Cuatrecasas, Gonçalves Pereira ha conseguido sortear, por segundo año consecutivo, la durísima crisis que sufre España y, por ende, el sector legal. En 2012 el despacho creció un 1,2% más, alcanzando los 245,6 millones de euros de facturación, frente al tímido 0,4% que registró el ejercicio anterior. “La abogacía no es ajena a la situación económica, sufre con todos los demás. Por eso estoy muy satisfecho con los resultados que hemos obtenido”, afirmó este miércoles el presidente de la firma, Emilio Cuatrecasas, que aprovechó la tradicional copa con la prensa para anunciar que el despacho ha cerrado un acuerdo de “best friends” con tres firmas líderes europeas para unir su capacidad multidisciplinar.

De hecho, ha sido la internacionalización la que ha permitido a Cuatrecasas, Gonçalves Pereira cerrar al año en positivo, con un aumento del 15,8% en este campo. “Hemos reforzado la oficina de Shanghai, donde hemos crecido más de un 25%; la de São Paulo, triplicando la cifra de 2011 en términos de facturación; y ahora tenemos grandes esperanzas en la oficina de Angola”, explicó el consejero delegado, Rafael Fontana, que aseguró que para el despacho el ejercicio pasado “ha sido, dadas las circunstancias, un año buenísimo”.

La firma, que estrenó ayer sede madrileña ante los periodistas (se ha trasladado a Almagro 9), ha mantenido el porcentaje de negocio en las cuatro grandes áreas en las que se divide: el departamento de mercantil ha sido el más activo con un 34% de la facturación; tras fiscal, con un 32%; contencioso, con un 23%; y laboral, con un 11%.

Fontana repasó las operaciones más destacadas que realizaron el año pasado, entre las que se encuentran la de la Sociedad de Activos procedentes de la Reestructuración Ordenada (Sareb), más conocida como banco malo; o el asesoramiento a Meliá en el acuerdo estratégico con el grupo inmobiliario chino Greenland. Maria João Ricou, socia directora de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, recordó que la firma también ha participado en “las operaciones más importantes llevadas a cabo en Portugal”.

Cuatrecasas, que manifestó su preocupación por la sangría del paro y, en especial, por el desempleo juvenil, hizo hincapié en que el despacho consiguió mantener su plantilla en 2012 con un total de 1.488 trabajadores, incorporando 151 personas, de las que 90 son menores de 30 años.

El presente año es para la cúpula directiva del despacho un ejercicio difícil en el que, según auguró Cuatrecasas, hay una buena noticia para la abogacía: una concentración similar a la vivida en el sector bancario, que esta vez protagonizarán los sectores más maduros de la economía española.