La renovación de las licencias de conducción es uno de los procesos más importantes que debe realizar todo conductor del país.

Conducir proporciona un grado de libertad a las personas de edad avanzada, independencia e interacciones sociales cruciales con la propia comunidad que muchas personas dan por sentado durante su juventud. Sin embargo, el privilegio de conducir se basa en la capacidad para manejar con seguridad un vehículo a motor.

Los conductores de 70 años o más presentan un mayor riesgo de sufrir un accidente de vehículo a motor por distancia recorrida en comparación con los conductores de mediana edad. Aquellos que conducen con poca frecuencia corren el mayor riesgo. Por lo tanto, el deterioro funcional debido a trastornos relacionados con la edad debe considerarse una señal de advertencia para replantearse el privilegio de conducir.

Muchos factores pueden disminuir la capacidad de conducción de las personas mayores. Entre ellos están los cambios, asociados al envejecimiento, en los reflejos y trastornos visuales, cognitivos y musculares que se vuelven más frecuentes con la edad. Las personas de edad avanzada consumen habitualmente fármacos para tratar sus trastornos; algunas clases de estos fármacos pueden ser sedativos y afectar a la capacidad de conducir.

Anteriormente, la ley disponía que en el caso de los carros particulares, los conductores entre los 60 y 80 años debían realizar la renovación de su ‘pase’ cada 5 años; las personas mayores de 80 años lo tendrían que actualizar cada año y por su parte, los conductores menores de 60 años deberán hacer su respectiva renovación después de 10 años.

Con el nuevo proyecto, los conductores mayores de 60 años deberán renovar su licencia anualmente. El proyecto de ley cobijará a los adultos que presenten buen comportamiento vial y cero comparendos, podrían gozar de una exención de su licencia hasta por 5 años más.  

La Comisión Sexta de la Cámara de Representantes aprobó en primer debate una iniciativa que ayudaría a mejorar las posibilidades laborales y la calidad de vida de los conductores luego de cumplir 60 años de edad.

La representante Yulieth Andrea Sánchez, del partido Centro Democrático, indicó como ponente de la iniciativa que con estas propuestas se ayudaría al gremio transportador. “Hay alzas inmensurables en la gasolina, paros y estallidos sociales, crisis extranjeras, reforma tributaria e inflación, son aspectos que afectan los bolsillos de los ciudadanos, esto es un alivio y esperamos que la voluntad del Congreso nos lleve al éxito de esta propuesta que tanto ayudaría al gremio”.

El autor de este proyecto, el representante Olmes Echeverría, de la misma colectividad,  se refirió a  la importancia que esta licencia tiene para un transportador adulto al señalar que “la licencia de conducción es como la tarjeta profesional para los médicos y abogados, cuando se les vence prácticamente les decimos no puede seguir trabajando, entonces este beneficio es para que tengan un periodo más largo y una oportunidad laboral extendida”, indicó el congresista del departamento del Magdalena.

Para los transportadores colombianos, y en especial los mayores de 60 años, los trámites son tortuosos, exigen más atención y según algunas voces críticas, han quedado en el olvido y sin esperanza laboral, por lo que esta iniciativa les entregaría un alivio a su vida laboralmente productiva.

Fuente: Oficina de Información y Prensa de la Cámara de Representantes

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