Reconoce que el mundo de la abogacía es especial. Así lo atestigua su experiencia como Abogado del Estado y su iniciativa de desarrollar, junto con otros compañeros letrados, CIMA, la Corte Arbitral de este colectivo. Para Carlos Cortes, socio del despacho Cremades & Calvo Sotelo, pocos secretos quedan por conocer del mundo de los recursos humanos, pues no en vano dirigió durante dieciocho años la firma de cazatalentos Neumann Internacional. “Fue la apuesta personal por mi trabajo de Javier Cremades quien me decidió a aceptar su oferta en marzo del 2007 e integrarme en la firma como socio, responsabilizándome del área de arbitraje del despacho y de parte de las relaciones externas, comenta. Desde su punto de vista es fundamental que la comunicación interna fluya en cualquier organización. “En la nuestra, quizás porque aún no tenemos un tamaño excesivamente grande no tenemos la figura del responsable de recursos humanos. Esas tareas las asumen los socios fundadores Javier Cremades y Santiago Calvo Sotelo, con el apoyo de algunos de los otros socios que conocemos estos temas”.

Carlos Cortés es abogado del Estado, cuerpo en el que permaneció en activo quince años, con destinos en Presidencia del Gobierno y Ministerio de Hacienda. Durante una década ocupó puestos de relevancia en la empresa pública, siendo director adjunto a la Presidencia de Renfe y presidente ejecutivo de Mercasa. Tras esa etapa de sector público, desempeñó durante seis años la Secretaría General del Círculo de Empresarios, puesto que deja en 1989 para fundar en España Neumann International, una de las primeras firmas europeas de Executive Search.

Durante estos años su nexo con el derecho se centró en el arbitraje, ya que es miembro, desde su fundación de la Corte Civil y Mercantil de Arbitraje. Preside, además, el consejo asesor del Instituto de Empresas en los programas de alta dirección. Es también presidente de la Fundación Española de Centros Comerciales y patrono de la Fundación de Estudios Sociológicos (FUNDES) y de la Fundación Independiente

¿Cuál ha sido la evolución de la gestión de los recursos humanos en este despacho?

Podríamos hablar que se ha hecho un trabajo gradual desde mi incorporación se han ido integrando herramientas y estrategias. En primer lugar, realicé diversas entrevistas personales con los socios; asociados y seniors del despacho. La idea era poder realizar con estos informes personales un mapa de talento del bufete que luego impulsara la formación a través de diferentes planes de carrera.

Otro aspecto que se puso en marcha es la creación de un Comité de Nombramientos y Retribuciones de tal forma que las decisiones en estos temas fueran siempre consensuadas. Además estoy colaborando en el impulso de los cuatro masters (telecomunicaciones, asesoría jurídica, energía y comunicación) que desarrolla el despacho de cara a que el joven letrado que luego seleccionamos trabaje con nosotros.

¿Es posible que hablemos de un modelo propio de gestión de los profesionales?

Estamos en esa fase de consolidación a nivel de gestión, aun es pronto para hablar de un modelo propio, pero estamos en el buen camino. Procuramos que nuestro capital humano se sienta arropado desde el primer momento que decide trabajar con nosotros. Eso implica el desarrollo del coaching para los abogados más jóvenes. En este sentido hay letrados que ya tienen claro lo que quieren hacer y donde quieren trabajar y otros que aún no tienen la vocación perfilada. A veces incluso debes explicarles las diferencias entre la asesoría jurídica de empresa y el trabajo en un despacho porque sobre todo buscan sentirse bien y poder desarrollar su carrera profesional.

Es evidente que en determinados despachos, sobre todo por su tamaño exista la figura del responsable de recursos humanos. Esta es una tradición heredada de nuestros colegas anglosajones, desde luego. En este despacho, aún pensamos que no hace falta desarrollar ese campo en concreto. Ahora las cuestiones se solucionan con consultas tanto a los fundadores Javier Cremades y Santiago Calvo Sotelo como con el resto de los socios, aunque parte de mi trabajo se desarrolle en el asesoramiento a los jóvenes letrados en el despacho.

¿Qué rasgos le han llamado más la atención de un despacho como Cremades & Calvo Sotelo?

Hay algunos factores que me han llamado la atención y que espero explicarle a continuación. En primer lugar hay un buen ambiente de trabajo. Es poco frecuente encontrarte con este clima laboral cuando trabajas. En muchas ocasiones la pugna por quién ha traído el cliente desvirtúa la relación entre profesionales compañeros. Igual pasa con las retribuciones basadas en estos temas que aquí hemos evitado para eliminar posibles roces

Se trabaja en equipo y la especialización por áreas del Derecho se encuentra más en los propios socios. Tanto seniors como juniors trabajan de forma indistintamente en diferentes casos independientemente de la materia

De cara a captar nuevos profesionales es fundamental analizar la personalidad del posible candidato de nuestra firma. Igual que he dicho en mi etapa de cazatalentos, que antes de directivo hay que ser persona, también para los abogados esperamos lo mismo de ellos. Nos importa mucho que tenga capacidad de trabajo en equipo y muestre su colaboración a integrarse en la organización.

Otro aspecto importante que define a Cremades & Calvo Sotelo es su deseo de trabajar en el desarrollo de la conciliación de la vida personal con la profesional. Salvo excepciones procuramos que no vivan en el despacho nuestros profesionales (rie) La verdad que rompemos la norma en el sector pero pensamos que un profesional contento rinde mejor que otro presionado y estresado. Cada abogado debe desarrollar su vida personal como convenga.

¿Qué es lo que más valora un profesional que decide llamar a la puerta de Cremades & Calvo Sotelo?

Ya nos conocen y saben que somos un firma consolidada en expansión. Muchos se sorprenden del buen clima laboral que existe en la firma y que ayuda a que el trabajo sea más llevadero. Normalmente vienen ilusionados, con ganas de dar un giro a su carrera profesional. Está mal decirlo, pero hay que reconocer que nuestra firma se cotiza a nivel de sector jurídico porque estamos en un proceso de expansión importante

Sin embargo, la profesión de abogado es dura: cerca de un cuarenta por cien de los jóvenes al cuarto año abandona el ejercicio profesional.

La profesión es dura si el sitio donde trabajas es duro. Creo que cada despacho debe proponerse trabajar en esta línea mejorando el clima laboral desde iniciativas proactivas. De hecho muchos de nuestros candidatos valoran bastante nuestra apuesta por la conciliación

¿Y para llegar a ser socio de una firma hay que hacer muchos sacrificios?

No podemos generalizar en este sentido. Cada despacho tiene su modus operandi en este sentido. En nuestro caso, combinamos la promoción profesional con la incorporación de profesionales de reconocido prestigio como socios. Es evidente que en algún momento la incorporación de estos expertos, reconocidos por su experiencia, pueden frenar la carrera de algunos profesionales. Diseñado un plan de carrera un profesional que trabaje con nosotros puede ser socio en unos diez años aproximadamente.

Hay un fenómeno que ahora vemos cada vez más de manera frecuente en los despachos: profesionales de la judicatura o de la fiscalía se integran en estas firmas ¿Cómo puede explicarse?

Su incorporación a estos bufetes puede entenderse desde una doble perspectiva; en muchos casos acaban de concluir su carrera profesional como magistrados o catedráticos y deben jubilarse a los setenta años por imperativo legal. En esta circunstancia hay muchos profesionales aún bastante aprovechables. Por otro lado, al propio despacho le viene muy bien contar con su experiencia y seniority.

En cualquiera de los casos su adaptación al ritmo del bufete es bastante buena pese a que todos sabemos que trabajan de otra forma distinta a la nuestra. Su trabajo es más de orientar el desarrollo de los asuntos que llevar el día dia, donde suelen tener su equipo de profesionales. Incluso a nivel interno es bien acogida su venida porque los abogados más jóvenes entienden que van a recibir conocimientos y expertise que no tienen. De esta forma evitamos cualquier celo profesional que pueda surgir.

¿Cómo se combina el fichaje de buenos profesionales de reconocido prestigio por la apuesta de los más jóvenes y su promoción posterior?

Procuramos que exista un mix entre ambos elementos, aunque cuantitativamente debemos apostar por la cantera sobre todo porque la firma se desarrolla y debe pensar a corto y largo plazo a nivel estratégico. Cuando vamos a buscar a ese profesional con nombres y apellidos es porque tenemos claro que es un valor notable que nos puede ayudar a desarrollar un área concreta del derecho o que incluso puede abrirnos cierta clientela.

En nuestro caso, como ya le he comentado gracias a nuestros cuatro Masters nos nutrimos de los jóvenes valores. Aproximadamente un tercio de los que cursan estos programas formativos se incorporan con nosotros en periodo de práctica. Otros van a las empresas asociadas que colaboran con nosotros en la organización de cada Master. Luego su continuidad dependerá sobre todo de su valía. En este último año hemos contratado a cinco jóvenes letrados con contrato indefinido.

Es evidente que en un despacho de estas características, la comunicación interna juega un papel importante.

La verdad es que nuestro tamaño nos permite trabajar bastante bien este tema de la comunicación interna. Hay un contacto importante a nivel diario entre los profesionales y los socios. Me consta que el despacho de Javier Cremades está abierto para recibir a cualquier profesional que desee hablar con él. Las reuniones ayudan a ello. Hay una mensual donde los asociados saben que asuntos llevan y que es lo que llevan los demás. Y otra de socios donde se repasa la actualidad de la firma y que asuntos y actividades se están poniendo en marcha. No hay lugar al rumor porque no hay nada que se oculte, al contrario se trabaja con bastante transparencia en este sentido.

Respecto al tema de las retribuciones de los profesionales, ¿ha influido la crisis que vivimos que se coticen ahora a la baja?

Estamos creciendo, eso nadie lo pone en duda, y de momento nuestro modelo retributivo no se ha visto afectado. Seguimos apostando por un sistema donde hay una parte fija y un variable en función de resultados que no se ha revisado hasta la fecha.

Sin embargo, cada vez más se pide al abogado que venda y que capte negocio ¿Cómo lo organizan ustedes este asunto?

Es evidente que los despachos somos empresas que continuamente debemos de abrir mercados. Pero al igual que la formación es una de las prioridades del despacho y ocupa de alguna manera parte del tiempo de los profesionales, del aspecto comercial se ocupan sobre todo los socios de la firma. En una profesión como la abogacía encuentras abogados que les gusta relacionarse y tienen capacidad de abrir mercado. Pero no todos son así. Habitualmente organizamos desayunos de trabajo o presentaciones de la firma de cara a que el CEO de sea empresa y su equipo jurídico nos conozca. Es la venta colectiva que funciona bastante bien hasta la fecha (sonríe). Vender siempre depende de la confianza personal que puedas inspirar al posible cliente.

¿Cómo se retiene a un buen abogado que es tentado por otras firmas?

Es complicado contestarle a esa pregunta. Si realmente tiene tomada la decisión es bastante difícil que podamos retener a ese jurista. No obstante en determinadas ocasiones si ha habido el viaje de ida y vuelta y regresaron con nosotros. Si tiene dudas, a veces nos consulta esa decisión y nosotros podemos explicarle que aún puede desarrollar su potencialidad con nuestra firma. En la medida de lo posible intentamos evitar las contraofertas a estos profesionales tentados por la competencia. De todas formas las fugas de talento del despacho son penosas y hay que intentar evitarlas.

¿Por último, cómo contempla este año que acabamos de estrenar?

Es evidente que la expansión de la firma traerá nuevas incorporaciones a nuestras distintas oficinas. Respecto a la búsqueda de nuevos partners, la verdad es que suele ser complicado encontrar un aliado porque debe, entre otras cosas, que responder a tu misma filosofía de trabajo, pero no descartamos seguir buscando aliados en este sentido. Nos preocupa mucho seguir manteniendo nuestra marca y prestigio por encima de todo. Porque crear una marca del prestigio de Cremades &Calvo Sotelo es evidente que no se hace de la noche a la mañana. Pese a este crecimiento creemos que podemos crecer mucho aún sin perder nuestras señas de identidad

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