El gobierno de Ecuador accedió a derogar el decreto que eliminaba el subsidio a los combustibles y poniendo fin a la ola de protestas en el país.

La decisión del presidente tuvo como respuesta la suspensión de las protestas llevadas a cabo, desde hace casi dos semanas, por parte de los movimientos indígenas.

El saldo de las protestas reportó cinco muertos, importantes daños materiales y pérdidas económicas debido a los cortes de ruta que aquejaron el comercio.

Ante el caos institucional, Moreno dejó entrever que detrás de las protestas existiría un intento de desestabilización de su gobierno impulsada por el exmandatario Rafael Correa y Nicolás Maduro. Correa rechazó las acusaciones en su contra y llamó al actual mandatario a convocar elecciones anticipadas.

La ola de protestas que ha sacudido Ecuador tuvo su origen en un conjunto de medidas económicas adoptadas por el gobierno de Moreno, que incluían eliminación del subsidio a los combustibles, baja de salarios de hasta un 20% en contratos temporales del sector público, reducción de vacaciones de 30 a 15 días para empleados públicos y un aporte de 1 día de salario mensual, entre otras.

El gobierno justificó estas medidas en la necesidad de equilibrar las finanzas del país y responder al acuerdo que alcanzó el gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI), gracias al cual el país obtuvo acceso a créditos por US$4.209 millones en tres años, de los cuales US$900 millones ya fueron entregados.

Ecuador destinaba más de US$1.300 millones al año a subsidios al diésel y a la gasolina extra y respecto a la eliminación de este subsidio, el Presidente Moreno aseveró que “ha beneficiado durante décadas principalmente a los que no lo necesitaban y a los que viven del contrabando”.

Obviamente, las medidas de Moreno se plasmaron en un fuerte aumento del precio de los combustibles y en las principales ciudades del país se iniciaron una serie de movilizaciones lideradas por el sector del transporte, estudiantes e indígenas.

Al pasar los días, y acrecentarse los choques entre manifestantes y fuerzas del orden, Moreno se vio obligado a decretar el estado de excepción e incluso llegó a mudar la sede del Ejecutivo de Quito a Guayaquil.

No obstante ello, en el marco del diálogo realizado entre el Ejecutivo que preside Lenín Moreno y los movimientos indígenas, se acordó derogar el controvertido decreto. El coordinador de las Naciones Unidas en Ecuador anunció que un nuevo decreto deja sin efecto el decreto 883, y se instala una comisión que elaborará este nuevo decreto.

El acuerdo fue alcanzado en una mesa de diálogo instalada en las afueras de Quito y con la mediación de la ONU y de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.

El mandatario propuso a la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) la conformación de una comisión que velará por la elaboración de una nueva norma para sustituir el texto derogado.

El decreto 883 será sustituido “por uno nuevo que contenga mecanismos para focalizar los recursos en quienes más los necesitan”, manifestó el Jefe de Estado ecuatoriano.

Fuente: BBC News

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.