ello la seguridad sobre el mantenimiento de los puestos de trabajo, así como agilizar la negociación de los convenios.

PRINCIPALES NOVEDADES

Se da prioridad a la aplicación del convenio de empresa en relación al sectorial en aspectos como salario base y complementos salariales; retribución de horas extras y de trabajo a turnos; horario y distribución del tiempo de trabajo, régimen de trabajo a turnos y planificación de vacaciones; adaptación de la clasificación profesional; adaptación de las modalidades de contratación; y medidas para la conciliación de vida y trabajo.

Estos cambios aumentan la capacidad de la negociación colectiva en la empresa para potenciar la flexibilidad interna y adaptar las condiciones laborales a las circunstancias específicas y concretas de las empresas.

Por otro lado, la capacidad de ordenar la negociación colectiva se reserva a los convenios sectoriales estatales y de Comunidad Autónoma, dejándose de reconocer ese papel a los convenios provinciales

Otro importante elemento de modernización que introduce la reforma es reconocer por Ley la capacidad de negociación colectiva en los grupos de empresas, permitiendo así dar cauce en esta materia a las nuevas realidades empresariales.

Con el objetivo de agilizar y dinamizar la negociación de los convenios, desarrolla una nueva dinámica negocial respecto a la vigencia de los mismos:

• Preaviso de denuncia de tres meses antes de finalizar la vigencia.

• Plazo de un mes para el inicio de negociación de un nuevo convenio desde la denuncia del anterior.

• Plazo de entre 8 y 14 meses para la negociación de un nuevo convenio.

• Compromiso de sometimiento a mecanismos de mediación y arbitraje, si no hay acuerdo transcurrido ese plazo, con el objetivo de solucionar las discrepancias surgidas.

La reforma de la negociación colectiva facilita la solución extrajudicial de los conflictos, favoreciendo con ello la paz social y una aplicación ágil y eficaz de las medidas.

Asimismo, se aumenta la capacidad de actuación de las Comisiones Paritarias, compuestas por la representación de los trabajadores y la empresa y que son los encargados de negociar los convenios y su correcta aplicación posterior, con la finalidad de lograr una administración de los convenios más dinámica, de manera que algunas de sus materias pueden ser modificadas de forma consensuada y paritaria.

Sobre estas novedades, Cristóbal Montoro, en rueda de prensa convocada en Génova expresamente para analizar este asunto comentó que Montoro indicó que el decreto-ley aprobado es “una muestra más de que el Gobierno no tiene capacidad de gobernar ni liderar un acuerdo con los agentes sociales”, por lo que, al depender en muchos aspectos de que éste se produzca, resultará “inaplicable” y “no hará falta ni derogarlo” si el PP gana las elecciones en 2012.

A su entender, la reforma de la negociación colectiva “no es la que necesita España en un momento en que está arreciando la incertidumbre” sobre su economía, dado que mantiene la vinculación de los salarios a la inflación sin acercarlos a la realidad de las empresas ni la actual estanflación, ni mejora la flexibilidad interna, ni simplifica la burocratización de los conflictos, sino que “los complica y agudiza”.

Además, el portavoz popular destacó el “carácter eminentemente provisional” del decreto-ley, que podrá ser modificado en el Parlamento, e interpretó que el Gobierno, con él, sólo pretende poder decir que la ley está en vigor ante los organismos internacionales que tienen supervisada la economía española.

De cara a dicha tramitación parlamentaria, Montoro anunció que el PP adaptará al nuevo texto las 71 enmiendas que presentó ante la reforma laboral, si bien reconoció que no espera que sean atendidas porque “el Gobierno buscará apoyo en otros grupos”.

En esa línea, afirmó que “la legislatura no da para más” y que “no estamos para reformas vacías ni nuevos esfuerzos inútiles”, porque lo que hace falta es “una política económica coherente y completa” en la que la reforma laboral no es la única y tiene que ir acompañada de otras estructurales.

Desde CEOE tampoco la impresión es muy positiva como ya dejó caer su presidente Joan Rosell hace un par de días. Hoy su vicepresidente primero, Arturo Fernández, afirmaba que la patronal seguirá negociando con los sindicatos en búsqueda de mayor consenso cara a modificar el texto que se ha conocido hoy.

“Nosotros nunca nos levantamos de la mesa y lo que queremos es mejorar este decreto”, aseguró el también presidente de la patronal madrileña a los medios antes de intervenir en el IX Fórum de Jóvenes de la Empresa Familiar.

Fernández dijo que entendía la postura de los sindicatos -a pesar de acusarles de “arcaicos”-, pero no la del Gobierno, porque cree que ha desaprovechado la oportunidad de acometer una reforma “profunda” de la negociación colectiva

Para los propios sindicatos, CC.OO. y UGT,el decreto que acaba de aprobar el Gobierno para reformar la negociación colectiva “vulnera” el pacto social y económico suscrito por los agentes sociales y el Ejecutivo el pasado 2 de febrero.

En un comunicado conjunto, los sindicatos reiteraron que no se sienten vinculados al texto impulsado por el Ministerio de Trabajo e Inmigración, al considerar que “debilita” el sistema de negociación colectiva y rechazar que otorgue más prioridad a los convenios de empresas “sin mejorar ni garantizar” dicha negociación.

“Se abre una brecha en las garantías de cobertura general de los convenios”, afirmaron, para volver a dejar claro que el Gobierno “no ha tenido en cuenta” los consensos alcanzados entre los agentes sociales antes de que las conversaciones a dos bandas acabaran rompiéndose.

Además, subrayaron que estos cambios en los convenios no hace más que “profundizar” la línea abierta con la reforma laboral y debilita los propios convenios, ya que permite “romper” un convenios sectorial con uno de empresa en cualquier momento de la vigencia del ámbito superior.

Por su parte, desde ATA, organización mayoritaría de autónomos, su presidente Lorenzo Amor subrayaba que que en la reforma de la negociación colectiva se han intentado salvar las formas pero el resultado es un texto de pobres contenidos y que, aunque en el trámite parlamentario pueda corregirse levemente este hecho, la falta de compromiso y aceptación manifestadas por parte de los agentes sociales sobre los términos del decreto condena a la reforma a quedarse en “papel mojado”.

Con respecto a la propuesta del Ministro de Trabajo, a ofrecer un nuevo plazo a los agentes sociales para alcanzar un acuerdo durante el trámite parlamentario, el Presidente de ATA considera que es “voluntarista pero irreal” y cree que “si tras cuatro meses de negociaciones no se ha alcanzado un acuerdo, es muy difícil que suceda en los meses a venir en un contexto económico y político cada vez más complicado”.

La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos ATA considera que “los actuales negociadores han perdido una gran oportunidad de demostrar su capacidad para llevar a cabo la más que necesaria modernización de nuestro marco de relaciones laborales. “No han estado a la altura de las circunstancias y le han hecho un flaco favor a empresarios y trabajadores”

“Habrá que ver cómo se asimila en el exterior una reforma laboral devaluada por la falta de ambición de una reforma de la negociación colectiva que claramente da la espalda a las necesidades de los que realmente generan y mantienes el empleo: los empresarios y especialmente las PYMES y autónomos”, concluye Amor.

En esa misma dirección, desde AEMME, patronal de las microempresas señala que este Real Decreto es insuficiente pese a que se pueda perfeccionar en trámite parlamentario. Su presidente Víctor Delgado señala que la propia reforma laboral, en su conjunto, va dirigida a las Medianas y Grandes Empresas, y al mantenimiento del empleo sin estar centrada en algo fundamental, la creación de actividad económica y, por ende de empleo. “Echamos en falta también que las microempresas estén representadas y medidas para nuestro colectivo, el más numeroso del país”.

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