Es en principio por todos sabido que, de concurrir los dos requisitos previstos en el artículo 10.1 b) de la Ley 49/1960, de 21 de julio, de Propiedad Horizontal (en adelante, LPH), la obra a llevar a cabo tendrá carácter obligatorio o, lo que es lo mismo, no será necesaria para su acometida su previa aprobación por la Junta, siendo únicamente necesaria ésta a efectos de distribuir la derrama pertinente y determinar los términos de su abono (artículo 10. 2 a) de la LPH).

obra

Partiendo de lo precedente, cabe cuestionarse, siempre que se respete el límite económico anual, si, ante una obra de carácter obligatorio, sus promotores pueden acordar el fraccionamiento de su pago sin necesidad de someterlo previamente a la aprobación de la Junta,

Como primera aproximación a la respuesta a la pregunta planteada, debemos convenir que cuando el mentado artículo 10.1 b) de la LPH hace referencia al “importe repercutido anualmente” está indefectiblemente previendo y pensando en un fraccionamiento del pago.

Y es precisamente por esa línea de pensamiento, acorde con el espíritu y finalidad de la norma, tendente a la protección sin ambages de los mayores de edad y discapacitados, por la que podremos alcanzar la solución a la cuestión formulada.

En este sentido, si para que la Junta no pueda vetar la llevanza de una obra de accesibilidad universal, como por ejemplo la instalación del servicio de ascensor, sólo se necesita, respecto del aspecto económico, que cada propietario satisfaga como máximo al año lo que, en el mismo periodo de tiempo, paga en concepto de gastos comunes, ¿por qué va a devenir preceptiva su intervención en relación con una cuestión ajena a dicho requisito?

Ponderando el bien jurídico a proteger, la salvaguarda y el bienestar de los mayores de edad y discapacitados, lo lógico y natural es que la respuesta a nuestra pregunta sea afirmativa, como de hecho lo es.

Si no fuese así estaríamos, por la vía de los hechos consumados, vulnerando la LPH. Bastaría con imponer el pago total de la obra de una sola vez para, de facto, impedir que se pudiese llevar a cabo.

Nótese a este respecto que las fincas en donde más necesario deviene la acometida de este tipo de obras suelen ser inconfundiblemente humildes, de escasos recursos económicos, y que, a mayor abundamiento, la LPH exige para que se mantenga el carácter obligatorio que, de superarse las doce mensualidades ordinarias de gastos comunes, el exceso sea asumido por quienes hayan requerido la obra (artículo 10. 1 b) in fine de la LPH).

Pese a situarnos ante una materia en donde la doctrina jurisprudencial es ciertamente escasa, la postura de nuestros Tribunales parece decantarse por la tesis aquí defendida.

Así, entre otras, la Audiencia Provincial de Salamanca, su Sección Primera, en Sentencia 407/2016, de 18 de octubre (Recurso 413/2016), dispone: “Se podría discutir si ese fraccionamiento debería ser aprobado en la junta por algún tipo de quorum, pero debemos hacer notar que en modo alguno puede entenderse así (…)”

En definitiva y como conclusión, el fraccionamiento del pago de la obra, siempre que ésta tenga carácter obligatorio y siempre que se respete el límite económico anual, no necesita en principio ser acordado en Junta.


BernardoAutor: Bernardo Prieto

Socio de Federis Abogados

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