La tecnología también ha llegado al ámbito legal y normativo y, en especial, a los departamentos de Compliance, que actualmente tienen a su disposición distintas herramientas para facilitar el cumplimiento regulatorio, desde la gestión del riesgo hasta la seguridad de la información, incluyendo la prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.

avances tecnológicos -diario juridico-Precisamente, en esta última área, la tecnología ha resultado ser un gran aliado para detectar movimientos ilícitos de activos, identificar los sujetos que intervienen en las distintas transacciones y establecer un canal de comunicación con el Regulador lo suficientemente ágil para poder combatir conductas delictivas de manera efectiva.

La gestión de alertas sobre personas y comportamientos sospechosos supone un auténtico reto para los departamentos de Compliance o PBC-FT, imposible de acometerlo de forma manual.

Ya el Real Decreto 304/2014, del 5 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley 10/2010, de 28 de abril, de prevención de blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo establece en su artículo 23 que los Sujetos Obligados con un número de alertas anuales superior a 10.000 debe implantar modelos automatizados de generación y priorización de operaciones.

Un mecanismo legal que forma parte de una serie de requerimientos normativos sobre prevención de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, entre los que se encuentran también las medidas de diligencia debida para el correcto conocimiento e identificación de clientes.

Las RegTech

Este es el punto de partida para el nacimiento de las RegTech, empresas de base tecnológica que desarrollan soluciones orientadas al cumplimiento normativo. Estas empresas siguen la estela de las FinTech en el ámbito financiero y las PropTech, en el ámbito Real Estate.

A partir de planteamientos disruptivos, las RegTech facilitan herramientas tecnológicas a las organizaciones para que puedan proteger su negocio desde el punto de vista legal y reputacional.

Y parten de una ineficiencia que puede costar muy cara a estas organizaciones. No hace tantos años, nos encontrábamos ante empresas de gran tamaño que desarrollaban soluciones in-house, costosas y con poca capacidad de adaptación.  

Por otro lado, las pequeñas empresas no tenían los recursos necesarios para invertir en soluciones tecnológicas y, en el mejor de los casos, el cumplimiento de los requerimientos legales lo hacían a mano. En otros, ni siquiera cumplían.

Ante este panorama, las RegTech tienen la suficiente flexibilidad para ayudar tanto a las grandes corporaciones como a las PYMEs. Están a la vanguardia tecnológica y cuentan con un gran conocimiento de la normativa existente. Trabajan en estándares que pueden ser utilizados en distintos países y desarrollan soluciones con una gran escalabilidad gracias a la modalidad Cloud, que permite redimensionar recursos en función de las necesidades de cada cliente.

Pero ¿cuáles son las tecnologías específicas que facilitan la prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo?

Partiendo de la importancia de una correcta identificación del cliente, los procesos de onboarding han evolucionado hasta el punto de que, desde hace unos años, pueden realizarse de manera digital.

Desde el 1 de marzo de 2016, el Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias de España (SEPBLAC) autoriza la identificación de clientes de forma no presencial por videoconferencia. De esta manera, los procesos de conocimiento de cliente y verificación de la información se simplifican para favorecer operaciones en un mundo globalizado.

Gracias a esta autorización, surgen compañías RegTech especializadas en vídeo reconocimiento que trabajan en la correcta identificación del cliente en detrimento de la presencialidad. Estas compañías ofrecen soluciones tecnológicas para la lectura automática de los documentos identificativos y su posterior verificación a través de un proceso de reconocimiento facial del cliente. Además, este registro digital permite cumplir con los requisitos de almacenamiento de la información exigidos por la Ley sin perder un ápice de seguridad.

Durante el proceso de onboarding, es necesario, de igual manera, chequear esta persona con listas de sancionados y Personas Expuestas Políticamente (PEPs) antes de aceptarle como cliente y realizar transacciones comerciales con él. Para el Screening, las compañías RegTech han trabajado en dos tecnologías punteras y muy útiles para la prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.

Big Data

La primera es el Big Data, o la capacidad de trabajar con una gran cantidad de datos obtenidos de múltiples fuentes actualizadas a tiempo real. Se trata de fuentes propias y externas, públicas y privadas, que facilitan a los Sujetos Obligados cumplir con los requerimientos normativos que exige la Ley.

El Big Data permite almacenar información, no solo alfanumérica, sino también audiovisual. De esta manera, al disponer de una mayor información, los cruces durante el Screening son más exhaustivos y seguros, podemos obtener un score de cada cliente que nos permite clasificarlo en función de su potencial riesgo e, incluso, nos permite establecer escenarios de control para detectar comportamientos anómalos.

Machine Learning

La segunda tecnología que utilizan las RegTech en el proceso de Screening es el Machine Learning, o la posibilidad de que la solución tecnológica aprenda de cada una de las búsquedas realizadas para conseguir un resultado que tienda al 100% de fiabilidad.

Para ello, se trabaja con algoritmos fonéticos con el objetivo de que las búsquedas no solo tengan en cuenta la información escrita durante la búsqueda sino también sus múltiples variaciones fonéticas. De esta manera, se reduce el porcentaje de “posibles positivos”, un problema que se produce sobre todo cuando chequeamos denominaciones de personas y activos de distintos países e idiomas.

Tecnología Blockchain

Y, desde luego, no podemos olvidar los retos que supone la tecnología Blockchain tanto como vehículo para el blanqueo de capitales como clave para prevenir todo tipo de actividades ilícitas.

Si bien, en estos días, se cuestiona la idoneidad del Bitcoin como moneda de cambio en transacciones, fuera del control de divisas establecido, otra tecnología Blockchain como Ethereum nos está abriendo un mundo de posibilidades en cuanto a la conformación de la identidad digital mediante cadenas de bloques, sofisticando los procesos de verificación y facilitando el trabajo, por ejemplo, de notarios o registradores de la propiedad.

En realidad, la tecnología supone un reto para las organizaciones, y para el propio Regulador. Ésta no deja de ser un medio para conseguir un fin, que puede ser lícito o ilícito.  Bajo este prisma, las autoridades y organizaciones deben servirse de ella para reforzar la seguridad y evitar conductas delictivas, sin que por ello se vean mermados los derechos fundamentales y las libertades económicas. Una apasionante carrera contrarreloj en la que la innovación y la flexibilidad marcarán el ritmo.


Autor: Roberto de la Cruz. Director General de RiskMS y CompliOfficer

avances tecnológicos -diario juridico-Roberto de la Cruz es Ingeniero Técnico de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Madrid y Master en Banca y Finanzas por el IEB. En 2015 fundó la compañía RiskMS, dedicada al desarrollo de soluciones tecnológicas especializadas en Compliance. En 2017 completó esta oferta con la creación de CompliOfficer, una firma dedicada al Corporate Compliance, especializada en Prevención de Blanqueo de Capitales y Financiación del Terrorismo.

Artículo relacionado

Obligaciones de los abogados y asesorías legales en la prevención de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo