“Los despachos de abogados somos también empresas a las que se nos exige trabajar nuestra vertiente de ser socialmente responsables. Lo que sucede es que muchos bufetes preferimos no dar publicidad a estos temas.” Así se expresa Andres Monereo, socio y fundador de Monereo Meyer Marinel-lo, un despacho de carácter internacional que lidera parte de los negocios que hacen las empresas entre España y Alemania. Cuenta con cuatro oficinas – Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca y Berlín – y más de 50 abogados que dan este servicio

Desde su experiencia reconoce que “ los clientes recortan por la situación que vivimos costes y el legal es uno de ellos, “señala Monereo. Bajo su punto de vista, la actividad de una firma debe centrarse en la abogacía, que es poco compatible con otros servicios. “No concibo que en una misma firma convivan junto al consultor el propio letrado, creo que no sería viable por los conflictos de interés que surgirían en este contexto.”

Andrés Monereo, nacido en Madrid en 1961, es Licenciado en Derecho y Administración de Empresas por la Universidad Pontificia de Comillas (Icade), incorporándose en 1986 al ilustre Colegio de Abogados de Madrid. Cuenta con un Máster en Asesoría Fiscal por el Centro de Estudios Financieros de Madrid.

Monereo actualmente ejerce la profesión en los ámbitos del derecho inmobiliario y de sociedades. en concreto en el ámbito inmobiliario, está especializado en el asesoramiento para la adquisición, financiación y promoción inmobiliaria, figurando como experto en la prestigiosa guía Chambers. en el ámbito de sociedades su práctica se centra en los ámbitos de M&A y reestructuración.

Hasta hace cinco años y durante más de quince, Andrés ha actuado en la práctica de litigación y arbitraje, experiencia que considera esencial para asesorar a sus clientes en las citadas áreas inmobiliaria y de sociedades.

¿Cómo está afrontando su firma este año del que ya llevamos un trimestre consumido?

Seguimos trabajando en las mismas directrices que en los dos últimos ejercicios. Pensamos que este 2010 será un año tan duro como los anteriores. Algunos de nuestros clientes entran en situaciones de insolvencia o, simplemente desaparecen, por la coyuntura actual. Los que sobreviven a este proceso están en una situación compleja; han podido contener sus costes pero las ventas siguen en descenso.

De todas formas el componente internacional de nuestra firma creo que nos ayudará a mantener nuestros ratios de crecimiento. Afrontaremos un año difícil para todos. Los despachos no toman una única medida, todo lo contrario. Se trata sobre todo de trabajar muy bien el capítulo de gastos y optimizar tu facturación en tiempo de crisis.

¿En este contexto cómo se desarrolla la labor de un despacho como el suyo?

Es evidente que la crisis ha cambiado nuestra forma de trabajar. Salvo en la parte contenciosa, en el resto de disciplinas del Derecho se plantea un cambio importante en el tipo de trabajo. Es el caso del sector inmobiliario que ha dejado de desarrollar temas nuevos relacionados con la contratación o nuevos proyectos para centrarnos en aquellos problemas surgidos de la recesión. Hoy en dia el abogado hace menos trabajo creativo que antes, propiciado por las circunstancias en un entorno muy complicado.

¿Cómo se le explica a ese inversor que nuestro país está hiperregulado, más que ningún otro de la UE?

La verdad es que a priori no parece que exista una razón de peso para que esté sucediendo lo que usted comenta en nuestro país. Este es uno de los problemas crónicos de nuestra justicia. Es el caso de las autonomías, con regulación diferente las diecisiete, con los problemas que ello conlleva. En la actualidad es perfectamente factible que el coste estratégico de cualquier operación pueda ser o no asumible en función de dónde una multinacional quiera asentarse

Ahora que habla de las autonomías, ¿cree que será factible a medio plazo la armonización fiscal que las empresas reclaman?

Debería ser viable ese planteamiento, pero no soy optimista al respecto. Por desgracia priman los intereses locales por encima de la visión del conjunto del país. Todo esto nos afecta y de forma muy negativa. Es el caso por ejemplo del Impuesto de Sucesiones, vigente en algunos sitios y abolido en otros.

Usted que lidera un despacho con notables relaciones via cliente con Alemania, ¿hay algún paralelismo en afrontar la crisis entre este país y el nuestro?

Son dos sistemas impositivos diferentes. La subida del IVA anunciada para el próximo mes de julio en nuestro país tiene otro planteamiento en el país germano. De todas formas es complicado comparar a ambos países.

Son dos economías con características distintas; una más diversa y la otra, la española más focalizada en sectores como el turismo o la construcción. También las condiciones de ahorro y competitividad son diferentes. Aunque no tenemos que hacer lo que hagan los demás, deberíamos fijarnos en algunos modelos de nuestro entorno.

Cuándo oye que Alemania y Francia nos van a sacar de la crisis, ¿usted como interpreta ese comentario?

Es una simplificación absoluta de la realidad peligrosa. No podemos esperar que nuestros problemas los resuelvan los demás. Si eso hacemos prolongaremos aún más la situación que vivimos. De todas formas en el entorno euro en el que vivimos es fundamental ser responsable, porque cualquier país que vaya mal puede arrastrar a sus vecinos.

Hablamos de crisis y de situaciones concursales, ¿por qué cree que una empresa en situación de concurso acaba en liquidación en nuestro país?

No creo que esté fallando la propia Ley Concursal como señalan algunos expertos. La ley pretende encauzar una situación en la que se asegure la viabilidad de las empresas garantizando los intereses de los acreedores en ese periodo de tiempo.

Plantea una alternativa diferente a la Ley de Quiebras y Suspensión de Pagos que estaba en vigor antes del 2003. Es posible que podamos justificar el grado de mortalidad empresarial porque las propias empresas llegan al concurso algo tarde; cuando en muchos casos su situación no es buena.

La propia Ley ha ido mejorando con rapidez tras algunas mejoras que se han introducido. De todas formas ya no se trata solamente que la ley este bien organizada sino incluso encontrar una aplicación uniforme por parte de los respectivos tribunales, situación que vivimos de disparidad desgraciadamente con los juzgados de lo mercantil

En el plano laboral, aún se exige la autorización administrativa sobre los ERES en cualquier empresa y la mayor parte de despidos se acogen a la figura del improcedente, 45 días por año trabajado.

El coste de las relaciones laborales en nuestro país es otra cuestión que se debate desde hace tiempo. Desde un punto de vista de protección al trabajador hay que mantener los derechos consolidados que tiene y cualquier reforma que se fuera a acometer debería mantener esa situación consolidada.

Frente a esta situación creo que ha sido un error no trabajar desde hace años los nuevos derechos emanados de los nuevos contratos de trabajo. En tiempo de crisis afloran estas cuestiones y es complicado buscar medidas efectivas a este respecto. Creo que es fundamental que nos miremos en el espejo de otros países para ver cómo han resuelto estas cuestiones

Tantas situaciones y problemas a corto plazo, da la sensación que hablar de abogacía preventiva es una quimera.

Es evidente que en la actualidad hay situaciones inevitables que en los despachos intentamos solventar como buenamente podemos. De todas formas sigue siendo esencial apostar por la abogacía preventiva. Por desgracia el gasto legal es uno que más recortan las empresas en momentos como el que vivimos. De todas formas gestionar mal una situación concreta de insolvencia puede tener un coste más alto que la citada reducción presupuestaria en materia legal.

Hablamos de crisis, ¿es buen momento el actual para potenciar, como quiere el Ministerio de Justicia, los métodos extrajudiciales?

Depende del tipo de arbitraje del que hablemos. No podemos fijarnos en la dicotomia juzgado versus arbitraje porque estaríamos equivocados. Lo fundamental sería poder adecuar la metodología extrajudicial a cada asunto. Y ahí entra de nuevo la responsabilidad del abogado, sobre si es o no conveniente trabajar desde esta vertiente extrajudicial. Porque no podemos olvidar que hay arbitrajes muy costosos y complejos

¿Por qué no arranca el arbitraje en España, de la misma forma que ya parece asentado a nivel internacional?

Confluyen vario factores; la falta de tradición de nuestro país: hasta hace poco no nos hemos ocupado de introducir las cláusulas arbitrales y las propias sedes arbitrales. Era más fácil ir al extranjero.

Que nuestras instituciones arbitrales sean tan jóvenes propicia que las empresas prefieran acudir aún a otros países donde las Cortes tienen más tradición. En este contexto se puede llegar a cuestionar la independencia de los árbitros o si realmente es un método más rápido y seguro que el proceso judicial. Yo creo que todas estas cuestiones se irán solventando a medida que vayamos madurando en cultura arbitral

En un contexto como el que vivimos de cambios y fusiones, ¿dónde se va a posicionar Monereo Meyer Marinel-lo en los próximos años?

Creo que seguiremos trabajando en la misma dirección como firma, Queremos ser el referente internacional tanto para multinacionales que vienen a España como para empresas de nuestro país que salen fuera de nuestras fronteras.

Estamos cómodos como despacho independiente, aunque estaremos abiertos a reconvertir nuestra estrategia si fuera necesario. Gracias a nuestro dinamismo podremos adaptarnos a los cambios de nuestro entorno con una estructura y dimensión razonable para el futuro. Pretendemos seguir creciendo con una cierta lógica desde luego, como ventaja comparativa respecto a otros despachos similares al nuestro. No descartamos a medio plazo estar en otras capitales españolas de referencia.

En este contexto hay nichos nuevos de mercado como el de las energías renovables que empiezan a ser un negocio importante que se han compaginado con mayor actividad en las áreas mercantiles; inmobiliario y regulatorio. Hay que estar ágil para ver dónde están las oportunidades de negocio

¿Y este crecimiento vendría desde la figura del best friend o con la puesta en marcha de oficinas propias?

Cada despacho busca la figura que mejor le va. En nuestro caso si acompañamos a clientes al exterior preferimos el best friend. Se trata que esas firmas tengan una forma de ver el derecho parecida a la nuestra. Nuestra presencia en determinadas asociaciones internacionales también ha propiciado estos acuerdos. En España preferimos asumir los trabajos nosotros mismos sin ningún tipo de colaboración externa de antemano.

En estos momentos, ¿cuál es la mejor manera de captar a un cliente?

Desde luego que dándole un buen servicio. Que el mercado conozca que sabes tratar a tus clientes y eres una referencia para determinados asuntos específicos. Esa es la base del desarrollo de negocio. A partir de aquí es fundamental desarrollar una estrategia de marketing. Diseñar un marketing selectivo para que vean qué ideas les planteamos en sus respectivas áreas de actuación.

Las horas que le dedica un socio a diseñar su marketing no son las mismas que ofrece un junior, a este respecto. Es un efecto progresivo que hay que saber impulsar. De todas formas, hay profesionales con una capacidad innata de vender respecto a otros que les cuesta más.

Por último, ¿cuál es su opinión sobre la situación actual de nuestra justicia y su proceso de modernización?

No podemos pensar que encontraremos una solución a corto plazo porque estamos ante otro problema estructural y crónico. Aparte del problema presupuestario que parece ser relevante ahora, por el momento que vivimos hay que definir bien la retribución de los jueces y del resto de funcionarios.

A este respecto es fundamental tener claro que le vamos a pedir a nuestra nueva justicia. Y tener muy definido el papel que queremos que ocupen los jueces en nuestra sociedad. Creo que no se entiende que estén todos los días en televisión como espectáculo mediático delirante. En esta cuestión tenemos que aprender mucho de otros países.

Todo esto influye en la calidad de la justicia, desde luego. Se trata de saber qué le pedimos a los jueces en sus resoluciones. Es posible que rapidez y calidad en sus sentencias no sea compatible. Este es otro debate complicado paralelo al que estamos comentando en estos momentos

1 Comentario

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.