Desde el próximo mes de enero tomará las riendas del Colegio de Abogados de Valencia para los siguientes cuatro años. Mariano Durán fue elegido hace unas semanas decano de esta institución en una jornada de notable participación cercana al 30 por ciento del censo de letrados de esta entidad. Ese mismo día el colegio valenciano convocó Junta General Ordinaria y aprobó los presupuestos colegiales para el 2011. Durán se muestra crítico en esta entrevista como decano electo de la decisión del presidente del CGAE, Carlos Carnicer, de adelantar las elecciones a presidente de esa entidad: “Quien lidere la abogacía será quien tendrá que elaborar una Plan de Trabajo, un modelo de gestión, para hacer frente a lo que llamo la Nueva Abogacía. Lamentablemente por las fechas elegidas por Carnicer, no podré participar en la elección de quien debe liderar esos retos.” Como retos en su programa de Gobierno, desarrollar el concepto de e-colegio; organizar el I Congreso de Turno de Oficio en Valencia y desarrollar un Código de Buen Gobierno en el propio colegio: “Si se viene imponiendo en las empresas y corporaciones la existencia de un Código de Buen Gobierno, de Buenas Prácticas, es evidente que los Colegios de Abogados y también, el Consejo General de la Abogacía, se doten de un Código de Buen Gobierno. Confío que sea una de las primeras cosas que apruebe la nueva Junta de Gobierno”.

Mariano Durán Lalaguna es licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia y especialista en Derecho Privado. Es colegiado ejerciente del ICAV desde 1984 y desarrolla su actividad laboral en la especialidad de Derecho Societario. En 1991 creó “Durán Lalaguna, Abogados”, y tiene despachos asociados en Bilbao, Sevilla, Madrid y París. Actualmente, ostenta el cargo de secretario general de la Corte Europea de Arbitraje (CEA).

Es letrado asesor y/o secretario no consejero de varias sociedades, y en su ejercicio ha informado en todas las instancias jurisdiccionales, incluido el Tribunal Supremo (Sala Primera), así como en distintos tribunales de arbitraje.

Ha presidido la Comisión de Derecho de los Negocios de la FBE (Federación de Colegios de Abogados de Europa), socio Individual de la Unión Internacional de Abogados desde 1987 y socio admitido de la IBA desde 1994. En el ICAV ha ostentado los cargos de diputado 4º de la Junta de Gobierno y tesorero.

También es miembro del consejo editorial de la revista “Abogados” del Consejo General de la Abogacía Española, ha sido profesor del Máster de Asesoría Jurídica de FEBF-Universidad Católica y ponente en diversos cursos y seminarios organizados por diversas instituciones en ciudades como Madrid, Bilbao, Roma, etc.

Su despacho ha venido figurando en la Martindalle Hubell International Law Directory, el más importante directorio jurídico internacional y ha sido incluido en The Legal500, el directorio de abogados que recoge por selección los mejores despachos de Europa, en las ediciones de 2007, 2008, 2009 y 2010.

Señor Durán, ¿podría avanzarnos las líneas maestras de su actividad en los primeros cien días como decano del Colegio de Abogados de Valencia? ¿Cuáles son los problemas de la abogacía valenciana en estos momentos?

Primero hay que crear los Grupos de Trabajo, y en eso los diputados que continúan tienen también que aportar su punto de vista. En cualquier caso, en la primera Junta de Gobierno ya está previsto que se aprueben las primeras medidas y se apruebe el Plan de Trabajo para 2.010, pero, por respeto a quienes siguen en la Junta de Gobierno, prefiero no adelantar más detalles, hasta que ellos los conozcan y den su opinión.

Los problemas de la abogacía valenciana no son muy distintos de otras abogacías españolas: adaptarse a la Ley Ómnibus, preparar la entrada en vigor de la Ley de Acceso, la Ley de Servicios Profesionales, transformar los colegios en centros de servicio al ciudadano y al colegiado… un cambio radical, una Nueva Abogacía.

En su programa electoral ha señalado que desea introducir un Código de Buen Gobierno en el colectivo abogado valenciano. ¿Cómo se articularía esta actividad? ¿Cuál cree que es el compromiso del abogado con la ética en estos momentos?

Si se viene imponiendo en las empresas y corporaciones la existencia de un Código de Buen Gobierno, de Buenas Prácticas, es evidente que los Colegios de Abogados y también, el Consejo General de la Abogacía, se doten de un Código de Buen Gobierno. Confío que sea una de las primeras cosas que apruebe la nueva Junta de Gobierno.

El compromiso con la ética es esencial a la abogacía y a sus órganos de Gobierno, y hay que reforzar la formación en esta materia.

También aboga por impulsar el turno de oficio, dándole el apoyo que merece. ¿Qué solución vislumbra en este tema para que pueda tener los recursos económicos adecuados?

El Turno de Oficio merece un reconocimiento, desde luego del colegio, pero también de la sociedad y de las Instituciones. Nuestra voluntad es promover una campaña en medios de comunicación y organizar el I Congreso del Turno de Oficio de Valencia.

El tema de los recursos económicos es común en toda España. Creo que un símil con la sanidad sería suficiente: nadie entendería que se pagara mal o con mucho retraso a los médicos. Confío en que finalmente los responsables políticos de todas las comunidades se den cuenta de que el Turno de Oficio no es una cuestión de los abogados, sino de los ciudadanos.

Crear el e-colegio es otra de sus iniciativas. ¿Cuáles serían las líneas maestras para poner en marcha esta iniciativa? ¿Habrá colaboración con Red Abogacía a este respecto?

Tecnológicamente, el colegio ya está preparado para ello. Se trata de impulsar y de implantar el uso de los medios telemáticos para cualquier gestión relacionada con el colegio.

Este año 2011, que se inicia dentro de poco, va a ser un año importante para la abogacía española, ¿Cómo se ven esos retos a los que se enfrenta la profesión?

El primer reto va a ser la elección del nuevo presidente del CGAE, cuyas elecciones se anunciaron por sorpresa el viernes en Madrid por Carlos Carnicer. Quien lidere la abogacía será quien tendrá que elaborar una Plan de Trabajo, un modelo de gestión, para hacer frente a lo que llamo la Nueva Abogacía. Lamentablemente por las fechas elegidas por Carnicer, no podré participar en la elección de quien debe liderar esos retos.

¿Cuáles cree que serán los rasgos que definirán al nuevo Estatuto de la Abogacía? ¿Hay algún modelo europeo que pueda ser fuente de inspiración?

Como se retrasa la toma de posesión, y se retrasa en consecuencia la condición de Consejero del CGAE, no puedo darle opinión. Sí puedo decirle, por conocimiento, que el modelo francés me parece un buen modelo.

Respecto a la Ley de Sociedades Profesionales, ¿cómo cree que los despachos están evolucionando desde este contexto?

Hasta donde conozco y en Valencia, los despachos se van incorporando a la Ley y cumpliendo sus previsiones.

También este 2011 es en principio el fijado para que entre en vigor la nueva Ley de Acceso a la Profesión de Abogado. ¿Por qué cree que ha generado tanta polémica su Reglamento?

La Ley estableció una vacatio legis de cinco años. Mientras la Ley de Acceso estaba de “vacaciones”, se aprobó la reforma de las Leyes Universitarias para adaptarlas al proceso de Bolonia. En ese encaje está la dificultad. Creo que el último borrador, que a ha pasado el “filtro” del Consejo de Estado, será el que se apruebe finalmente.

Ahora que Europa es actualidad por muchos motivos, es muy complejo elaborar una justicia europea, ¿cuáles serían sus bases específicas? ¿Qué opinión tiene de iniciativas como Penalnet, pueden servir para crear vínculos entre despachos de otros países?

En estos momentos hay muchas iniciativas en esa línea: una Directiva de Contratos, unificación de la legislación mercantil… y en general el deseo de unificar en lo posible. Hay ya realidades como el sistema de comunicaciones, de citaciones. Ese es el camino.

Por último, denos su opinión sobre la nueva Oficina Judicial puesta en marcha por el Ministerio de Justicia, ¿cree que estos cambios van en el camino adecuado?

Leyes que se aprueban sin contenido económico resultan muy difíciles de implantar. Según mis noticias, este año 2011, el Ministerio ha dispuesto de una partida presupuestaria importante para la implantación de ese modelo de Oficina. La cuestión para mí más importante es: ¿creen los jueces, secretarios, funcionarios en ese modelo? La respuesta ya la han dado algunos. A los abogados sólo nos preocupa una cosa en la justicia: EFICACIA.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.