El Senado de Chile, por medio de su Comisión de Salud, conoce propuestas para revertir la baja natalidad
Si bien la píldora anticonceptiva permitió que las mujeres pospusieran su fertilidad, generó la caída global de la fecundidad. Se necesitan 15 mil nacimientos por año y para ello los ciclos de fertilización asistida son claves.
Ante esta problemática, se emitieron una serie de oficios y una invitación a la Comisión Asesora Presidencial del Plan Chile Renace para encontrar el modo de combatir la crisis de natalidad.
Los anticonceptivos fueron parte de una medida de salud pública, pero provocó la caída global de la fecundidad. El error estuvo es que no se informó a la población las consecuencias en el largo plazo.
Nuestras abuelas promediaban 6 hijos; nuestras madres, 4; y se pensaba que ahora iban a ser 2,1 hijos – una cifra que daría estabilidad al país -, pero el informe de Estadísticas Vitales del INE indica que la tasa global de fecundidad se situó en 0,99 hijos por mujer, pero si se descuentan los migrantes, en realidad es 0,6.
En el 2050, uno de cada 3 chilenos será mayor de 60 años, por lo que las mujeres fértiles no bastarán para revertir la tendencia, y se pasará de 20 millones de habitantes a 12 millones.
La única solución costo efectiva es la medicina reproductiva. Se requiere que toda mujer de 30 años conozca su reserva ovárica a través de la prueba de hormona antimülleriana (AMH) para generar un plan caso a caso. Esto es especialmente importante en grupos como mujeres con endometriosis y pacientes con quimioterapia. También se requiere que Fonasa fraccione el copago de fertilización in vitro para masificarlo.
Existen 400 mil mujeres y hombres infértiles, pero se necesitan 15 mil nacimientos por año y para lograrlo hay que hacer 50.000 ciclos de fertilización asistida por año, cuyo costo alcanza los 160 millones de dólares.
Actualmente se hacen 9.000 ciclos y de ellos solo 580 son financiados por Estado. Podría Fonasa modificar el financiamiento de las canastas de fertilidad, fondos que no se han ejecutado de las prestaciones de baja complejidad, pasarlos a los de alta.
Hoy la política reproductiva, se orienta a nivel primario a la prevención de las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) y mejorar los estilos de vida para erradicar la obesidad y el tabaquismo. Mientras que en nivel secundario recién se orienta a realizar diagnóstico y tratamiento de enfermedades como la baja reserva ovárica.
La Comisión de Salud acordó enviar un oficio al Minsal para cambiar los criterios administrativos de acceso al programa de reproducción asistida que excluye a lesbianas y mujeres solteras.
También se solicitó un informe de legislación comparada a la Biblioteca del Congreso Nacional (BCN).
En el mismo sentido, el Senado requirió solicitar al Ejecutivo que ponga suma urgencia a dos proyectos despachados por la Comisión y que se encuentran sin movimiento en la Cámara Baja (boletines 16708-11 y 16709-11).
Poner en tabla el proyecto de Endometriosis (Boletín 14750-11) que busca establecer una ley marco para garantizar un diagnóstico temprano, tratamientos integrales que incluyan cirugías y preservación de fertilidad.
Finalmente, se invitó a la Comisión Asesora Presidencial del Plan Chile Renace para que se integre en esta lucha de ante la crisis de natalidad.






