Geovany Andrés Rojas, alias «Araña, fue extraditado a los Estados Unidos este viernes 25 de septiembre de 2026

Geovany Andrés Rojas inició su trayectoria criminal en 2008 dentro de la organización delictiva de ‘Los Rastrojos’ y posteriormente se unió a las FARC. Tras el proceso de paz de 2016, asumió desde 2019 el mando de los Comandos de la Frontera, un grupo disidente con fuerte presencia en el sur de Colombia y zonas fronterizas con Ecuador.

Durante el Gobierno de Gustavo Petro, Rojas fue designado formalmente como gestor de paz e integró delegaciones para las mesas de negociación. Sin embargo, fue capturado por las autoridades colombianas en un hotel de Bogotá en febrero de 2025 debido a una circular de Interpol.

La Fiscalía General de la Nación lo vinculó recientemente a investigaciones por 16 homicidios cometidos en el departamento de Caquetá entre 2020 y 2024, entre cuyas víctimas se encuentran líderes sociales y firmantes de acuerdos de paz.

‘Araña’, fue extraditado a Estados Unidos al ser requerido por la Corte del Distrito Sur de California por delitos de narcotráfico y concierto para delinquir.

Estados Unidos lo acusa de coordinar rutas y envíos de cocaína a gran escala para ingresarla al mercado norteamericano. La investigación señala que usaba ganancias del narcotráfico para financiar actividades violentas.

“Araña” fue entregado por la Interpol a personal de los Marshals de Estados Unidos y el avión de la Agencia de Control de Drogas (DEA) de ese país, en un protocolo encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella.

De la Espriella firmó su orden de extradición a principios de septiembre, después de que gozara de los beneficios de la “paz total” del gobierno de Gustavo Petro. Incluso, ese gobierno ordenó suspender temporalmente su extradición a Estados Unidos mientras cumpliera compromisos verificables dentro del proceso de paz.

Estados Unidos sigue pidiendo extradiciones a Colombia porque considera que esta herramienta es fundamental para desmantelar las organizaciones criminales transnacionales y el narcotráfico.

  1. UU. ve la extradición como un método clave para juzgar a los grandes jefes de la droga que afectan la seguridad de ambas sociedades.

Para Washington, someter a los cabecillas criminales a la justicia estadounidense garantiza condenas estrictas y evita que sigan delinquiendo desde las cárceles colombianas.  La exigencia de extradiciones forma parte de la estrategia bilateral de control de drogas y seguridad, la cual se mantiene a pesar de los cambios políticos y las tensiones diplomáticas.

Estados Unidos mantiene a Colombia calificada bajo el estatus de país que «falló de manera demostrable» en sus compromisos internacionales en la lucha antidrogas.

El gobierno estadounidense tomó la decisión de mantener la descertificación a Colombia. Aunque la evaluación mide el desempeño del periodo anterior (bajo la administración de Gustavo Petro), el actual gobierno del presidente Abelardo de la Espriella busca revertir esta medida.

Para recuperar la certificación completa, el nuevo gobierno colombiano trabaja en restablecer las estrategias conjuntas con EE. UU., buscando fortalecer las capacidades de la fuerza pública, mejorar la inteligencia militar y fijar metas concretas de reducción y control de cultivos ilícitos e incautación de narcóticos.

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