El despacho Roca Junyent celebró ayer un nuevo coloquio que, en esta ocasión, tenía como objetivo tratar los puntos críticos del nuevo régimen de la negociación colectiva. En este encuentro se abordaron los aspectos jurídicos y prácticos que permitieron solventar dudas suscitadas por la nueva legislación.

 Miquel Roca, presidente de Roca Junyent y encargado de inaugurar el acto, afirmó que “los profesionales del derecho hemos de jugar un papel y hemos de hacerlo con el máximo fundamento y conocimiento”. En este sentido, resaltó la importancia de sesiones como la celebrada ayer que contribuyen al debate y la aclaración de cuestiones importantes relativas al sector del derecho.

El encuentro contó con la participación de Luis Enrique  de la Villa, socio de Roca Junyent del Área Laboral y Catedrático Emérito de Derecho del Trabajo, quien hizo un repaso de los aspectos críticos a tener en cuenta sobre el nuevo régimen de negociación colectiva. “La reforma ha sido muy importante y ha perseguido poner a disposición de los empresarios instrumentos para conseguir un bien mayor, como evitar despidos en las empresas, en épocas de crisis”, afirmó.

 De la Villa considera que la reforma es positiva, ya que trata de llenar el vacío de representatividad laboral que había en las pequeñas empresas. El abogado también señaló que otro punto fuerte de la reforma es la posibilidad de modificar el convenio colectivo en cualquier momento de su vigencia, siempre que las partes de la negociación estén de acuerdo.

Cambios normativos

Los ponentes coincidieron en señalar que el marco legal de la negociación colectiva ha ido introduciendo modificaciones importantes pero no ha cambiado esencialmente con las reformas de Zapatero y Rajoy. Desde el principio, la reforma fue concebida para adaptar los convenios colectivos a la crisis, sin alterar el modelo de convenio de eficacia general.

Tras dos años de reformas y con un objetivo más económico que ideológico, la legislación en materia de negociación colectiva recoge tres reivindicaciones históricas del empresariado: el protagonismo del convenio de empresa, la inaplicación sobrevenida de las condiciones pactadas y la fijación del plazo para negociar el nuevo convenio para sustituir uno anterior denunciado, herramientas con las que las empresas buscan una mayor adaptabilidad a la crisis con el objetivo de que las compañías sean viables y, en caso de que sea necesario, reduzcan sus plantillas en el menor número de empleados posible.

Sobre estos tres puntos giró el debate en el coloquio Nuevo Régimen de la Negociación Colectiva: Puntos Críticos.

Ultra actividad, es decir aquella situación en la que un convenio colectivo llega al fin de su vigencia sin tener reemplazo y es denunciado por la empresa. La reforma actual ha reducido el plazo de ultra actividad a un año. Si transcurrido un año no se ha pactado un nuevo convenio, ¿qué ocurre?

Los presentes en el coloquio discutieron sobre las posibilidades cuando se produce esta situación. Así, la mayoría consideró que, si transcurrido un año no se ha pactado un nuevo convenio:

1.            Debería aplicarse el convenio colectivo sectorial superior

2.            Si no existiera un convenio sectorial superior y la empresa denunciase la situación, el juez puede aplicar otro convenio de un sector relacionado por analogí

Descuelgue. ¿Pueden las empresas descolgarse del convenio, es decir, inaplicar las condiciones? Los presentes estimaron que sí puede hacerse, durante el periodo de ultra actividad. Para descolgarse, la empresa tiene que tener una causa y seguir un procedimiento (las causas más comunes son económicas, de viabilidad de la empresa).

El procedimiento de descuelgue es complicado y muy largo. En este sentido, el empresario tiene que pactar en sucesivas instancias. La última es la Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos (unidad que ya existía pero que antes actuaba de manera exclusivamente consultiva y ahora tiene capacidad decisoria).

Esta comisión puede designar un árbitro o decidir por ella misma sobre el caso. Esta última opción plantea problemas de constitucionalidad. Además, los asistentes al encuentro discutieron sobre qué cabe hacer contra la decisión de la Comisión, con la respuesta mayoritaria de que existe la posibilidad de ir al tribunal del ámbito pertinente a impugnar la decisión. Además, los asistentes debatieron sobre el procedimiento para acudir al tribunal.


Convenio de empresa. Fue el tercer tema que entró en la discusión. Así, se estimó que los convenios de empresa han iniciado en los dos últimos años un crecimiento visible. Los presentes comentaron que el tránsito desde un convenio de sector a un convenio de empresa suele producirse como respuesta a la necesidad de ponderar las condiciones de trabajo que cada empresa puede soportar sin riesgo para su continuidad.

Al implicar un trueque de derechos máximos por garantía de puestos de trabajo, los trabajadores suelen aceptar las nuevas condiciones, que sin embargo, son muy discutidas por los sindicatos. Pese a todo, es cierto que de cara al trabajador, existen inconvenientes: las negociaciones se trasladan al ámbito local de la empresa, mientras que antes quedaban diluidas en la unidad negociadora de sector, con negociadores profesionales.