Chile se retira de la ONU en cooperación tributaria por riesgo para «soberanía fiscal»
La soberanía fiscal es la facultad exclusiva que tiene un Estado para crear, modificar, cobrar y administrar impuestos y normas financieras dentro de su territorio sin recibir órdenes de otros países o grupos de afuera.
La cooperación tributaria de la ONU funciona mediante la creación de normas, modelos de convenios y espacios multilaterales de negociación para que los países coordinen sus políticas fiscales, eviten la evasión de impuestos y aseguran una recaudación más justa.
La Cancillería de Chile aseguró que su adhesión a la Convención sobre Cooperación Fiscal Internacional de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en cuyas reuniones participó, podría limitar la soberanía del país en esta materia. Así, el gobierno de José Antonio Kast formalizó el retiro del proceso, tras evaluar las implicancias jurídicas del instrumento que se encuentra en desarrollo desde 2025.
El Ministerio de Relaciones Exteriores consideró que, tal cual se presenta el texto del acuerdo, presenta incertidumbres considerables respecto su alcance y funcionamiento que podrían limitar la soberanía en materia tributaria. Esta evaluación motivó la decisión de no continuar con la adhesión al convenio.
La postura oficial subraya que cualquier compromiso internacional en materia tributaria debe respetar las normas internas y la estrategia económica definida por el país.
El acuerdo que pretende reformar la gobernanza fiscal global apunta, entre otras áreas, a la necesidad de que todos los países colaboren para eliminar la evasión fiscal, la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios. Este párrafo del texto base refleja la ambición del instrumento, que busca combatir prácticas que afectan la recaudación de los Estados.
Por el contrario, la política fiscal de Chile se basa en la regla de balance estructural y en la Ley de Responsabilidad Fiscal para mantener cuentas públicas sanas.
1.- Regla de Balance Estructural
El gasto público se ajusta a los ingresos de mediano plazo del Estado, sin depender de los cambios temporales en el precio del cobre o del ciclo económico.
2.- Meta de déficit
El gobierno busca reducir de forma gradual el déficit estructural (con una meta proyectada de 0,5% del PIB) y mantener una deuda pública prudente cerca del 45% del PIB.
3.- Fondos soberanos
Chile usa el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) y el Fondo de Reserva de Pensiones (FRP) para enfrentar emergencias y financiar pensiones solidarias.
POLÍTICA ECONÓMICA
La política económica de Chile se basa en un modelo de libre mercado con un rol subsidiario y regulador del Estado, respaldado por la autonomía del Banco Central de Chile. La función principal del Estado chileno es corregir fallas de mercado, regular sectores no competitivos y asegurar redes de protección social. El Banco Central de Chile maneja la política monetaria para controlar la inflación y asegurar la estabilidad de la moneda.
El manejo del déficit y de la deuda pública busca fondear demandas sociales sin descuidar la estabilidad macroeconómica. A pesar de indicadores altos de PIB per cápita, persisten brechas de ingresos y bolsones de pobreza en grupos vulnerables.






