El presidente del Consejo General de la Abogacía, Carlos Carnicer, subrayó la importancia de “estar vigilantes en la defensa de los derechos fundamentales porque, inmersos en esta crisis económica, podemos estar asistiendo a un problema muchísimo mayor, la vulneración de los derechos humanos”, durante su intervención en la Conferencia Anual de la Abogacía, que se celebró ayer en Madrid, y en la que también se entregaron los Premios Derechos HumanosCGAE, que entrega la Abogacía  a través de su Fundación.

Junto a Carlos Carnicer, también estuvieron presentes en el acto el presidente del CGPJ, Carlos Dívar, el presidente de la Audiencia Nacional, Angel Juanes, la vocal del CGPJ, Margarita Uría, el abogado general del Estado, Joaquín de Fuentes Bardají, el presidente del TSJ de Madrid, Francisco Javier Vieira, el presidente de la Mutualidad de la Abogacía, Luis de Angulo, el presidente del Colegio de Registradores de España, Alfonso Candau, el presidente del Consejo General de los Procuradores, Juan Carlos Estévez, los presidentes de los Consejos de la Abogacía Autonómicos y losdecanosde los Colegios de Abogados de España, entre otras personalidades de la Justicia, además de los premiados, Jesús María Alemany, Àngels Barceló y la presidenta de las ‘Madres de Srebrenica’, Munira Subasic.

El presidente de la Abogacía apuntó que no sólo hay crisis económica, “tenemos crisis también de derechos humanos”, porque “las razones que se dan para explicar y luchar contra la crisis económica son casi siempre para reducir derechos, nunca para ampliarlos”. Por ello, lanzó un llamamiento a los presentes para que “desarrollemos mayor sensibilidad con las violaciones de derechos humanos hacia los ciudadanos más vulnerables a la crisis”. En este sentido, Carnicer subrayó el papel fundamental que juegan los abogados en la defensa de los derechos fundamentales y las libertades de la ciudadanía. “La Abogacía es necesaria para la libertad, si no hay abogados, no hay libertad”, añadió. “Cumplamos la obligación de comportarnos de forma fraternal los unos con los otros”, finalizó.

Por su parte, Carlos Dívar señaló que los abogados “son escultores de la libertad y de la paz”, porque “trabajan diariamente por ellas”, y reconoció que “año tras año me deslumbro más con estos rayos de sol que hay dentro de los premiados, ejemplo de bondad, sacrificio y heroísmo”.

PREMIOS DERECHOS HUMANOS

La Conferencia Anual fue el marco de entrega de la XIII edición de los Premios Derechos Humanos. Antes de la entrega, el decano del Colegio de Abogados de Alcalá de Henares, José Luis Doñoro, presentó las actividades de la FundaciónCGAEacompañado de varios videos en los que Blanca Ramos, miembro del Colegio de Abogados de Pamplona; Victoria de Pablo, anterior decana del Colegio de Abogados de La Rioja;Manuel Sánchez Benítez de Soto, anterior decano del Colegio de Abogados de Salamanca, y Miguel Ángel Aragüés, del Colegio de Abogados de Zaragoza, explicaron diferentes proyectos de la Fundación en los que han participado en Guatemala, México, Panamá y Colombia, respectivamente, en defensa de los derechos humanos.

Los Premios Derechos HumanosCGAE2011 han recaído este año en el jesuita zaragozano Jesús María Alemany, “incansable en su búsqueda de la paz”; la Asociación Madres de Srebrenica, “por su lucha para buscar justicia para los miles de muertos de la masacre de esta pequeña localidad bosnia en 1995”, y a Àngels Barceló, “por su impagable labor periodística buscando la noticia y la verdad allí donde se producen los hechos”. Àngels Barceló consideró que este es “un Premio especial, tanto por la institución que lo otorga como porque se premia mi trabajo, no a mi”. “Los periodistas somos incómodos, para los políticos, que no quieren contestar a nuestras preguntas, para muchos países, cuyos gobernantes no nos dejan entrar para que no contemos lo que nuestros ojos ven. Y lo más preocupante es que estamos empezando a ser incómodos también para nuestras empresas, porque con la crisis se está acabando con el buen periodismo, no hay dinero para ir a los sitios donde pasan las noticias”, destacó.

Jesús María Alemany, que lucha desde hace años por fomentar la educación, el respeto a los derechos humanos y la cultura de la paz desde el Centro Pignatelli y la Fundación Seminario de Investigación para la Paz de Zaragoza, señaló que “en nuestro camino de búsqueda para la paz, hemos aprendido que hay que desmilitarizarla. La paz no debe buscarse por miedo a la guerra, sino porque es lo verdaderamente humano, es un derecho humano síntesis”.

El último de los Premios entregados fue el de la categoría de Instituciones, que recayó en la Asociación Madres de Srebrenica. Su presidenta, Munira Subasic, comentó que el genocidio en Srebrenica “sucedió bajo bandera de la ONU y bajo la protección de las tropas de los Países Bajos, a los que hemos denunciado porque queremos saber por qué permitieron la masacre”. Además señaló que “tenemos miedo a que (el general) Ratko Mladic se muera antes de ser juzgado, porque si ocurre se acabará la posibilidad de hacer Justicia, como sucedió con Milosevic, que aunque murió podrían haberlo juzgado para declararlo culpable”. “Necesitamos que se haga Justicia para que la gente que aún cree que son héroes sepan la verdad”, y para que al final se cumpla su objetivo: “vivir todos juntos como antes en Bosnia y dejar un futuro mejor a nuestros nietos”.

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