El presidente no descartó la posibilidad de aprobar nuevas medidas fiscales, que podrían incluir más subidas de impuestos, para continuar la tarea de reducir al déficit a niveles más cercanos al 3% en el año 2013, tal y como exige Bruselas.
Las nuevas medidas del Gobierno incluyen también la eliminación de la prestación por nacimiento de 2.500 euros a partir de 2011, el recorte de los salarios de los miembros del Gobierno en un 15% y la eliminación del régimen transitorio para la jubilación parcial que se aprobó en 2007.
De la misma forma, se reducirá en 6.045 millones de euros la inversión pública estatal entre 2010 y 2011 y se aplicará un recorte de 600 millones en la ayuda oficial al desarrollo en el mismo periodo. A las comunidades autónomas y ayuntamientos, el presidente les pidió un ahorro adicional de 1.200 millones de euros.
Otras medidas serán la eliminación de la retroactividad en la aplicación de la ley de dependencia y planes para reducir el gasto farmacéutico, empezando por reducir el precio de medicamentos no genéricos excluidos del sistema de precios de referencia, de manera escalonada, entre un 10 y un 15 por ciento, teniendo en cuenta el año de registro de los medicamentos.
Zapatero apoyó además que se recorte el sueldo a los diputados y senadores, tal y como sugirieron varios grupos políticos (PSOE, CiU y CC) y hacer cierta reflexión sobre los ministerios, aunque pidió que esta propuesta no se enmarque en el proceso de ahorro y de reducción del déficit.
Ante la petición de los grupos de izquierda de que se exijan esfuerzos también a las entidades financieras, respondió que los gobiernos no siempre pueden hacer todo lo que desde fuera parecería lógico, y que incluso los gobiernos más poderosos tienen «una dialéctica difícil con el mundo financiero».





