Primera conferencia que impartió  desde que asumió su cargo de Fiscal General del Estado, Eduardo Torres-Dulce para analizar la figura del fiscal en este siglo XXI. En un magnífico auditórium como es el Casino de Madrid y ante la mirada de algunas personalidades como Regina Plañiol, Consejera de Presidencia y Justicia de la Comunidad de Madrid, Manuel Moix, Fiscal Jefe del TSJ de Madrid o el magistrado del Supremo Ramón Trillo, el ponente realizó la noche del pasado martes una amplia disertación sobre la problemática del fiscal; es decir abordo su situación actual y describió que hitos están por lograrse.

Uno de los elementos en los que más incidió el actual Fiscal General del Estado fue en la necesidad del propio Ministerio Fiscal de fomentar un diálogo más fluido con la sociedad para así romper cualquier estereotipo, poco cercano a la realidad de este funcionario público :”Es más, es posible que tengamos algo de culpa de ese cierto distanciamiento con la sociedad, por ello hay que explicar bien lo que hacemos para que tengan claro nuestra imagen institucional, para luego añadir que :”Nuestro papel sobre todo es el de buscar la verdad de las cosas y aplicar la ley en su justa medida, por encima de cualquier ratio de condenas que el ciudadano piense que tengamos aplicar en nuestro ejercicio profesional. “

Reforma procesal pendiente

Esta intervención sirvió para conocer mejor la opinión del Fiscal General del Estado sobre la próxima reforma de la LEcrim.  Como se sabe esta es una legislación vigente desde 1882, una reforma que afectará a cerca del 70 por cien de los litigios en nuestro país, por cierto. “En mis reuniones con el Ministro Gallardón ya le he mencionado que se debe hacer una reforma plena y no parchear bajo ningún concepto”. A este respecto mostró su deseo porque se desjudicializasen los juicios de faltas ya que en ningún país civilizado se pone en marcha el operativo judicial ante este tipo de situaciones de duración corta pero que generan un importante coste económico al Estado. “Hay que buscar una solución a este asunto y en una época de crisis, ideal para reflexionar sobre muchos temas, puede ser ideal zanjar este asunto de forma definitiva», recordó

También destacó la necesidad de chequear los juciios rápidos, que a veces no lo son, así como la figura del jurado, cuestionada en los últimos meses por diferentes decisiones controvertidas, “ es posible que haya que reducir el número de delitos que tengan que juzgar y simplificar el formato, de tal forma que no tenga que ser motivado su fallo, como hasta ahora.” Sobre los sumarios ordinarios se mostró partidario que la instrucción la realice el fiscal, eso sí contando con los medios adecuados, peritos; policía etc, sin ningún control del Ejecutivo. Torres-Dulce es consciente de que en el futuro habrá que abordar el redimensionamiento de la carrera fiscal, ahora formada por tan solo 2.000 profesionales

Constitución, cambio radical

Eduardo Torres-Dulce explicó a los asistentes el papel clave de la Constitución de 1978 y ese articulo 124 que consagra su desarrollo. “Hasta ese momento se pensaba que era una prolongación del Ejecutivo, situación que cambia con la entrada de la Carta Magna, en primer lugar, y, más tarde con la aprobación del Estatuto Orgánico del Ministerio fiscal en 1981”. Sin embargo reconoció que pese al cambio normativo, determinadas conductas de partidos políticos, medios de comunicación y alguna actuación concreta de algunos Fiscales Generales del Estado parecía contravenir esta tendencia “El fiscal que vela por los derechos fundamentales de los ciudadanos no puede estar conectado con los poderes políticos; es cierto que el Gobierno puede proponer cierta actuación del Fiscal General del Estado, pero luego ésta debe someterse a la aprobación de la Junta de Fiscales de Sala”

En este sentido reconoció que una de las reivindicaciones planteadas ante el propio Ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón tiene que ver con la independencia del propio Ministerio Fiscal desde la autonomía presupuestaria. “Es fundamental que tengamos nuestro presupuesto para saber cómo vamos a organizar nuestro trabajo. Y también sería bueno a la vez desarrollar ciertos controles y equilibrios para que ciertas decisiones del Fiscal General del Estado que ahora no tienen, cuenten con el visto bueno del Consejo Fiscal y la Junta de Fiscales, como órganos más representativos de nuestra actividad”

Respecto a esta profesión, formada en nuestro país por cerca de 1200 fiscales en todo el territorio nacional. Torres-Dulce abogó porque al menos cada fiscalía realice cuatro Juntas Generales Anuales, aunque es consciente que en otras de mayor trabajo casi estas reuniones se hacen a diario:”Además, a partir de ahora los profesionales que quieran presentar su candidatura a la jefatura de una fiscalía deberán presentar un proyecto motivado de por qué presentan su candidatura. Eso se hizo recientemente en Málaga y la verdad es que se lograron los objetivos previstos”.

En relación a la formación de los fiscales, importante, por ser un cuerpo versátil adaptable muchas situaciones, el Fiscal General del Estado dejó claro que ya había hablado con el titular de Justicia para que sus profesionales no tuvieran que formarse desde el Centro de Estudios Jurídicos que depende del citado Ministerio: “Lo ideal seria que compartiéramos formación con los jueces en la Escuela judicial, pero es inaceptable que la formación de los fiscales la gestione el Ministerio; en todo caso esperamos un cambio en el Estatuto del Ministerio Fiscal para que se coordine desde la propia Fiscalia General del Estado”.

En este sentido, Torres-Dulce avanzo  a los asistentes que la primera circular que publique, con la aprobación de la Junta de Fiscales de Sala, se centrará en la figura del fiscal, como profesional garante de la legalidad desde su independencia e indicó la versatilidad y excelente preparación de estos expertos a los que se les puede encontrar en jurisdicciones dispares como extranjería; violencia de género; seguridad vial e incluso en la protección de consumidores; en este sentido el Fiscal General señaló que la fiscalía de Galicia está organizando una acción sobre las acciones preferentes, operación financiera que ha causado ya muchos daños a ciudadanos, y que en esta comunidad se han recogido cerca de 100.000 reclamaciones.

Libro Blanco, radiografía

El nuevo Fiscal General del Estado volvió a señalar que una de las prioridades a medio plazo es configurar el Libro Blanco de la Fiscalia, publicación que pretende sea una radiografía exacta de la actividad de estos profesionales. “Tiene que ser crítica y ahí veremos como se nos percibe desde los poderes públicos y autocrítica, sabiendo qué estamos haciendo y a que temas, por diversas circunstancias no llegamos”, subrayó.

  A continuación explicó cuál sería el índice de esta publicación y los tiempos para que vea la luz, casi con toda seguridad en la primavera del año que viene:”Seguramente lo vamos a completar con un estudio sociológico que encargaremos a Juan José Toharia, experto en estos temas. En la actualidad hay que destacar que un 70% de nuestros profesionales son mujeres y que según el último informe del CGAE sobre la imagen de la justicia, la percepción que tiene el ciudadano sobre los fiscales era algo mejor que la  percibida por los propios  jueces”.

Torres-Dulce habló de la tecnología y de lo importante que es en un trabajo de estas características para cualquier operador jurídico. “Desgraciadamente hemos vivido al margen de ella muchos años y luego se ha invertido mucho dinero sin excesiva planificación, con lo cual los resultados no han sido buenos”,i ndicó. A este respecto denunció que era imposible saber el parque informático de su colectivo y algunos problemas con las redes telemáticas que llegaban a colapsarse a mitad de la mañana. También dejó claro la necesidad de impulsar la digitalización, siempre impulsada desde profesionales que conozcan este tema, porque así muchas de las estadísticas no son fiables.

De cara a solventar estos déficits el Fiscal General del Estado comento que era imprescindible una planificación rigurosa de los gastos e inversiones. Que también era necesario contar con profesionales que supieran manejar esta tecnología así como imprescindible buscar la interoperabilidad y que los 17 sistemas informáticos existentes pudieran conectarse entre así.  “Si logramos unificar las redes telemáticas será más sencillo que se desarrolle en mejor medida la Oficina Fiscal, ya implantada con éxito en Navarra ene stos momentos”,finalizó.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.