El pasado 10 de Enero, José María Alonso, decano del Colegio de Abogados de Madrid, expresó la importancia de que la abogacía esté mucho más presente en la vida pública para jugar el papel y obtener el reconocimiento que le corresponde y se merece.

José María Alonso

Así lo declaró en el programa Buenos Días Madrid, de Onda Madrid, donde estuvo comentando los principales retos que afronta en su recién estrenado mandato al frente del mayor colegio profesional de Europa.

El nuevo decano se propone trasladar a la institución la máxima serenidad, unidad, transparencia y eficacia para conseguir que los abogados sientan el Colegio como una herramienta de trabajo útil a la vez que propia. En los próximos cinco años de mandato, además de promover una reforma estatutaria para facilitar el voto e impulsar la participación electoral, Alonso impulsará varias medidas concretas para engrandecer la profesión e incentivar la afección de los abogados madrileños por su Colegio profesional.

“Lo primero que debe hacer el Colegio de Abogados”, ha declarado, “es convertirse en el defensor de la profesión de la abogacía”, logrando que un sector que es fundamental para el buen funcionamiento del Estado de Derecho y la convivencia ciudadana “tenga el valor y el reconocimiento que debe tener”.

Frente a las faltas de consideración y tratos indebidos que sufren muchos abogados en el ejercicio de la profesión, el Colegio debe ser su “valedor fundamental, el ente que les defiende, les protege y les hace respetar”, señalóAlonso.

Asimismo, las actuaciones de la nueva Junta de Gobierno estarán dirigidas a hacer “un Colegio útil que mire hacia el siglo XXI” y sea capaz de trasladar a los colegiados los grandes cambios que se están produciendo en el ámbito de la abogacía. A cambio de la cuota que pagan, los abogados “deben recibir las mejores contraprestaciones en términos de formación, búsqueda de empleo y gestión del conocimiento”, ha subrayo el decano en su entrevista.

Turno de Oficio

Respecto al Turno de Oficio y la Justicia Gratuita, “el Colegio velará por la calidad del servicio que se presta a los ciudadanos que no tienen recursos suficientes para contratar un abogado y pagar por él”, afirmó el decano, impulsando una formación continua de calidad para lograr un servicio equiparable al de cualquier despacho.

Otras medidas propuestas por José María Alonso son las de crear un refuerzo en la figura del abogado de cabecera y establecer un sistema de becas o financiación blanda para que “nadie deje de ser abogado por no poder pagar la cuota”.

 En cuanto a la agresión sufrida por la anterior decana, Sonia Gumpert, durante la jornada electoral del pasado 13 de diciembre, José María Alonso ha anunciado que el Colegio, a resultas de lo que determine el proceso penal, tomará las medidas que sean necesarias, incluso si en el proceso judicial se determina que existen actuaciones penalmente reprochables, el Colegio tomará las correspondientes medidas sancionadoras.

Defensa del Estado de derecho

Preguntado por la posición de la institución frente al desafío independentista, el decano ha subrayado el posicionamiento del Colegio de Madrid en defensa del Estado de derecho, de la Constitución y de la unidad de España, como ya hiciera en su reciente discurso de toma de posesión. “No podemos permitir que sean los políticos o los jueces los únicos que tenga que solucionar este problema, es una cuestión que nos afecta a todos y la sociedad civil, especialmente la abogacía, tiene que jugar un papel fundamental en su resolución”, señaló.

En este sentido, Alonso ha propuesto a la decana del Colegio de Abogados de Barcelona, María Eugenia Gay, la celebración de una Junta de Gobierno conjunta en la ciudad condal para contribuir a un mejor entendimiento y poner en valor la importancia de la profesión y el máximo respeto a la Constitución.

Para finalizar la entrevista conducida por los periodistas Alipio Gutiérrez y Begoña Tormo, y mientras se escuchaban los acordes de la canción Imagine, de John Lennon, José María Alonso compartió su deseo de lograr “una abogacía grande, respetada, digna y que juegue en la sociedad civil y en España el papel que tiene que jugar”.