La rehabilitación del deudor

Arturo Ortiz Hernandez Por Arturo Ortiz Hernandez, abogado, administrador concursal y mediador mercantil

Una de las exigencias mas unánimes de los que nos dedicamos al derecho de la insolvencia es la de la rehabilitación del deudor de buena fe. Es decir, el que debido a circunstancias imprevistas se ve incurso en una situación de insolvencia, debido a una situación de desempleo inesperada, una enfermedad, etc. Hasta la fecha,el artículo 1.911 del Código Civil establece la responsabilidad universal por deudas al tener que responder el deudor con todos sus bienes presentes y futuros.

La Ley de Emprendedores viene a poner fin a esta previsión del Código Civil, para el deudor responsable, entendiendo por tal aquel al que le sobreviene la situación de insolvencia sin haberla provocado y acude a las previsiones de la Ley Concursal.

No hay que olvidar que entre otros requisitos para calificar el concurso fortuito se encuentra, según el artículo 165, el la presentación en plazo del concurso. Es fundamental tener en cuenta que la obligación de presentar el concurso surge desde el momento en que el deudor conoce o debiera conocer su estado de insolvencia.

Esta situación se objetiva, según el artículo 2 de Ley Concursal, cuando concurren alguno de los siguientes requisitos:

  1. Se dé el sobreseimiento general en el pago corriente de las obligaciones del deudor.
  2. Existan embargos por ejecuciones pendientes que afecten de una manera general al patrimonio del deudor.
  3. Se produzca el alzamiento o la liquidación apresurada o ruinosa de sus bienes por el deudor.
  4. El incumplimiento generalizado durante tres meses de alguna de las siguientes obligaciones: pago de obligaciones tributarias, pago de cuotas de la Seguridad Social, y pago de retribuciones e indemnizaciones derivadas de las relaciones de trabajo.

Para la rehabilitación del empresario y de la persona física, la Ley de Emprendedores modifica el apartado 2 del artículo 178 de la Ley Concursal y se introduce el artículo 242, siendo de aplicación el apartado 5.

Para poder acogerse a las previsiones de la Ley Concursal tras las modificaciones que se encuentran recogidas en la Ley de emprendedores, es necesario ser persona natural o física o empresario y buena fe. Es decir, que el concurso sea calificado como fortuito. A partir de aquí, el proyecto de ley de emprendedores distingue entre el concurso de persona natural, en lo que ahora nos ocupa, que es la rehabilitación del deudor o fresh start, artículo 21 apartado cinco y también el concurso del deudor empresario, (autónomos y profesionales) que se recoge en el articulo 21 apartado seis que crea el artículo 242 de la Ley Concursal.

Tanto para el deudor persona natural como para el deudor empresario, para poder acogerse a este régimen es necesario:

  1. Que el concurso haya sido declarado fortuito.
  2. Que el deudor no haya sido condenado por delito de insolvencia punible. Articulo 260 del Código Penal o por cualquier delito singularmente regulado por el concurso. Esta circunstancia no se recoge en el artículo 242 de la Ley concursal aunque la considero aplicable.
  3. Que se satisfagan los créditos contra la masa, es decir los que se originan durante la tramitación del concurso.
  4. Que se satisfagan los créditos concursales privilegiados es decir los recogidos en los artículos 90 y 91 de la Ley Concursal.

Esto obligara a diseñar las estrategias oportunas, en función de las previsiones de la Ley de Emprendedores.

Diversos regímenes.

    1. Deudor persona natural. Articulo 178 Ley Concursal.
  • Concurso en el que no se haya intentado el acuerdo extrajudicial de pagos o Mediación Concursal. En este caso, solo se obtiene la remisión del 75% de los créditos concursales ordinarios, porque para acogerse a esta previsión es necesario que además de los créditos concursales contra la masa y los privilegiados se haya satisfecho al menos el 25 % de los créditos concursales ordinarios.
  • Concurso en el que se ha intentado el acuerdo extrajudicial de pagos. Remisión de toda la deuda que no se satisfaga con la liquidación, salvo las deudas de derecho público.
    2. Deudor empresario persona natural.
  • Remisión de todas las deudas que no sean satisfecha con la liquidación.

En mi opinión, esta nueva regulación supone un importante avance y en lo que se refiere al artículo 178 de la Ley Concursal podría afectar a concursos en vigor, sobre todo de aquellos avalistas de personas jurídicas con concursos en marcha, creo que sería conveniente una aclaración en las transitorias de la ley. Con esta regulación, el deudor de buena fe y que actúe conforme a las previsiones de la legislación vigente podrá seguir operando en el tráfico jurídico sin tener que acudir a la economía sumergida y a testaferros para el desarrollo de su actividad. Volviendo a su actividad emprendedora y generando empleo. Hay que tener en cuenta que la persona física no tiene porque tener grandes créditos privilegiados salvo hipotecas sobre la vivienda habitual (¿como se coordinará esta deuda con el emprendedor de responsabilidad limitada?) y deudas de derecho publico, por ello se ve necesario actuar con celeridad y antes de que se pudieran obtener para los empresarios derivaciones de responsabilidad por parte de las administraciones públicas y presentar el concurso cuando es necesario y no cuando es imprescindible. También será necesario acudir al concurso con cierta liquidez, para poder acogerse al acuerdo extrajudicial de pagos o bien pagar los créditos privilegiados.

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